Un oasis de internet

R. GRIS
-
Esperanza Sancho del Val, de 82 años, es una aficionada a las nuevas tecnologías aprovechando el wifi gratuito en el pueblo. - Foto: J. Tajes

Castrillo-Tejeriego instaló wifi gratis para todos los vecinos gracias a una inversión superior a los 2.000 euros • Es el único pueblo de la comarca del Valle de Esgueva que ofrece este servicio

Para todos los vecinos y de forma completamente gratuita. El Ayuntamiento de Castrillo-Tejeriego ofrece desde hace casi dos años internet a todos los vecinos sin que tengan que desembolsar un solo euro. Su alcalde, Raúl Torres, reconoce que desde que adoptaron esta media en el municipio se produjo un aumento considerable de la demanda de vecinos que querían disfrutar de esta ventaja. «Poco a poco, hemos ido creando afición y ahora todas las semanas, los lunes por la tarde, damos clases de informática a personas mayores», comenta satisfecho el regidor.


Tras contar con los permisos pertinentes, el Ayuntamiento realizó un desembolso superior a los 2.000 euros para la colocación de una antena y los equipos necesarios en la Casa Consistorial para dotar al municipio de internet gratuito para todos los vecinos en el año 2013. El regidor reconoce que al principio tuvo algunos problemas, ya que algunos vecinos hacían un mal uso del wifi y acaparaban gran parte de la velocidad de descarga lo que, evidentemente, perjudicaba al resto.


Desde el equipo de Gobierno  se tomó la decisión de limitar la velocidad a 0,5 megas para que todos los vecinos tuvieran la oportunidad de disfrutar del servicio. «Es una velocidad que permite navegar, mirar los correos y estar informado sin ningún tipo de problemas». De esta forma, Castillo-Tejeriego se ha convertido en un pequeño oasis dentro del Valle del Esgueva en cuanto a internet se refiere. La mayor parte de los pueblos tiene problemas de cobertura con algunas compañías, mientras que en el caso de Castrillo sus problemas de internet se han acabado, ya que todos pueden navegar y, además, hacerlo de forma gratuita.

Verano. Torres indicó que durante los meses de verano se llegan a conectar más de 300 aparatos al wifi del Ayuntamiento. «Se puede ver a los jóvenes con sus móviles y aparatos en la calle viendo internet. Es un servicio que no se da en el resto de pueblos».


Pero no solo los jóvenes, sino que  poco a poco, desde que se puso internet, muchos vecinos de edad avanzada están conociendo el ‘gusanillo’ de la red y cada vez son más los que acuden a aprender cómo funciona un ordenador. «Ahora ya vamos a quitar las clases de informática básica porque casi todo el mundo sabe eso ya. Vamos a aumentar un poco el nivel porque cada vez la gente quiere un poco más», destacó el regidor.


El Ayuntamiento ha invertido recientemente cerca de 3.000 euros para la compra de ordenadores que pudieran servir a los vecinos que. Se han comprado equipos de sobremesa y un profesor imparte clases sobre el uso de un ordenador.   


Es el caso de Esperanza Sancho del Val, quien a sus 82 años acude una vez a la semana a las clases de informática. «Me gusta mucho», reconoce, pero lamenta que luego en casa no practica. «No hago nada». Y eso a pesar de que tiene un ordenador portátil en casa. «Voy desde hace dos años y vamos un grupo de amigas del pueblo. Hablamos de nuestras cosas y además practicamos. Incluso vienen a clase dos vecinas de Piña de Esgueva».


«Vemos fotos antiguas de las fiestas del pueblo y cosas de aquí. Nos las pone el profesor», relata Esperanza Sancho, quien afirma que está «muy contenta» de la iniciativa. Y es que la llegada de wifi gratuito al municipio hace dos años ha hecho que los más mayores se lancen al uso de las nuevas tecnologías y «no estén tan aislados solo con lo que pasa en su pueblo», concluyó el regidor.