Road-movie tragicómica sobre el perdón y la reconciliación

C.C.P. (Ical)
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Los realizadores búlgaros Valchanov y Grozeva, galardonados en San Sebastián y Gijón con sus anteriores filmes, conquistaron este año el premio a la mejor película con 'The father' en Karlovy-Vary

Road-movie tragicómica sobre el perdón y la reconciliación

Tras conquistar el Premio Kutxa en San Sebastián en 2014 con ‘La lección’, y tres galardones (Fipresci, mejor guion y Premio de Asturias) en el Festival de Gijón en 2016 con ‘Un minuto de gloria’, el cine de los realizadores búlgaros Petar Valchanov y Kristina Grozeva llegó hoy a Valladolid con ‘The Father’, su cuarto largometraje. Ganadora del premio a la mejor película en la reciente edición del Festival de Karlovy-Vary, el film desarrolla una historia de perdón y reconciliación entre un hombre y su hijo, cuyas vidas se encontraban totalmente distanciadas hasta el fallecimiento de la madre.

Es con el entierro de Valentina, la madre, cuando arranca la película. Ni siquiera ese día Pavel, su hijo, es capaz de llegar a tiempo ni de mostrar el respeto que el momento merece. Él es un cineasta cuya apretada agenda le ha ido apartando y distanciando cada vez más de sus progenitores, y ni en un momento tan delicado es capaz de poner las cartas sobre la mesa y le oculta a su embarazada esposa el fallecimiento de su madre, creando una mentira que conforme avance el film se irá haciendo más y más grande. 

Lo que iba a ser una visita testimonial, de apenas un día, se complica para él cuando su desconsolado padre comienza a perder el juicio y se obsesiona con un último mensaje que la difunta no llegó a darle, más si cabe cuando una vecina les confiesa que no deja de recibir llamadas de la fallecida. Es entonces cuando el anciano se empeña en visitar a un prestigioso médium de la zona, y el protagonista se ve abocado a una road-movie tragicómica donde las cosas no hacen más que torcérsele, como si del Griffin Dunne de ‘Jo, ¡qué noche!’ se tratara.

Para respaldar el estreno en España del film, que llegará a las salas comerciales “entre mayo y julio” de la mano de Elamedia, se desplazaron hasta Valladolid el actor Ivan Savov (que encarna a Vassil, el padre) y el coguionista Decho Taralezhkov, que ya colaboró con Valchanov y Grozeva en su anterior largometraje. 

Savov explicó que ‘The Father’ tiene una conexión especial con la madre de Petar Valchanov, y que para desarrollar el guion partieron de ese punto para desenvolverse “en el límite de lo dramático y de la comedia”. “El guion no estaba del todo cerrado, sino abierto a la improvisación de los actores. En mi opinión los guiones completamente cerrados son una tontería, y en este caso la mayor parte de la película la hemos improvisado. Es lo que más me gusta de trabajar con ellos”, relató el actor, que ya colaboró con la pareja de cineastas en ‘La lección y en ‘Un minuto de gloria’ y que espera que, en este caso, “cada espectador saque su propia interpretación y dé su propio sentido a la película”.

En ese sentido, Decho Taralezhkov señaló que a los cineastas les gusta sentar “una base” un el guion a partir de la cual parten luego en el rodaje, dejando “muchos detalles para poder improvisar sobre la marcha” posteriormente. “Kristina siempre permite a los actores dar rienda suelta a su creatividad, les ofrece mucha libertad, y eso es lo bueno de trabajar con ella”, señaló.

En la rueda de prensa comparecieron acompañados por el cineasta también búlgaro Theodore Ushev, un viejo conocido de Seminci que ya participó en la Sección Oficial de cortometrajes en 2013 con ‘Gloria Victoria’, y que regresó al festival vallisoletano en 2016 con ‘Vaysha la ciega’, que posteriormente fue nominada al Oscar. En esta ocasión presentó el esplendoroso ‘Física de la tristeza’, donde adapta libremente el libro homónimo de su amigo Gueorgui Gospodínov, en un mediometraje de media hora realizado con la técnica de la pintura encáustica. 

En su opinión, Valchanov y Grozeva son dos cineastas muy “representativos” de toda una generación de realizadores búlgaros “que encontró su camino con mucho esfuerzo y sudor, sin apenas ayudas de nadie, en contra de la generación anterior, a la cual ni siquiera les dejaban estar”. “Yo personalmente estoy muy contento de que hayan encontrado un hueco en el mercado mundial, porque estamos hablando de películas con muy poco presupuesto pero hechas con mucho amor”, recalcó.