Los Álamos será Okapi a finales de este 2020

M.B
-

Las obras en el restaurante de Las Moreras, que espera abrir este año, se encuentran paradas a la espera de una modificación de una parte del proyecto

Imagen del actual estado de las obras en la zona. - Foto: Jonathan Tajes

Los Álamos tendrá que esperar, al menos unos meses más, para volver a su funcionamiento. El restaurante, que fue una de las referencias de la zona de la playa de las Moreras, no abrirá sus puertas hasta finales de año. Y lo hará con nuevo nombre, Okapi. Ese es el planteamiento de la empresa que logró la adjudicación del espacio, Gastromorfosis, que ya cuenta con otro local de restauración en Valladolid, Atypikal, y pronto abrirá uno nuevo en Palencia. 
Las obras, que arrancaron el verano pasado, se encuentran ahora mismo paradas. «Con el tema del covid está todo paralizado. Además, hemos pedido una modificación de parte del proyecto, con lo que estamos a la espera de respuesta para continuar con las mismas», señala Borja López-Murias, uno de los socios de la empresa adjudicataria, que reconoce que para este verano «es imposible» abrir, pero que espera hacerlo a finales de año: «Queremos hacer bien las cosas». Las modificaciones no serían ni a nivel estructural ni de diseño, sino relacionadas con acometidas, saneamientos... De ahí esa paralización y esa imagen que se encuentran los vallisoletanos cuando pasan por la zona.
La inversión en este proyecto, cuya adjudicación se hizo tras dos intentos fallidos en 2012 y 2014, superará el millón de euros, con un canon de 36.000 euros al año y una concesión por 19 años y 9 meses menos un día, «pudiendo ser objeto de una prórroga única, por un plazo de 5 años».
El edificio dispone de casi 400 metros cuadrados distribuidos en dos plantas o niveles, a los que se añaden otros 200 metros cuadrados de terraza en dos zonas, una en la parte superior (paseo de Las Moreras), y otra en la parte inferior que solo se podrá instalar durante el periodo estival. El diseño deja entrever dos grandes cristaleras por cada una de las zonas, y complementará la oferta de restauración de la zona, tras la apertura hace dos años de ‘La pera limonera’, en el antiguo chiringuito de la playa.
‘okupado’. En esta etapa de confinamiento, en la estructura interior del local se ha podido ver un colchón y una zona acotada en una de sus esquinas, que deja entrever que en el mismo han dormido personas sin hogar. Muy cerca, debajo de los puentes de Isabel La Católica o Condesa Eylo han pasado las noches estas semanas de pandemia varios sintecho y se baraja que alguno de ellos, que lo hacía en el de Santa Teresa, haya usado estos días la infraestructura que aún se mantiene en pie como lugar de cobijo. Este fin de semana se iba a proceder a su limpieza.