«Será muy especial mirar hacia arriba y ver mi número allí»

M.B
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El exjugador recibió el martes el calor de la afición de Huerta del Rey, pabellón en el que ya luce su camiseta con el 10 en su techo

«Será muy especial mirar hacia arriba y ver mi número allí»

Fernando Hernández se convirtió esta semana en el segundo jugador en tener su camiseta en lo más alto del techo de Huerta del Rey en homenaje a su trayectoria deportiva. Con 27 temporadas como jugador profesional de balonmano, 120 internacionalidades y un sinfín de títulos, como campeón del mundo o bronce en unos Juegos Olímpicos, entre otros, el 10 del Atlético Valladolid luce ya junto al 14 del BM Valladolid de Raúl González en el vetusto pabellón pucelano, un templo del balonmano. Una lesión le apartó de las pistas antes de lo que a él le hubiese gustado. Esta temporada se inicia en su faceta de entrenador, en el Balopal de Palencia, en Primera Nacional; mientras sigue coordinando el balonmano en el CD Victoria.
¿Cómo vivió ese homenaje de Huerta del Rey?
Fue un día muy especial, emotivo. Es una situación especial que retiren tu camiseta en el lugar que te ha visto nacer y crecer como jugador, es un orgullo y un privilegio para mí.
Y, en su caso, acompañado de sus hijas...
Estaban mis dos hijas, Aitana y Ainhoa, que están lejos, pudieron estar en este momento tan especial, muy emocionante...
¿Cómo vivió esos días previos, el mismo día esa situación?
Más o menos ya sabía lo que se iba a hacer, pero el hecho de estar con dos de los equipos más importantes de mi carrera, con mi afición, con la gente de mi casa, que me quiere, con mis hijas y mi familia... se te pasa todo por la cabeza, desde el primer partido en el colegio, el primer día en Huerta del Rey, el último... es una vida entera. Ahora será muy especial mirar hacia arriba y ver mi número allí.
Al lado de Raúl González...
Eso es, encima al lado de un grande como Raúl... ojalá se me pegue algo como entrenador.
Siempre se recurre a la misma pregunta, ¿lo mejor y lo peor de su carrera?
Los mejores recuerdos llegan cada vez que ganas un título, que siempre es especial, o cuando ascendimos con el Atlético Valladolid a Asobal. Los malos, las lesiones, las dos lesiones importantes que he tenido, sobre todo la última, que me ha impedido seguir haciendo lo que más me gusta.
Esta última lesión le ha impedido seguir jugando. A pesar de tener 46 años, ¿le apetecía continuar?
Sabía que cada año iba a ser el último, pero estaba físicamente bien, aportando cosas, ayudando y quería seguir jugando al menos otra temporada. Sabía que un año iba a finalizar, pero me hubiese gustado elegir el momento, que hubiese sido jugando y no de esta manera.
Y ahora, ¿cómo va su carrera como entrenador?
Dando pasitos. El Balopal es un equipo joven y un club que está haciendo las cosas bien, quiere crecer pero sin volverse loco. Creo que a los dos nos viene bien. A mí para coger experiencia en los banquillos y a ellos para empezar a crecer con gente joven, profesionalizando el club poco a poco, trabajando con la cantera y que la cantera tenga salida en un equipo de referencia, como es ahora en Primera Nacional. Eso es importante para ellos. Vamos a crecer los dos de la mano y haremos cosas bonitas.