Un siglo vinculado a Peñafiel

R. GRIS
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Los trabajadores de la planta de Santiveri en la localidad rendirán hoy un homenaje a Santiago Santiveri, fundador de la fábrica, después de cumplir 100 años de vida

Santiago Santiveri en uno de los laboratorios de la compañía.

Cien años de vida le contemplan. Y hoy los trabajadores de la factoría Santiveri en Peñafiel ofrecerán una fiesta al presidente honorífico de la empresa, Santiago Santiveri Margarit, con motivo de su centenario. Este activo empresario fue el encargado de elegir, en el año 1945, la ciudad de Peñafiel para instalar la segunda fábrica de Santiveri, que ahora con más de 20.000 metros cuadrados edificados y cinco líneas de producción, se ha convertido en la fábrica de dietéticos más grande de Europa.


Santiveri Margarit, nació en Barcelona el 16 de febrero de 1913. Tiene por tanto, 100 años. Es farmacéutico de carrera, dirigió durante muchos años Santiveri, empresa familiar que heredó de su padre, Jaime Santiveri Pinies y hoy recibirá un merecido homenaje por una vida llena de motivaciones y una dedicación exhaustiva hacia la planta que nació de su mano hace ya más de medio siglo y que hoy cuenta con unos 100 empleados.


Santiveri se instaló en Peñafiel para tener un mejor acceso a los cereales, que eran y siguen siendo una de sus principales materias primas. En las primeras instalaciones de Peñafiel, se tostaba la famosa malta Santiveri que servía de sucedáneo del café y que se promocionaba por toda España a través de un camión degustación. Eran otros tiempos. Unos años marcados por la infancia de Santiago Santiveri, quien recibió una educación recalcada por su madre, Rosario Margarit, que le encaminó hacia lo naturista, que era como una filosofía familiar. el camino naturista, que era como una filosofía familiar.


Instalaciones de la marca en la localidad de Peñafiel. Instalaciones de la marca en la localidad de Peñafiel. Desde que nació, su vida y la  empresa familiar han estado permanentemente ligados. Nadie podrá acreditar mayor precocidad y dedicación más constante a un mismo objetivo.
Tiene una conversación fácil y no da signos de fatiga, ni mental ni física. Expone con sencillez, sin alardes de ningún tipo, con familiaridad. Da detalles puntuales y recuerda con claridad fechas, lugares y nombres, sin titubeos.


¿Su truco para alcanzar los cien años? Tomar cada día, antes del desayuno, un vaso de agua con el zumo de 1 limón y pasear. «El caso es moverse. El que se jubila para quedarse en casa o ir al cine todos los días, poco le queda de vida». Clara muestra de ello es que, con su 100 años, va cada día, conduciendo su propio coche, a la fábrica que Santiveri tiene cerca de la Zona Franca en Barcelona.
Hoy en Peñafiel, recibirá el homenaje que se merece por una vida de esfuerzo dedicada a Santiveri.