Evo Morales apunta hacia España como intermediario en Bolivia

Agencias
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El exlíder cocalero insiste en que la movilización seguirá si no hay «garantías de seguridad» y pide ayuda al expresidente Zapatero como «experto en gestión y resolución de conflictos»

Evo Morales apunta hacia España como intermediario en Bolivia - Foto: HENRY ROMERO

Jeanine Áñez, que fue senadora opositora al Gobierno de Evo Morales, cumplió ayer una semana como presidenta interina de Bolivia, un país que aún no alcanza la pacificación para poder llamar a nuevas elecciones generales.
Sin esperanza en que la nación vuelva a la estabilidad, Morales, asilado político en México, avisó de que mantendrá movilizados a sus simpatizantes en las calles hasta que el «Ejecutivo de facto» dé «garantías de seguridad» a todos los miembros de su partido político, Movimiento Al Socialismo (MAS) y lleve a cabo una investigación de la masacre. Al mismo tiempo, indicó que tanto el Gobierno de España como algunas «personalidades expertas», entre las que mencionó al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, podrían contribuir a acabar con la actual situación de crisis.
«Los abuelos decían: España es madre patria. Su mediación es importante», aseguró el exdirigente cocalero, quien manifestó que tiene «mucho respeto» hacia Zapatero como «experto en temas de gestión y resolución de conflictos». «Cuando él era presidente, me dijo: ‘¿Evo, en qué puedo ayudar?’. Y me ayudó incondicionalmente», relató, apuntando también a otras figuras europeas, como la canciller alemana, Angela Merkel, o su homólogo francés, Emmanuel Macron.
Por el momento, hay un intento de mediación por parte de la Conferencia Episcopal de Bolivia, que ha tenido acompañamiento de España, la UE y la ONU.
Morales reivindicó que dimitió «para que los militantes (del MAS) no fueran agredidos» y, si bien no se arrepiente, reprochó a las nuevas autoridades que «siguen» cargando contra ellos. «Veinticuatro muertos a bala, ya es dictadura», denunció.
Así, reiteró que está dispuesto a regresar a Bolivia para ayudar a encontrar una solución política a la crisis. «Sé que mis compañeros indígenas, mis hermanos del campo, pueden entender cómo podríamos buscar paz», ha declarado.
A este respecto, aclaró otra vez que no sería candidato a las nuevas presidenciales que se están planteando. «Por la vida y por la democracia, Evo no participa si no quieren que participe», afirmó. «A mí no me perdonan porque soy indio», apostilló.
Entre tanto, el Gobierno de Áñez apuntó que ha iniciado un «lento pero seguro» diálogo con los manifestantes de El Alto, uno de los puntos con mayores disturbios.