Carnes, pescados y ensaladas Shopska

M.B.
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Restaurante Esquina Colón

Carnes, pescados y ensaladas Shopska - Foto: Jonathan Tajes

Hace unos meses que se pusieron al frente, aunque no son nuevos en la hostelería. Llevaban años dándole vueltas a la idea y en junio decidieron dar el paso y quedarse con el negocio en el que habían comenzado a trabajar hace más de un año y medio. Porque Beatriz Rodríguez y Carlos Herrador son un tándem que lleva más de dos décadas trabajando codo con codo, siempre en establecimientos de hostelería. Y funcionan. Ahora, en Esquina Colón, les acompaña Desislava. Y, con y por ella, están introduciendo platos típicos de Bulgaria, como la ensalada shopska y el baklava, un postre. «Nosotros somos más de cocina tradicional castellana pero no te puedes cerrar a nada. Y nos gusta mezclar», señalan. 
Esquina Colón abrió sus puertas hace ya más de dos años. Lo hizo en Arroyo de la Encomienda, en la Avenida Colón, 163, justo enfrente del colegio Atenea: «Aquí más que la ubicación es el boca a boca, que te vayan conociendo. Es verdad que lo mejor de esta zona es la tranquilidad». Arroyo es uno de los municipios de Valladolid que más ha crecido, en cuanto a habitantes y a oferta gastronómica.
La suya, de la este establecimiento, es sobre todo cocina castellana, aunque la llegada de Desislava ha ayudado a introducir algunos platos con sabor a Bulgaria: «La próxima semana queremos probar con una sopa de callos».
Esquina Colón se puede decir que se divide en dos. Por un lado está el propio restaurante, nada más entrar, con una capacidad para unos veinte comensales, donde funciona muy bien un menú diario por 12 euros (16,50 los fines de semana), que van cambiando cada semana: «En función de la época del año y de la temporada introducimos unos u otros alimentos. Ahora, con la llegada del frío, es tiempo de cuchara». En su caso, los miércoles es el día del cocido. Día que suelen tener lleno el comedor. Pero este restaurante tiene una segunda estancia, más reservada, en la que la capacidad llega a los 22 comensales: «Lo tenemos más para carta, menús especiales...». Aquí es donde dan rienda suelta a sus creaciones: rabo de toro, carrilleras, el T-Bone... «el T-Bone está teniendo mucho éxito, como los chipirones con  alioli de ajo negro. ¿Qué es el T-Bone? Es una carne de ternera, en forma de T, mitad solomillo y mitad entrecot. La nuestra es de rubia gallega, con su IGP, con 45 días de reposo; y la acompañamos de una bandeja de patatas y pimientos». Pero, ojo, es para dos personas.
Bea y Carlos llevan 23 años en el mundo de la hostelería. En él se conocieron y en él han formado un perfecto tándem. Bea, que además es sumiller, se encarga de las mesas y de la cocina junto a Desislava y Carlos de la barra. «Estuve en Inglaterra aprendiendo el idioma y acabé de encargada dando de comer a profesores en el colegio de Stephen Hawking en Cambridge -al que tuvo el placer de conocer en persona-», relata la propia Rodríguez sobre sus comienzos, para luego estudiar en la Escuela Internacional de Cocina el Máster de Sumiller, además de varios cursos de Gestión de Empresas, relacionados con el sector de la restauración. Abren todos los días del año. De lunes a viernes de siete de la mañana a once y media de la noche; y los sábados de ocho a doce. El domingo cierran por la tarde.
«No descartamos en un futuro ir introduciendo más platos búlgaros», reconocen. De momento están con esa ensalada shpska, de tomate, pimiento italiano, pepino, cebolla, perejil y un queso salado; y un postre con una pasta de frutos secos con harina y almíbar por encima... con sus carnes y pescados de toda la vida.