Alimentos gratis para los vecinos de Urones de Castroponce

R.G.R
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El Ayuntamiento de la localidad reparte fruta y menús de comida entre los vecinos dos veces por semana desde el inicio de la crisis

Una vecina antes del reparto de fruta en Becilla de Valderaduey. - Foto: D.V.

Aportar en la medida de lo posible. Ese fue el objetivo inicial del alcalde de Urones de Castroponce, Ignacio Castañeda, cuando se planteó la posibilidad de repartir productos de primera necesidad entre los vecinos, en especial fruta y menús de comida para facilitar la alimentación a los vecinos que no pueden desplazarse. Todo empezó como una idea de ayuda a los habitantes de este pequeño pueblo de Tierra de Campos, pero poco a poco el suministro de alimentos se ha ido aumentando hasta llegar también a los vecinos de La Unión de Campos y Becilla de Valderaduey. «El reparto es complicado porque ha sido mucho volumen y yo también tengo que compaginarlo con mi trabajo», comenta el regidor. 
El regidor indica que en un primer momento se suspendieron las actividades culturales y lúdicas previstas en el municipio y, después, se aventuró con el reparto de comida a domicilio. El Consistorio comenzó a realizar las gestiones oportunas con entidades como el Banco de Alimentos para conseguir la comida necesaria para poder repartir entre todos los vecinos. La distribución no ha tenido días fijos, sino que dependía de cuándo llegaban los alimentos. «Había que cuadrar con todas las entidades, con Mercaolid y luego ya hacerlo. Ha sido una iniciativa altamente positiva que cumple con las expectativas y con los objetivos marcados».
El equipo de Gobierno entendía que los productos más demandados por los vecinos iban a ser las frutas y las hortalizas. Por ello, a través de diferentes ayudas y colaboraciones coordinas por Carlos de la Fuente, actor responsable de la Fundación y ONG Díselo a Carlos, que aglutinó a varias empresas colaboradoras que han donado alimentos. 
Recogida de alimentos para los vecinos de Urones de CastroponceRecogida de alimentos para los vecinos de Urones de Castroponce - Foto: D.V.Una vez coordinada la distribución, se elaboró un procedimiento para el envío de todos estos alimentos, inicialmente como experiencia piloto con la distribución y reparto en Urones de Castroponce, para posteriormente extenderlo en la comarca. Los productos dispuestos a lo largo de este tiempo han sido frutas y hortalizas, entre estos tomates, mandarinas, plátanos, menús y comida elaborada, tales como lentejas a la hortelana, fideuá, filetes de merluza al horno, menestra salteada, suprema de atún encebollado, entre otros, también se han repartido melones y sandias, patatas, productos de panadería y repostería, carne y huevos. 
El proceso también se ha hecho extensivo y progresivo a los vecinos de La Unión de Campos y Becilla de Valderaduey. «Se ha estado haciendo en los tres pueblos y ha tenido buena acogida y aceptación entre su población». De esta forma, dos personas del municipio, junto con el regidor, se han encargado de ir a buscar los alimentos a diversos lugares como Mercaolid o el Banco de Alimentos para después hacer el reparto puerta a puerta. El regidor destaca el gran volumen de productos que se han repartido ya en los tres municipios. 
A cada vecino se le ha proporcionado los paquetes de comida o  de fruta dependiendo de sus necesidades durante dos días a la semana. Las dificultades han sido muchas. «Se trata de productos perecederos y eso acarrea muchos problemas». 
Alimentos gratis para los vecinos de Urones de CastroponceAlimentos gratis para los vecinos de Urones de Castroponce - Foto: D.V.trigueros. Pero Urones no ha sido el único municipio que ha realizado actividades para ayudar en lo económico a sus vecinos. El Consistorio de Trigueros del Valle ha pagado del pan para todos los habitantes de la localidad durante cinco semanas. En este caso, los vecinos acudían al pequeño establecimiento existente en la localidad y compraban el pan que se encargaba de pagar el consistorio. De la misma forma, también se ha encargado de repartir entre los más pequeños del municipio un cucurucho de gominolas. «Intentamos al menos tener un momento de alegría con las familias». Por último, el Ayuntamiento ha pagado el coste de los taxis que han necesitado los vecinos para cualquier emergencia que haya podido surgir. El alcalde considera que se trata de un servicio «básico» para aquellas personas que no pueden desplazarse por el confinamiento.