Castillo de castillos

J. López/ ICAL
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Castillo de castillos

La Diputación de Valladolid destina 2,25 millones a recuperar la fortaleza "mágica" de Fuensaldaña para convertirla en referencia nacional y europea

“No hay nada parecido en España, pero tampoco hay una provincia como Valladolid, con castillos tan bien conservados y cuidados”. El presidente de la Diputación, Jesús Julio Carnero, presumió hoy de origen y de infraestructuras, aquellas que conforman una “esencia”, característica de una tierra que los lleva en su nombre, en su bandera y su escudo. Por eso, y por ensalzar algo “tan nuestro” como los castillos, la institución ha destinado 2,25 millones a recuperar la fortaleza de Fuensaldaña, “abandonada” hasta 2015, tal y como reconoció Carnero, y convertirlo en referencia nacional y europea: en el castillo de los castillos. Y lo hará con un público potencial que supone “una cabeza tractora” para el turismo, los escolares, que ven estos lugares “con la magia que la ve un niño”.

No en vano, durante una visita guiada y teatralizada es fácil entender desde la vida en el interior de estas moles tan bien conservadas en la provincia, las razones de su construcción, el lugar elegido para cada uno de ellos. Y para ello, la Diputación ha contado con el trabajo de personalidades como la directora del Museo de Valladolid, Eloísa Wattenberg, hoy presente y que actuó como ilustre guía, así como el arquitecto Roberto Valle, encargado de la obra. También del fotógrafo Ángel Marcos, que cuenta con una exposición que recoge una selección de 44 instantáneas de un libro de castillos denominado ‘Noches de piedras y lunas’, y que refleja a estas fortalezas en momentos nocturnos.

Incisivo con su idea de recuperar la infraestructura de Fuensaldaña para la Diputación y para los vecinos del pueblo, Carnero señaló que el objetivo no se ciñe únicamente a un centro de referencia para el estudio y divulgación de todos los castillos de la provincia, sino que sirva como acicate para que éstos “trabajen en red y ofrezcan al visitante una alternativa completa que aúne elementos más destacados del patrimonio histórico, proporcionando una ocasión única para conocer Valladolid”. También, añadió, que siga como contenedor de eventos privados, de empresas e incluso bodas, que ya se celebren en este entorno.

Para empezar, y que el visitante lo pueda conocer, este próximo fin de semana se celebrarán tres jornadas de puertas abiertas. La apertura al público empezará la semana siguiente, de 10.30 a 14 horas y de 16 a 18, de jueves a domingo y festivos. Se ampliará hasta las 20 horas en verano desde el 1 de abril. El primer objetivo, tal y como afirmó Carnero, es la “divulgación entre los más pequeños”. Por eso, se potenciará la llegada de escolares con visitas guiadas para que “conozcan sus raíces desde la magia de un castillo”. “Ello atrae más tarde al turismo familiar. Pueden conocer la historia más remota pero también la más cercana”, espetó Carnero, en referencia a que se ha mantenido el Hemiciclo de un edificio que hasta hace bien poco albergó las Cortes de Castilla y León.

Proyecto de ámbito europeo

Esto no frena el reto de la Diputación para “ir un paso más” en un futuro próximo, como es el acceso a la biblioteca en la Torre del Homenaje, que será un “lugar de reflexión de la historia de los castillos de Europa”. Precisamente, este hecho le permitió recordar al presidente de la institución que trabaja, junto a la Diputación de León y el Distrito de Braganza (Portugal), en un programa de convocatoria de fondos estructurales europeos que podrían suponer la recuperación de la inversión efectuada en Fuensaldaña.

De hecho, el proyecto podría llegar a competir, aseveraron fuentes de la institución provincial, con el Camino de Santiago o las Ciudades Patrimonio si se alcanza la categoría europea. “Este proyecto no tendría nada que envidiar a los castillos del Loira”, expresó el arquitecto Roberto Valle. Eloísa Wattenberg se sumó a esa idea y señaló que “no se trata sólo de un centro de interpretación o un museo, sino un enclave para el conocimiento de los castillos”. “Es la base de un proyecto con horizontes ilimitados”, subrayó.

Wattenberg recordó que “ningún” castillo ha llegado en su formato original a nuestros días, sino que han cambiado con numerosas intervenciones por razones familiares y de propiedad y por “haber simbolizado separación de fronteras”.

Tercera intervención

Carnero recordó que se trata de la tercera intervención del castillo tras la primera, para convertirlo en un posible parador nacional que nunca se concretó, y la segunda, para su uso como sede de las Cortes Regionales. Por ello, este proyecto se ejecutó en como adecuación física del castillo y el desarrollo museográfico.

Así, la arquitectónica se ha realizado bajo la redacción del arquitecto de la Diputación, Roberto Valle. La actuación más significativa es la recuperación visual de la estructura original de la fortaleza, con la Torre del Homenaje separada del resto del cuerpo del castillo. Para ello se han eliminado los forjados de la planta primera y segunda. De este modo también se facilita al visitante la comprensión del espacio y se dota de luminosidad al espacio gracias a la instalación de una nueva cubierta acristalada. Asimismo, se han convertido en diáfanos algunos de los antiguos habitáculos y se ha sumado parte de la segunda planta al espacio de exhibición.

Proyecto expositivo

En cuanto a la intervención del museo, cuya entrada tendrá un coste general de cinco euros y de cuatro para colectivos específicos y grupos, se ha dotado al centro de un área de acceso más amplia, versátil, moderna y atractiva. La visita se inicia en el Hemiciclo, punto inicial y final del recorrido, con un video que explica la historia de Los Vivero, familia que mantuvo en propiedad el castillo en sus orígenes. Tras el audiovisual se continúa un guion expositivo organizado en torno a cuatro ejes: el castillo medieval castellano, los sistemas de fortificación en el territorio, los castillos de la Escuela de Valladolid y el propio de Fuensaldaña. En estos momentos, se añade otra, en relación a la exposición fotográfica de Ángel Marcos y la puesta en escena de fortalezas nocturnas.

Para acompañar el proyecto expositivo el visitante encontrará respuestas a cinco preguntas sobre cuándo se construyeron los castillos, en qué consisten estas infraestructuras, quien y por qué las levantaron, dónde y cómo. También, se habla de Historia y de guerras a través de maquetas de los castillos de Osma, Montealegre y Peñafiel a la misma escala, acompañadas de dioramas que muestran la artillería de cada momento. En otro ámbito expositivo se muestran nueve castillos que representan los ejemplos más significativos, así como los linajes a los que pertenecieron, incluido en concreto el de Fuensaldaña.