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Santiago González

CARTA DEL DIRECTOR

Santiago González

Director de El Día de Valladolid


La movilidad, un nuevo concepto que ya es cotidiano

07/11/2021

La sostenibilidad o el desarrollo sostenible es un concepto muy amplio que requiere el esfuerzo de ciudadanos, empresas y administraciones para conseguir mejorar la calidad de vida de las personas sin que suponga deterioro alguno para el medio ambiente y el resto de los seres vivos con los que compartimos el planeta Tierra. Y en este objetivo en el que nos encontramos todos inmersos en los últimos años se han incorporado como uno de los ejes básicos las políticas de movilidad, que en Valladolid han llegado de la mano de polémicas decisiones como el exponencial incremento de los carriles bici, las calles o carriles 30 y los espacios exclusivos para la circulación de autobuses y taxis, además de la peatonalización de algunas calles del centro histórico. El equipo de gobierno municipal está acometiendo con decisión y firmeza una transformación de la almendra central con la que pretende empujar fuera al tráfico de vehículos de combustión y priorizar el transporte público, el espacio para los peatones y los turismos eléctricos. Y ello levanta ampollas en algunos sectores, que solo encuentran inconvenientes y perjuicios en decisiones que, tarde o temprano, se adoptarán en todas las ciudades por imposición de la normativa europea.
El caso es que, una vez reconocida la necesidad de implantar una nueva movilidad entre la población, el Ayuntamiento de la capital inició las actuaciones como un elefante en una cacharrería, es decir llevándose todo por delante, sin un diálogo previo necesario para buscar el consenso y con ejecuciones poco estudiadas y sin plantear alternativas. Todo ello ha sembrado la polémica en un amplio sector ciudadano, que a diario se encuentra con embotellamientos y atascos en lugares donde antes se circulaba con bastante fluidez. Y es cierto que, una vez que el tráfico ha recuperado el nivel de 2019, la reducción de carriles provoca en algunos momentos ciertas retenciones en la zona centro. En concreto, el entorno de Miguel Íscar y plaza de España se ha convertido en uno de los puntos negros al producirse un cierto embotellamiento con la llegada de un importante tráfico que desemboca allí desde las calles adyacentes. Sin embargo, en algunas ocasiones también lo provoca el comportamiento incívico de algunos conductores, que detienen su vehículo en el carril 30 o en el destinado en exclusiva a bus-taxi y causan un efecto embudo mucho más perjudicial que el hecho de poder circular por un solo carril.
A pesar de las polémicas diarias en las redes sociales o en el salón de plenos, lo cierto es que la movilidad en Valladolid ya está provocando un cambio en el hábito de un buen número de ciudadanos. Un ejemplo claro es la disminución en un tercio del número de vehículos que transita diariamente por el puente de Poniente y el paseo de Isabel la Católica o hasta el 66 por ciento menos de los que pasan por Puente Colgante. Por una parte, los vallisoletanos evitan ahora el centro de la ciudad y por otra, el Ayuntamiento ha cambiado los ciclos semafóricos para hacer más fluido el tráfico y aún estudia alternativas para mejorar la circulación en los puntos donde hay más atascos.
Todo ello necesita una regulación clara y estable en el tiempo. Ya se ha anunciado la llegada de la zona de bajas emisiones, que se pondrá en marcha el próximo año en la almendra central, pero se requiere ya la aprobación del plan de movilidad, pendiente aún de responder a las alegaciones del Partido Popular, Comisiones Obreras, Ecologistas en Acción y Asamblea Ciclista, unos reivindicando la excesiva rigidez y dureza contra los vehículos particulares y otros reclamando mayores restricciones para los turismos, especialmente los más contaminantes. El equipo de gobierno debe ser ágil en la resolución de las alegaciones para no alargar más esta norma marco que debe encuadrar las políticas de movilidad en los próximos años. Llama la atención, no obstante, que ni comerciantes ni hosteleros hayan presentado ninguna alegación, señal de que son los dos sectores más beneficiados con estas decisiones de peatonalizar y expulsar el tráfico de vehículos fuera del centro.