La brecha digital lastra la educación 'virtual'

M.Rodríguez / R. Gris
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Organizaciones no gubernamentales reparten tabletas y tarjetas SIM para aquellos alumnos sin medios cuyas familias no pueden permitírselo. Los alcaldes de los pueblos pequeños critican la falta de internet

Algunos municipios pequeños de la provincia tienen dificultades de conexión a internet. - Foto: Jonathan Tajes

La brecha digital se agudiza y está dificultando que los alumnos puedan recibir la atención necesaria por parte de sus profesores. Dos cuestiones básicas están dificultando la labor de los docentes. La primera, las carencias económicas que tienen algunas familias para dotar a sus hijos de los equipos informáticos necesarios para seguir las clases y los ejercicios virtuales que los profesores han puesto en marcha durante el confinamiento. La segunda se basa en las complicaciones que tiene un elevado número de escolares residentes en los municipios más pequeños de la provincia, donde la fibra óptima no ha llegado y las dificultades para hacer todas las tareas por las deficiencias técnicas están acarreando retrasos importantes. 
La Consejería de Educación, a la espera de concretar cómo se arrancará el próximo curso en el mes de septiembre, ha intentado paliar esta situación con la entrega de equipos informáticos que puedan solventar la situación de aquellas personas que no puedan permitírselos. Otra cosa diferente son los problemas de cobertura en los pueblos, ahí no hay remedio. El Ejecutivo regional ha repartido tarjetas SIM entre 647 alumnos vallisoletanos sin conexión a internet. En toda la Comunidad, la Consejería de Educación ha repartido 4.300 tarjetas. Se trata de una cifra muy reducida dentro del alumnado, teniendo den cuenta que son más de 83.500 los alumnos que arrancaron el curso escolar el pasado mes de septiembre. 
CRUZ ROJA. La organización se está centrando en atender las demandas de las familias con niños, que principalmente estén en Secundaria porque es donde más «interactuación» es necesaria. De momento, han distribuido en préstamo veinte tabletas y seis tarjetas SIM, donadas por Vodafone, para garantizar el contacto con los profesores. «Se trata de contribuir a la disminución de la brecha digital gracias a las distintas donaciones que estamos recibiendo como respuesta al llamamiento del Plan Cruz Roja Responde», explica Manuel Castellanos, director provincial de Cruz Roja Juventud.
La organización no solo entrega material informático a las familias sino que se realiza un seguimiento semanal de los alumnos. «Se les apoya para organizar espacios, la agenda de tareas o cómo acceder a los recursos digitales que envían los colegios y si es necesario descargando los deberes y enviándolos en pantallazo e incluso imprimiéndolos y entregándolos a las familias a domicilio», explica Castellanos. 
Unas ayudas que tienen un efecto positivo inmediato, tal como reconoce Ana, madre de seis hijos y trabajadora de la hostelería en ERTE. «Cuatro de mis seis hijos son menores y solo disponían de un móvil para hacer los deberes. Ahora con la tablet y la tarjeta nos facilitan mucho las cosas porque hasta ahora nos mandaba la profesora los deberes por whatsapp y yo le devolvía las fotos de los ejercicios que habían realizado los niños», detalla.
Además, durante esta crisis Cruz Roja está entregando también kits escolares y enviando recursos lúdicos por whatsapp a las familias, en forma de juegos, manualidades, retos, bibliotecas de cuentos, películas... «Todo esto ha sido apoyado con la entrega de juegos colaborativos que fomentan el aprendizaje y la convivencia».
Cáritas. Una línea de trabajo similar se sigue desde esta organización religiosa, que desde el inicio de la crisis ha alertado de que esta brecha digital agrava las diferencias «porque hay dificultades para hacer un seguimiento de las tareas, no solo por la falta de tecnología sino también por la falta deconocimientos», como explica su director, Luis Miguel Rojo. Desde el inicio de la crisis han realizado más de 409 intervenciones con infancia y juventud. De momento, han distribuido dispositivos a 16 familias, pero han detectado que otras 39 tienen necesidades de conectividad, otras 44 necesitan equipos informáticos y 13 requieren impresoras. Aunque su programa no se basa solo en el apoyo tecnológico. «Se trabaja, sobre todo, en las competencias básicas», explica Carlos San Segundo, educador de la organización. «Hacemos acompañamiento telefónico para apoyar a los chavales en la parte escolar, pero también les damos apoyo emocional porque la desigualdad educativa se ha agudizado».
falta de cobertura. Los últimos estudios ponen de manifiesto que cerca de 70 municipios de la provincia tienen dificultades de conexión a internet. Se trata de municipios de pequeña entidad donde las empresas tecnológicas no han llegado por el momento. No disponen de fibra óptica y la velocidad de la red es muy pobre. Esto ocasiona que el alumnado residente esté perdiendo el ritmo de trabajo. El alcalde de Benafarces, Luis Chico, lamenta la falta de oportunidades de sus vecinos. «Hay dos familias que tienen niños en el pueblo y las dos tienen problemas. Incluso una niña no tiene más remedio que coger su ordenador y marcharse hasta debajo de la Casa Consistorial para poder coger algo de cobertura». La misma opinión tiene el regidor de Predosa del Rey, José Ramón Fernández, quien destaca los problemas que tienen los niños del pueblos. «Tenemos problemas desde hace mucho tiempo». Pueblos como Velliza, Monasterio de Vega, Moral de la Reina, Hornillos de Eresma y Tamariz de Campos tienen las mismas dificultades. En Casasola de Arión, su regidor, Jorge Martínez, indica que además de tener problemas de conexión, en el pueblo viven «varias familias extranjeras que tampoco tienen posibilidades de comprar un ordenador».