Los mayores serán clave para elegir al nuevo alcalde

M.Rodríguez
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En la capital hay 78.504 mayores de 65 años, de los que 26.500 viven mayores viven solos El grupo de la tercera edad se ha convertido en un importante caladero de votos porque representan un tercio de los votantes en estas elecciones

Los mayores serán clave para elegir al nuevo alcalde - Foto: Jonathan Tajes

La atención a las personas mayores y la políticas para avanzar en la erradicación de la exclusión social figuran en todos los programas de los partidos que se presentan a las elecciones municipales. El caladero de votos no es desdeñable porque en la capital, a fecha de 1 de enero, viven 78.504 mayores de 65 años, un 26,15 % del total. Un tercio de ellos tiene 80 o más años. Y, a principios de año, había 142 centenarios. El colectivo de la tercera edad supone casi un tercio del censo con derecho a voto.
El fenómeno del envejecimiento está cambiando la pirámide poblacional, las necesidades sociales y determina gran parte de los nuevos retos que debe enfrentar el próximo Gobierno municipal. En Valladolid el fenómeno se ha agudizado, y si la media de edad nacional es de 44 años, en la capital sube a los 46 años. Además, el envejecimiento tiene un sesgo femenino importante, ya que un 57,96% de los mayores de 65 años son mujeres, porcentaje que sube al 64, 16% entre los mayores de 80 y al 86,62% entre los centenarios. Las mujeres viven más años pero con menor calidad de vida y  con problemas específicos, como se detalla en el primer Plan de Personas Mayores aprobado recientemente. 


Soledad. En el estudio que sirvió de base a este Plan se refleja que la soledad tiene rostro de mujer en la capital, ya que son el 71% de los mayores de 80 años que viven solos. Esta soledad origina nuevos problemas como se apunta de el cuerpo de Bomberos, que alerta del incremento de intervenciones en domicilios el año pasado, con un total de 96, un 118% más que el año anterior, motivadas sobre todo por caídas, que en la mayoría de los casos eran de personas que viven solas. El último año pasado los servicios de emergencias localizaron diez  personas fallecidas que vivían solas.
Otros indicadores avisan de la nueva fisonomía social. Así, el Estudio de dependencia y fragilidad en personas mayores de la Red Centinela Sanitaria de Castilla y León, publicado en agosto de 2018, cifra a los mayores con algún tipo dependencia en un 15,70%. Es implica que en la capital viven unos 66.000 personas mayores de 65 años con plena autonomía o pequeñas limitaciones que no obstaculizan el desarrollo de una vida normalizada. Todos suelen recurrir a los CEAS (Centros de Acción Social) para obtener información sobre las prestaciones municipales y la tramitación del reconocimiento de la situación de dependencia. En 2018 se han tramitado 3.331 expedientes para tener derecho a la prestación.
También demandan espacios de atención y ocio.  El Ayuntamiento  tiene diez centros de personas mayores y un espacio específico en Parquesol a expensas de la construcción del nuevo centro. Este mandato  se ha puesto en marcha el centro Fray Luis de León en la zona centro y se ha elaborado el proyecto básico para la construcción de otro en Parque Alameda. Además, este se acometerá la reforma integral del de Rondilla. Aunque el PP ha critica durante este mandato «los errores de gestión» en estos centros, un argumento que basa en «las numerosas quejas de los usurarios». Los ‘populares’ hablan de «política errática que va de mal en peor».


Exclusión social. Además, parte del grupo de la tercera edad se encuentra también en el grupo de personas en riesgo de exclusión social, que aunque menor que durante el pico de la crisis sigue necesitando ayudas de emergencia. En Valladolid casi un 17% de trabajadores cobran menos del salario mínimo interprofesional, mientras que hay importante número de hogares donde todos sus miembros están sin empleo aunque la tasa de paro es del 11,4%, una de las más bajas del país con una tasa del 14,1%. 
La situación precaria a la que también se suma casi el 50% de los emigrantes que viven en la capital, según apuntan varias organizaciones sociales. Todos son potenciales solicitantes de las ayudas a familias en riesgo de exclusión, que este año dispone de una partida de 601.500 euros, frente a los 560.000 del 2018.
En este mandato el equipo de Gobierno de Puente ha incidido en que se recuperado el impulso presupuestario de las políticas sociales y se han recuperado los cinco millones de euros perdidos durante el periodo de crisis y consolidarlos en 2018. Además, el presupuesto vigente incrementa la partida de este área en 2,6 millones de euros sobre todo para mejorar el funcionamiento del programa de Ayuda a Domicilio. Una situación que la oposición atribuye al «final de la crisis».
 En este mandato también se ha trabajado en la erradicación de la exclusión social a través de más empleo y de mejor calidad con la II Estrategia Local de Empleo y Política Social (2018-2019), dotada con 33 millones. Estos acuerdos enmarcados en el Diálogo Social tienen vocación de continuidad y tanto sindicatos como empresarios han pedido su continuidad.