El repunte de inmigrantes no evita el declive demográfico

David Alonso
-

Castilla y León recibe durante el primer semestre de 2019 a 7.582 extranjeros, el doble que en 2016 y la cifra más alta desde el inicio de la crisis, pero es la tercera que más población pierde

El repunte de inmigrantes no evita el declive demográfico

Castilla y León está experimentando un fuerte repunte en el número de extranjeros que deciden instalarse en la Comunidad, lo que está  ayudando a combatir, o al menos maquillar, la sangría demográfica. Durante el primer semestre de 2019 más de 7.500 inmigrantes apostaron por la región para continuar con sus vidas, un 40 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior, y casi el doble que hace tres años. De hecho, los 7.582 extranjeros que han comenzado a residir en Castilla y León durante los primeros seis meses del año son la cifra más alta desde el inicio de la crisis económica, cuando la llegada de inmigrantes se hundió hasta mínimos ante la falta de oportunidades laborales que ofrecía la región. Colombianos (1.230), venezolanos (823), marroquíes (796) y rumanos (481) capitalizaron el flujo de inmigrantes durante 2019, acaparando casi el 40 por ciento del total de personas arribadas hasta la Comunidad. Sin embargo, a pesar de esta notable aportación, la masiva llegada de inmigrantes a la Comunidad sigue sin salvar a la región del desastre demográfico, y durante el primer semestre de 2019 Castilla y León fue una de las únicas cuatro comunidades de España que vio descender su padrón.
Según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) Castilla y León perdió durante entre enero y julio de 2019, el 0,2 por ciento de su población, unas 4.856 personas menos, dejando la cifra final en 2.402.877, un nuevo mínimo histórico. Unos números que contrastan con el conjunto nacional, donde se creció un 0,35 por ciento, hasta los 47,1 millones de personas.
En términos relativos, Castilla y León fue la tercera autonomía de España con más pérdida de población, por detrás de Extremadura, 0,25 por ciento; y Asturias, 0,22 por ciento. Galicia también perdió un 0,06 por ciento, mientras que el resto creció, especialmente Baleares, 0,87 por ciento; y Madrid, 0,66 por ciento.
De esta forma, durante el primer semestre de 2019 llegaron a la Comunidad 8.725 personas desde el extranjero (1.143 españoles y 7.582 foráneos) y se marcharon con destino a otros países 4.484 castellanos y leoneses, es decir, el saldo con el exterior contribuyó a aumentar la población en 4.241 personas. Sin embargo, el saldo vegetativo arrojó un total de 8.007 fallecimientos más que nacimientos, dejando un total de 4.856 personas menos.
Entre los datos destacables del informe publicado ayer destaca que 1.212 habitantes de Castilla y León tienen 100 o más años y 14.684 son bebés de menos de uno. Además, Castilla y León se consagra como la segunda comunidad más envejecida del territorio nacional, con una media de edad de 47,5 años, 3,5 más que España –que ha superado por primera vez la barrera de los 44 años–, y solo por detrás de Asturias (48,28)