Pánico a revivir la pesadilla

Lara Malvesí (EFE)
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La apertura a las visitas de los hogares para mayores hace que el sector tema los rebrotes después de pasar unos meses tan duros

Las medidas de seguridad son máximas en los centros, una de ellos la distancia social. - Foto: Marta Fernández Jara

El reencuentro entre familias es el momento más esperado de la vuelta a la nueva normalidad y, según se ha avanzado en la desescalada, se ha ido pudiendo acceder al contacto con los seres queridos, incluidos los que están en residencias de mayores, uno de los focos de esta epidemia y de los colectivos que peor lo han pasado.
Pero el acceso a estos centros no está exento de riesgos y de miedo y así lo manifiesta el presidente de la asociación catalana de directores de residencias, Andrés Rueda, y otros representantes de centros, que tienen «mucho miedo» porque las visitas aumenten la posibilidad de que vuelva la pesadilla de la COVID-19, ante la que se han sentido «abandonados» por la administración.
«¿Qué si nos da un poco de miedo? Tenemos mucho miedo, mucho. Todos. Y quien diga que no está mintiendo», explica el responsable de la asociación, que representa 250 centros públicos y privados, quien añade que, a día de hoy, las residencias siguen «olvidadas» por parte de los políticos.
Que los familiares de sus internos puedan volver a verlos en los centros deja en los responsables y trabajadores un sabor agridulce. Por un lado, «temor y recelo» de que vuelva a entrar el virus y, por otro, alegría de ver a sus usuarios de nuevo sonreír por poder ver tras 90 días a sus seres queridos.
«Piensa que incluso los que ahora ya tienen etiqueta verde es posible que hayan tenido algún caso, historias muy duras ante las que se han visto solos», señala Rueda. Aunque apunta que siempre antepondrá la «concordia», se muestra crítico con la administración, que considera «se ha lavado las manos».
«No nos han escuchado, nos han dejado solos, sin personal -por el gran número de bajas-, sin material al principio, y ahora con recomendaciones que van rectificando continuamente», incide.
El presidente de la asociación de directores de residencias lamenta además el sistema de «recomendaciones»  porque no les exime de responsabilidad si siguen sus instrucciones. «Si algo va mal, nos dirán: era solo una recomendación».
Sobre el sistema de visitas, Rueda opina que «si hay consenso científico sobre que a partir de los 15 minutos de contacto con alguien aumenta la posibilidad de contagio, ¿por qué el departamento de Salud nos dice que las visitas duren 30 minutos?», se pregunta.
También reconoce el miedo a la reapertura de puertas el director de la patronal de pequeñas y medianas residencias, Vicente Botella, que asegura que muchos de sus asociados están «aterrados porque vuelva el virus».