Los 'albañiles' de esta crisis

David Alonso
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El Banco de España alerta que 182.000 empleados de restauración, comercio y turismo están amenazados por la crisis al tener pocas posibilidades de reciclarse en otros sectores

Los 'albañiles' de esta crisis - Foto: Javier Pozo

La segunda crisis económica del siglo poco o nada se parece a su pariente de 2008. La explosión del ladrillo y los mercados financieros poco o nada comparten con el cerrojazo total de la actividad al que se ha visto sometido medio mundo como una forma de parar los pies a la covid-19. Si hace algo más de una década los albañiles y peones de la construcción fueron el blanco fácil de la crisis, en esta ocasión el relevo lo tomaran aquellos empleados del comercio y la restauración. Así lo vaticina elBanco de España, que en un reciente informe asegura que la escasa transferencia de competencias de estos hacia otros sectores dificultará en exceso su reciclaje en otros puestos de trabajo. Algo similar a lo que le ocurrió a los ‘curritos’ de la obra en 2008, que una vez congelado el ladrillo sufrieron lo indecible para volver a encontrar un sitio en el mercado laboral.
Un grupo de riesgo que en Castilla y León supone uno de cada cinco ocupados y más de 182.000 puestos de trabajo, según los datos que maneja la institución que gobierna Pablo Hernández de Cos. Estos, según los autores del informe –Brindusa Anghel, Aitor Lacuesta y Ana Regil–,  «se han visto particularmente afectados por las medidas adoptadas para limitar la incidencia de la pandemia».
Estas cifras sitúan a la Comunidad como la cuarta de España –solo por detrás de Canarias,Baleares y La Rioja– con mayor porcentaje de trabajadores en riesgo, debido a la alta exposición autonómica a sectores vinculados al turismo y la restauración, así como el comercio. «Entre los trabajadores de las ramas más afectadas, la proporción de mujeres, de jóvenes y de colectivos con menos formación, escasa experiencia y contratos temporales es especialmente elevada», apuntan desde el Banco de España, que reconoce que «la movilidad potencial de los empleados más perjudicados por la crisis es escasa, especialmente en la hostelería y el comercio, debido a la limitada intensidad de uso en esos sectores de las tareas asociadas a las tecnologías de la información y las comunicaciones» .
Alertan desde la sede de la madrileña Calle de Alcalá que la hostelería y la restauración, al igual que en el comercio, la similitud entre ramas es elevada y las alternativas son escasas dentro de aquellas que podrían mejorar en la coyuntura actual. La excepción serían los trabajadores de las empresas en que «las TIC son relevantes», como, por ejemplo, los alojamientos turísticos y otros alojamientos de corta estancia. Asimismo, avisa que si el comercio de alimentación adquiriera «mayor importancia» también podría atraer a profesionales de la hostelería, ya que las tareas son relativamente similares.
Salen reforzados. Por el contrario, las ramas relacionadas con la distribución, la logística y la información y la comunicación, que representan solo el cinco por ciento del empleo autonómico, con menos de 50.000 ocupados, se han visto menos afectados y e incluso podrían haber experimentado un aumento de la demanda durante el periodo de confinamiento. Además, estos tendrían más alternativas de reciclaje fuera del sector, pues las habilidades de los trabajadores de las ramas de transporte terrestre, marítimo y aéreo son similares a las demandadas en el transporte de mercancías por carretera y los servicios de mudanza, el transporte de mercancías por ferrocarril y las actividades de depósito y almacenamiento.
«Los sectores que podrían ganar peso a raíz de la pandemia demandan, en términos relativos, más habilidades TIC, de lectura, de escritura y numéricas. En cambio, no parecen requerir Habilidades físicas.

Por otro lado, los sectores que probablemente pierdan empleo no están bien posicionados en estas dimensiones, ya que, en general, infrautilizan estas habilidades y sobreutilizan las habilidades físicas», explican en el documento firmados por Brindusa Anghel, Aitor Lacuesta y Ana Regil.
Formación en habilidades. Es por ello que el Banco de España pide que se apoye la formación en nuevas habilidades de los «potenciales desempleados» de los sectores más afectados por el coronavirus (turismo, hostelería, ocio y comercio) para poder facilitar así su tránsito hacia nuevas vacantes y evitar que vayan al paro.