Iliev y la pista del Ibiza

A.G. Mozo
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Iliev y la pista del Ibiza

La Guardia Civil desarticula una banda itinerante de ladrones de viviendas. Los tres detenidos se alojaron durante una semana en un hostal de Valladolid para asaltar 9 chalés. Desde Granada, actuaban por todo el país, camuflados en coches de alquiler

Su visita a Valladolid duró solo una semana. Un par de días para fijar objetivos y cinco de ‘trabajo’ en los que firmaron, al menos, nueve robos. Con una buena tanda de joyas y dinero en la bolsa, Iliev y su banda regresaron a su base de operaciones, fijada desde su entrada en España en una ciudad dormitorio a las afueras de Granada: Atarfe. Una localidad del perfil de Arroyo, Zaratán, Simancas y Herrera de Duero, municipios del entorno de la capital vallisoletana plagados de chalés de esos que se suelen quedar vacíos muchas horas por las tardes; el objetivo perfecto para ellos.  En esa semana dieron dos palos en la zona sur de Valladolid y dos más en cada una de las otras cuatro localidades seleccionadas, a excepción de Herrera, donde se conformaron con uno. Abonaron lo que debían en el céntrico hostal en el que estuvieron alojados y desaparecieron. 
El plan había vuelto a salir a la perfección y tocaba repetir el ritual que venían poniendo escena desde su llegada a España a principios de año: regreso en coche a Atarfe, viaje en avión hasta Barcelona y, de allí, una ‘mula’ se encargaría de hacer desaparecer el botín en un vuelo rumbo a distintas ciudades de Italia, Lituania y Albania, el país de origen de esta célula itinerante de delincuentes.
Tocaba fijar nuevos objetivos. Quizá Córdoba, Jaén, Santander, Málaga o Lleida, ciudades en las que habría actuado durante estos meses la banda de Iliev, la célula desarticulada ahora por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Valladolid, en el marco de la Operación Dalmacia; un golpe con el que se han logrado esclarecer ya 18 robos y se siguen investigando varios más por todo el país.
Un coche «sospechoso». Para cuando dejaron Valladolid, Iliev y sus chicos aún no lo sabían, pero sus planes, en realidad, se habían empezado a truncar durante esa semana en Valladolid. Un testigo aportó una pista clave a la Guardia Civil, al llamar al 062 para alertar de la presencia de un Seat Ibiza aparcado en el Pinar de Antequera que le resultó «sospechoso». Tanto, que llevó a estos investigadores a tirar de ese hilo y a descubrir que había sido alquilado una semana antes en Granada por un hombre de nacionalidad albanesa que se movía con dos compatriotas y que, curiosamente, los tres habían ido llegando a España a principios de año. La hoja de ruta de Iliev estaba a punto de convertirse en papel mojado. Dos semanas más tarde se enteraría, ya engrilletado, que él y sus colegas cambiarían su cercano billete de salida de España por uno de entrada al Centro Penitenciario de Albolote (Granada), donde están presos, tras caer el 8 de marzo.
Un equipo de investigadores de la Guardia Civil de Valladolid había logrado identificarles y conocer su modus operandi gracias a la pista de aquel Ibiza y a muchas horas de trabajo, vigilancias y viajes hacia Andalucía. Allí les sorprendieron el día 8 regresando a su guarida nada más asaltar otra vivienda en Jaén. Antes les vieron detenerse en un monte cercano a Atarfe y ocultar entre la maleza las herramientas que usaban para los asaltos, con el objetivo de minimizar la presencia de pruebas en la casa granadina que tenían alquilada a nombre de un toxicómano español; el cuarto detenido en la Operación Dalmacia.
Viajes con las joyas. Igual hacían con las joyas y el dinero que presuntamente sustraían en sus asaltos, con unos ‘envíos’ en avión de los que la Unidad Orgánica de Policía Judicial está tan convencida que no ha dudado en solicitar a Italia, Lituania y Albania datos de la posible recuperación de activos financieros de los tres detenidos, a fin de que Iliev y los suyos puedan responder patrimonialmente con lo arrebatado a sus víctimas, toda vez que apenas se han conseguido recuperar joyas de los 18 asaltos ya demostrados.
Los nueve de Valladolid y el alfoz (en Arroyo actuaron en la zona de La Vega, por ejemplo) se cometieron entre el 17 y el 21 de febrero, con ese patrón de vigilancias y asaltos vespertinos.
Salto de valla. Era gente «muy especializada», por los «profundos conocimientos que tenían de los métodos de vigilancia policial» y, por ello, usaban coches de alquiler, por ejemplo, algo que «dificulta el trabajo de investigación», tal como explican fuentes del caso a El Día de Valladolid. En cambio, no eran hábiles forzadores de puertas, sino que ellos siempre saltaban la valla perimetral del chalé, forzaban una ventana (en alguna ocasión, una puerta cerrada con el ‘resbalón’) y se llevaban las joyas y el dinero.Nada más.
A partir de ahí, el plan base, el de regresar a Granada y comenzar las gestiones para hacer desaparecer el botín. Uno de los aspectos que aún está en fase de investigación es la identidad de los detenidos, ya que dos estarían ‘limpios’, pero uno de ellos, que podría haber llegado a España con una documentación falsa, tendría orden de prohibición de entrada en el espacio Schengen, dictada por Italia. Lo que la Guardia Civil tiene claro es que iban a estar solo tres meses en España -que es el periodo legal de estancia- y que era una célula itinerante llegada con el objetivo de perpetrar el mayor número de palos y regresar a su país, habiendo amasado una gran fortuna.

Iliev y la pista del Ibiza
Iliev y la pista del Ibiza
Iliev y la pista del Ibiza
Iliev y la pista del Ibiza