"Mi compromiso: devolver la voz a los vecinos y vecinas"

M.Rodríguez
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"Mi compromiso: devolver la voz a los vecinos y vecinas" - Foto: J.T.

Miguel Holguín dice que ha dado el salto a la política para no ser un político al uso y «dar la voz» a los vecinos. Médico, sindicalista y padre de tres niñas, se define como cabezota, trabajador y constante. Dice que no le gustan los extremos

Podemos se presenta por primera vez a las elecciones municipales en el Ayuntamiento de Valladolid, ya que en los anteriores comicios lo hizo su marca blanca, Sí Se Puede Lo hace con una candidatura encabezada por Miguel Holguín y con la intención de «ser determinante». 


¿Qué le tensiona más atender a un paciente infartado o decidir su paso a la política?
Atender a un infartado no me estresa demasiado porque para eso me he formado toda mi carrera profesional. Me preocupa más el salto a la política porque no quiero convertirme en políticos al uso. Si me pasa eso, no pinto nada aquí. Ante un paciente respondo yo pero aquí tengo que responder ante mucha gente.
Si sale elegido alcalde, ¿cómo le gustaría que le llamaran Miguel o alcalde?
Preferiría que me llamen Miguel. Sí que es verdad que luego hay que entender que el protocolo o las normas están ahí.
¿Sus amigos le llaman Miguel o tiene algún sobrenombre?
Miguel o Holguín.
¿De dónde procede ese apellido?
Tengo familia en la provincia de Valladolid, mis padres son de un pueblo de Zamora y también está la ciudad de Cuba que se llama así. No somos muchos pero estamos extendidos por todo el mundo.
¿Qué consejo se le ha quedado marcado?
Un comentario que me hicieron tras el primer debate al que acudí en Las Viudas, donde me dijeron «como se nota que nunca habéis gobernado». Eso me preocupó porque el día que intente hacer las cosas como el resto creo que me habré equivocado. Y luego que sea yo mismo. Allá donde he ido, tanto aquí como en el mundo sindical, lo he tenido muy claro: si no puede ser como soy, no pinto nada.
¿Sigue pensando que Sí Se Puede?
Sí, evidentemente. Hemos pasado quizás una temporada en la que se convirtió en el ‘sí se quiere se puede’ y ahora cada vez más tenemos que tener claro que sí se puede. Se ha demostrado con el Gobierno de la nación y a nivel municipal lo tenemos que demostrar.
Pero ahora lo tienen que demostrar como Podemos y no como Sí Se Puede.
Claro, pero nuestro lema es ‘sí se puede’.
¿Se imaginaba que sería el candidato a la Alcadía de Valladolid cuando era niño?
No, en la vida. Mi único objetivo e idea en la vida ha sido ser médico.
Como médico, ¿qué diagnóstico hace de la política local?
Creo que estamos en un impasse. Se vio una cierta mejoría hace cuatro años cuando conseguimos que del Gobierno municipal desapareciera la derecha más rancia representada por León de la Riva. Ahí parece que el paciente recobró el pulso, pero creo que en estos cuatro año ha ido enlenteciendo todo y creo que ahora estamos en una fase de bradicardia, con un ritmo bajito y esperando, probablemente un electroshock, que podemos ser nosotros, para revitalizar todo el tema del municipalismo.
En casi todas las candidaturas hay algún facultativo. ¿Tan mal están los partidos?
No sé si están mal o lo que buscan es que seamos gente normal. Sí que es verdad que pasa, no solo en las municipales sino que también en las estatales, pero no todos llevan médicos que estén ejerciendo ni que hayan dado el salto ahora. Muchos han tenido cargos de representación, como en la lista de Puente donde está el antiguo presidente del Colegio de Médico. No todos los médicos somos iguales.
¿Qué tratamiento aplicaría a la división de la ciudad por las vías del tren?
La sutura que proponen algunos alcaldables no sirve para sanar las heridas y recuperarlas. La única forma de hacerlo es excavar y excavar y soterrar el tren. Pero hay una cosa fundamental que es dar la voz a la ciudadanía. Cuando hay que hacer un tratamiento agresivo siempre hay que hablar primero con la familia del paciente para comentarle las posibilidades y optar por una otra, aunque al final la última decisión pueda ser del facultativo. En esto es lo mismo, si la ciudadanía no tiene la capacidad de decir qué quiere hacer y conocer las posibilidades es imposible llevarlo a cabo.
¿En casa toman las decisiones en asamblea?
Si se tomaran en asamblea, yo tomaría pocas porque estoy divorciado y tengo tres hijas. Mayoritariamente hago lo que digan mis niñas.
Entonces, ¿tiene claro lo del feminismo?
No tengo más remedio. He vivido en una familia en la que siempre los hermanos hemos colaborado en las tareas del hogar. Soy un gran amo de casa. Hago mis pinitos de cocina y no se  me da mal. Y comparto el feminismo porque lo vivo en casa. Es el futuro y el presente.
Defínase en tres adjetivos.
Cabezota, trabajador y constante.
No ha dicho bromista, pero en el debate de la CVE ironizó con que los de Podemos  no son vampiros ni ogros.
Tengo un humor poco especial. A veces sí que es verdad que tiro de muchos chascarrillos y suelo ser más ácido que bromista fácil. Eso fue simplemente un comentario y pretendía desmitificar los que somos. También me sirvió para desmitificar lo que son los empresarios par nosotros.
Defina populismo.
El populismo no es malo. Lo que hay que saber es cuál. Tiene que ser lo que quiere el pueblo, no intentar utilizar lo que quieren para modificarlo o venderle un mensaje para que lo compren y no cumplirlo. 
¿Le gustan los extremos?
No, y menos por la derecha.
¿Cerraría el centro al tráfico?
En nuestro programa tenemos claro que hay que insistir en la peatonalización y hacer una gestión del tráfico adecuada. Somos partidarios de reducir la velocidad en el centro porque hay muchas ciudades que ya lo están haciendo. Por ley en el 2023 hay que reducir emisiones. 
¿Qué usa más habitualmente coche, bici o bus?
Por desgracia y aunque sea malo, más el coche que la bici y el bus.
¿Ha utilizado alguna vez la sanidad privada?
No.
¿Qué receta concreta hace para estos comicios en Valladolid?
Devolver la voz a la calle. Tenemos que tener muy claro que el pueblo de Valladolid, los vecinos y vecinas, son lo que tienen que tienen que tomar las decisiones y que esto no sea un cheque en blanco que nos den el 26 de mayo y dure cuatro años. 
¿Apoya ocupaciones como las del antiguo hotel Marqués de la Ensenada?
Creo que lo que demuestra es que hay muchos espacios vacíos en Valladolid infrautilizados y se ha demostrado que aunque la ocupación sea un acto ilegal se ha hecho con un objetivo, se están haciendo cosas muy bien organizadas. No es una ocupación para destruir el edificio sino que se ha rehabilitado y se ha destinado a un proyecto cultural y social. Y eso es importante.
¿Qué espacio tiene claro que cambiaría si fuera alcalde?
Las vías del tren. Es fundamental.
¿Un rincón para perderse en Valladolid?
Hay muchos rincones. El Campo Grande es uno de ellos, donde uno se puede perder en cualquiera de sus paseos. El barrio de Girón es un entorno también muy amable.
¿Un grupo de música vallisoletano?
Soy de la generación del 20 de abril del 90. Así que Celtas Cortos.
¿Un libro que recomienda leer?
Volviendo a mi anterior dedicación, la trilogía de El Médico de Noah Gordon.