Los hogares contienen el gasto ante la inseguridad económica

EFE
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La nueva tendencia al ahorro impuesta entre las familias españolas marca un cambio de rumbo respecto a los últimos años que los expertos achacan al temor a la llegada de otra recesión

Los hogares contienen el gasto ante la inseguridad económica

Los hogares españoles han empezado a contener sus gastos para aumentar su ahorro, un comportamiento que rompe la tendencia de los últimos años y que los expertos achacan a la incertidumbre sobre la situación económica que impera actualmente en España.
Los últimos datos de contabilidad nacional publicados revelan que el consumo de las familias se estancó de abril a junio de este año, la cifra más baja desde el tercer trimestre de 2013, cuando experimentó una pequeña caída, y la culminación de una dinámica de contención progresiva a lo largo de los últimos dos ejercicios.
Paralelamente, la tasa de ahorro de los hogares se situó en el 8,7% en el período analizado, el nivel más alto desde el segundo trimestre de 2013, también tras un proceso de recuperación emprendido a finales de 2018 que le ha permitido abandonar unos registros mínimos históricos.
Este cambio de tendencia «refleja que la desaceleración de la economía española ha empeorado el optimismo de los consumidores», que han aumentado su ahorro como precaución «en previsión de tiempos peores», explica el director adjunto del IVIE y catedrático de la Universidad de Valencia Joaquín Maudos.
También la secretaria general del IEE, Almudena Semur, coincide en que estos indicadores se deben a la «incertidumbre ante la situación financiera», que provoca «temor» a perder el trabajo. «El ahorro en España siempre ha estado muy vinculado a la confianza en la economía, en fases expansivas del ciclo no se ahorra, mientras que en las fases más recesivas, se hace acopio de dinero», concluye.
Junto a estas peores perspectivas financieras, sobre todo en el exterior, el economista de Analistas Financieros Internacionales (AFI) Gonzalo García alude a otros elementos como las elecciones, que en conjunto incentivan «un comportamiento más cauto» del gasto.
Sin embargo, los expertos puntualizan que la caución viene de mínimos históricos, por lo que su tendencia natural es a recuperarse, mientras que los mencionados datos de consumo recogidos por la contabilidad nacional podrían no reflejar toda la realidad.


Explota la burbuja

La economista de Funcas María Jesús Fernández achaca el parón del consumo a la estabilización una vez que la demanda embalsada durante la crisis se ha satisfecho, por lo que es el momento de «tratar de empezar a recomponer la tasa de ahorro».
Además, explica que otros indicadores en este campo, como las ventas minoristas o las de grandes empresas, continúan en positivo y que la evolución de las compras de automóviles, ahora en negativo, ya no sirve para medir el consumo de los hogares porque está relacionada con la incertidumbre regulatoria del sector.
En cualquier caso, las cifras de ahorro y gasto son previas al deterioro de los indicadores económicos del pasado verano, algo que Fernández desvincula del empeoramiento de la confianza y para García apunta a que los consumidores se han «anticipado» a la desaceleración.
Los datos laborales han mostrado un enfriamiento a lo largo del verano, con la baja creación de empleo en julio desde 2012, la mayor pérdida de asalariados en agosto desde 2008 y la menor creación en septiembre desde 2013.
Al mismo tiempo, la confianza de los consumidores cayó en el octavo mes del año hasta su nivel más bajo desde 2014, 86 puntos, tras haber oscilado desde 2015 entre los 90 y los 110 puntos -siendo 100 puntos el umbral entre percepción positiva y negativa-.
Sobre el efecto que estos indicadores tendrán en el comportamiento de los consumidores en los próximos trimestres, Maudos descarta que haya «miedo a una crisis», pero cree que los hogares intentarán protegerse frente a la intensificación de la desaceleración.
Por su parte, Funcas muestra su confianza en que el parón del gasto en el segundo trimestre «es algo puntual» y que seguirá elevándose en los próximos trimestres aunque a tasas moderadas.