Los cultivos sufren la 'libertad' de jabalíes y corzos

R.G.R
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Agricultores solicitan a la Junta celeridad en la concesión de permisos por el daño ocasionado por jabalíes y corzos en los cultivos. Bajan un 45% los accidentes con animales por la caída de a circulación

El cultivo de maíz sufre la presencia de jabalíes y corzos. - Foto: El Día

Los agricultores de la provincia están sufriendo ataques continuados de la fauna salvaje en las siembras que se están llevando a cabo de maíz y remolacha. Durante los días de confinamiento, jabalíes y corzos han tenido mayor libertad en el campo, ya que no ha estado permitida la caza y los agricultores han tenido menor presencia en el campo. Juan Carlos Santos es un agricultor del municipio de Pollos que está sufriendo las pérdidas económicas ocasionadas por el destrozo que ocasionan los animales. Señala que los remolacheros de la zona comienzan a estar desesperados por la situación. «Existen zonas que ya hemos dejado de sembrar. Las dejamos en barbecho porque en lo que las sembramos se las comen».    
Este agricultor, que siembra en la comarca entre Castronuño y Pollos, destacó que ha tenido que resembrar varias de sus parcelas después de haberlas sembrado de maíz por la acción de los jabalíes. «Lo que sembramos nosotros durante el día, se lo comen ellos por la noche». Afirma que no es un caso aislado, sino que toda la comarca sufre los mismos problemas. 
Indicó que han solicitado a la Junta de Castilla y León permisos especiales para que se active la caza nocturna, pero criticó que por el momento no se han concedido ninguno. «Nos han comunicado que tiene que venir primero el agente forestal para comprobar los daños y luego cumplimentar documentación con todas las parcelas que tienen daños para que se concedan los permisos». 
El coordinador de UCCL en Valladolid, Valentín García, indicó que los jabalíes, los corzos y los conejos están ocasionando daños importantes en las parcelas, tanto durante la declaración del estado de alarma como los meses anteriores. «Sí se está notando que como la gente no ha estado en el campo los animales han tenido más acceso a todas las partes». 
En este mismo sentido se expresó el presidente de Asaja, Juan Ramón Alonso, destacó que se han encontrado en algunos casos con «media parcela» levantada como consecuencia de los jabalíes. «Es una semilla que es híbrida que es muy cara y resembrar supone un coste añadido que tienen que afrontar los agricultores». Sobre todo en las comarcas como la vega de Tordesillas o la ribera de Castronuño, donde la mayor parte de los cultivos son de regadío «el daño es mayor». 
Por eso, Alonso recalcó la necesidad de que la Junta conceda los permisos para que comience la caza con todas las medidas de prevención que se consideren oportunas, pero con la mayor celeridad posible para evitar que los jabalíes y los corzos continúen generando daño a los cultivos.  
menos accidentes. Lo que sí se ha notado desde el inicio del estado de alarma es un notable descenso del número de accidentes de tráfico como consecuencia de la fauna salvaje en la provincia. Desde el inicio del estado de alarma hasta el 30 de abril, en Valladolid se han registrado 53 accidentes con animales implicados, incluido accidentes con víctimas y con daño materiales. De éstos, uno de ellos fue accidente con víctimas con 1 víctima leve.
En comparación con el mismo período del año 2019, el número de accidentes con animales implicados ha disminuido el 45,4% (97 en el año 2019 y 53 en el año 2020). Evidentemente, el descenso del tráfico en las carreteras de la provincia ocasionado por la limitación de movimientos es el motivo principal de esta caída en el número de percances.  
En cuando al número de siniestros que se los agricultores han comunicado a sus seguros por el destrozo de cultivos en lo que llevamos de 2020 han sido 190 que han afectado a un total de 2.382 hectáreas, en su mayor parte (2.239), según los datos ofrecidos por Agroseguro. 
En el año 2019, el número de hectáreas afectadas fue de 4.325 en 351 siniestros ocasionados por animales. Es decir, en solo cuatro meses ya se han producido el 54,1 por ciento de los siniestros del año pasado y la superficie también va en aumento, ya que de enero a abril sufrió daños el 51,7 por ciento del número de hectáreas afectadas durante todo el año pasado.