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El 40% de los contagiados tras el 9M tiene menos de 30 años

A. G. Mozo
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La vacunación blinda a los mayores de 70, que ya apenas registran infecciones, mientras que el decaimiento del estado de alarma eleva los casos en niños y, sobre todo, en adolescentes. En los hospitales, la edad media de los ingresados baja a 57

Enfermeros de la planta de Neumología del Hospital Pío del Río Hortega de Valladolid, realizan el control de uno de los pacientes ingresados con COVID-19 - Foto: EFE/Nacho Gallego

La vacunación está jugando un papel absolutamente clave en la guerra contra el coronavirus. Cada dato que se pone sobre la mesa refuerza aún más las bondades de esos sueros que ya tienen a cerca de 135.000 vallisoletanos blindados frente a un virus implacable, que se ha cobrado las vidas de casi dos mil personas y que acumula 65.000 afectados (52.000 con una prueba positiva). La inmunización de los grupos de riesgo ha contenido la mortalidad (mayo se despedía ya con los ‘mejores’ datos de estos quince meses, con solo 31 decesos) y está llevando a un cambio en el perfil tanto de los contagiados como de los ingresados, que son cada vez más jóvenes, aunque con cuadros igual de graves que hace unos meses.

Los datos que maneja Sacyl son clarificadores. Todos los mayores de 70 años recibieron las dos dosis de la vacuna y ya apenas registran infecciones por covid-19. También han descendido los casos entre los sexagenarios, pese a que apenas una cuarta parte haya recibido el segundo pinchazo, si bien parece que el primero constituye barrera suficiente y este ya lo tiene el 94% de los vallisoletanos de entre 60 y 69. La siguiente generación, la de los 50 a 59 años, se encuentra a un par de semanas de terminar con la dosis inicial, mientras que en el resto de grupos el porcentaje está en la franja del diez por ciento, al haber llegado solo a sanitarios y profesionales esenciales.

Los contagios, por ello, van muy de la mano de esos porcentajes de inmunización que se van anotando en Valladolid, de manera que el grupo de mayores de 65 años ha pasado de aglutinar cerca de una cuarta parte de los positivos hasta finales de diciembre (al arrancar la vacunación en las residencias de la tercera edad), a suponer apenas un décima parte al cierre de mayo de 2021.

Junto a la vacunación, otro de los factores que ha hecho cambiar el perfil del contagiado es el alivio de todas las restricciones sociales (cierre perimetral, toque de queda, limitación en las reuniones…) que trajo consigo el fin del estado de alarma, el pasado 9 de mayo. Desde entonces, la estadística sanitaria desvela que cuatro de cada diez nuevos afectados por coronavirus tienen menos de 30 años. El nuevo escenario ha aumentado los casos entre adolescentes y veinteañeros, fundamentalmente, pero también entre niños.

POR EDADES

De los más de 1.200 contagiados en estas semanas sin estado de alarma, 211 (17%) estaban en la franja de los 10 a los 19 años, 182 (el 15%) en la de los 20 a 29 y había 95 (7,8%) menores de nueve años. Estos porcentajes de afección contrastan con los que había hasta finales de diciembre, cuando los veinteañeros suponían un 11%, los adolescentes eran casi el 9% y los niños, el 7%.

Pese a ello, el grupo de edad con más contagios desde el 9-M es el de personas de 40 a 49 años, si bien es cierto que también es el que aglutina más individuos en esta provincia, unos 88.000, según los datos de la Junta recabados por El Día de Valladolid. Estos protagonizan 249 de los casos registrados por los equipos de Atención Primaria, un 19,7%, que supone únicamente un incremento de tres puntos con respecto a lo que había hasta que empezó la vacunación.

Por su parte, los vallisoletanos en la franja de 50 a 59 años siguen protagonizando el 15 por ciento de los contagios (191 desde el pasado 9 de mayo), igual que los de 30 a 39 continúan suponiendo el 12 por ciento (151).

Y es entre los mayores de 60 años, la franja en que todos tienen al menos una dosis, donde más se aprecia el cambio provocado por la vacunación. Tras decaer el estado de alarma, los sexagenarios han pasado de aglutinar casi un 11% de los casos (hasta diciembre) a solo un 6,6% (81 de los más de 1.200 de estas cuatro semanas sin estado de alarma); los septuagenarios bajan a la mitad (de un 7,6% a un 3% de los contagios) y ya son solo 37; y los mayores de 80 pasan de suponer un 10,4% a un 2% (23 infectados tras el 9-M).

LOS HOSPITALES

Y la primera consecuencia lógica del cambio en el perfil del contagiado es que la mortalidad, que tanto castigó a los mayores, se ha frenado en seco; en los últimos 20 días solo ha habido dos decesos por covid. La siguiente es que la presión hospitalaria se ha suavizado y aunque siga habiendo ingresados con coronavirus, todos son mucho más jóvenes y con un pronóstico más favorable.

«Conforme se va vacunando, es lógico que vayamos viendo a unos pacientes menos mayores. En los hospitales ya tenemos a más del 60% de los ingresados con edades por debajo de los 60 años», según detalla el doctor Carlos Dueñas, coordinador autonómico de Medicina Interna frente al covid y jefe de sección de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clínico Universitario de Valladolid (HCUV), quien señala que «al ser más jóvenes tienen menos comorbilidades y, por tanto, tienen menos posibilidades de fallecer». «Antes ingresaban los abuelos y ahora ingresan los padres, y no deja de ser gente joven que entra muy fastidiada y, en algún caso, pasan directamente de Urgencias a UCI», advierte. «Es cierto que la mayoría de los cuadros de los contagiados más jóvenes son leves, pero el que ingresa, llega mal, con neumonía bilateral, con una insuficiencia respiratoria... Es verdad que en su mayor parte lo supera».

La edad media de los ingresados en UCI se sitúa en los 61 años, por los 57 en planta, cuando hasta el arranque de la vacunación, en el mes de diciembre, la edad media se movía en la franja de los 71 años en ambas áreas. La estancia media, que llegó a superar el mes en las UCI, también va bajando y ahora está en 21 días, mientras que en planta prácticamente no ha variado y continúa moviéndose entre los siete a ocho días.

«Nosotros somos los primeros que estamos cansados del covid, fuera y dentro de los hospitales, pero hay que ser muy prudentes porque todavía no hay un porcentaje de vacunados muy alto», recuerda el doctor Dueñas. «Entre los menores de 53 años, que son los que todavía están por vacunar, ya hay obesos, hipertensos, diabéticos, fumadores, que tiene los bronquios cogidos... y a algunos se les olvidan estas cosas, que hay riesgo y algunos se llevan una sorpresa, porque lo estamos viendo en el hospital. El pronóstico en la mayoría de estos pacientes más jóvenes es bueno y se acaban yendo de alta en siete u ocho días, pero también hay que tener muy claro que se está produciendo ese tipo de ingresos», concluye el jefe de Infecciosas del HCUV.