Borja: "Sé que no hay nada contra mí y no puede haberlo"

M.B
-
Borja: "Sé que no hay nada contra mí y no puede haberlo" - Foto: J.T.

El futbolista asegura que las 72 horas en el calabozo fueron uno de los peores momentos de su vida, "aunque fue peor la muerte de mi padre", señala que el primero en el que pensó al ser detenido fue en Ronaldo y que ahora trata de hacer vida normal

Borja Fernández ha roto su silencio tras ser detenido en el marco de la operación Oikos a finales de mayo y ser puesto en libertad tres días después. El pasado viernes se levantó parcialmente el secreto del sumario del caso y, en la parte que a él le afecta, las referencias parten de un café con Raúl Bravo dos días antes del Real Valladolid-Valencia en el Restaurante Corinto -donde a mediodia de este martes se ha sentado para esta entrevista.

¿Cómo se encuentra?

Bueno. He pasado algún momento malo, pero creo que he llevado bien este proceso ahora cada vez mejor. Está saliendo todo a relucir y se ve que yo no tengo nada que ver.

¿Se ha leído el sumario?

Me he leído la parte que me incumbe.

¿Y qué conclusiones saca?

Que todo es muy raro y que no hay nada claro. Yo no he hecho nada de nada, mis compañeros tampoco, hemos sido muy legales. El único problema que hay es que la Policía saca unas conclusiones de cosas muy raras, de unas conversaciones muy inconexas. En un sitio se dice ganar y empatar; en otro ganar y ganar… se ha hablado de otro equipo y que los siete son de otro equipo, en ningún momento se dice lo del Valladolid tiene a siete jugadores comprados, en ningún momento se dice lo ‘Borja, nos lo arregla’. Esas palabras no salen en ningún parte del sumario que tengo yo, de mi parte del sumario.

¿Por qué cree que se ha visto en esta situación? ¿Por ese famoso café?

Creo que la Policía solo mira una parte que le interesa, que es que Raúl Bravo viene aquí a hablar con alguien del Real Valladolid, que el Valladolid pierde el partido y luego ven que hay una barbacoa en la que ellos dicen que nos hemos repartido el dinero…

Barbacoa que ustedes hacen pública en sus redes sociales…

Sí, pero a eso ellos no llegan, les cuadra lo otro y con eso tiran para delante. Y no ven que yo me tomo un café con Raúl Bravo con mi mujer y mi hija en un restaurante con gente; que en la barbacoa tenemos a nuestras mujeres, amigos, a niños, a familiares (están los suegros de uno de los jugadores). No hay por dónde cogerlo. Y si ves el partido en la segunda parte somos inferiores al Valencia, pero en la primera somos muy superiores, incluso hay un palo con el que nos pondríamos 1-0; con lo cual todas esas supuestas apuestas que hacen porque está el partido amañado se hubieran roto.

¿Duro?

Sí, muy duro. Muy duro. Cuando haces algo mal no sé cómo será este proceso, pero cuando no haces nada estás como en una nube, ¿qué pasa aquí? ¿Esto qué es? Por una parte estoy tranquilo porque sé que no hay nada contra mí y no puede haberlo, y lo estaba antes del secreto del sumario, pero esto me ha reforzado y me gusta porque la gente ve que decía la verdad.

Ha roto su silencio tras un par de semanas ¿de tranquilidad, de familia o de meditar?

Lo he roto porque salía tanta porquería y difamación que tendría que estar cada dos por tres entrando a desmentir cosas. Y soy de redes sociales, de contestar a todo el mundo, y habría sido una locura. Quería estar un poco tranquilo y poder hablar cuando la gente no pudiera recriminarme nada, como es el caso, aunque aún siga, no sé la palabra técnica, pero se ve que no hay nada contra mí.

Como contraprestación, ¿ha sentido el cariño de la gente en la calle?

Sí. Es lo que más me ha ayudado y sobre todo a mi familia. El estar en Valladolid, con mi madre o mi mujer, que la gente se pare, me anime, me diga que es increíble lo que está pasando, que está conmigo… ha sido mucha gente la que ha hecho eso y ha sido muy bonito.

Ya ha dicho en varias ocasiones que el 18 de mayo fue una despedida increíble. Desde ese día y hasta el de su detención, ¿notó algo raro?

Nada. Nada. Me ha hecho pensar, una vez que ha ocurrido todo esto, en cosas raras que había visto que a lo mejor era eso o a lo mejor estoy más predispuesto a pensar así. Pero nada de nada.

Y el de su detención, ¿cómo lo recuerda ahora?

Me había despertado. Seguía en la cama diez minutos, aguantando un poco más antes de irme a Madrid. Cuando ya veo que estoy detenido, me quitan el teléfono y estaba pensando en Carlos Suárez y Miguel Ángel (Gómez) esperándome en la estación y diciendo que éste el primer día de trabajo y ya se queda dormido. Luego me dijeron que sí lo habían pensado. De hecho Carlos llamó a mi mujer y le preguntó por mí porque aún no había salido nada público. En principio fue un shock. Estaba en casa sin saber qué estaba pasando, sin entender nada. Luego ya me dicen por qué estoy detenido y no me lo creía porque me había tomado un café con un amigo. Por eso, si creen que hay algo, a lo mejor me interrogan, no me detienen ni salgo esposado de mi casa. Y ya cuando me dicen que están seguros que el partido está amañado, mi cabeza explota. ¿Cómo pueden creer que ese partido está amañado? Cualquier persona que haya visto ese partido y nos haya visto durante el año, que hemos tenido fallos individuales que han costado goles, saben que hemos tenido un fallo más como durante todo el año, y más el partido que era, que nosotros estábamos relajados con el objetivo ya conseguido. Todo el mundo que hubiera apostado ese día, lo hubiera hecho a una victoria del Valencia.

¿Quién fue la primera persona en la que pensó y a la que llamó?

Fue en Ronaldo. Porque pensaba que tenía una reunión con él y no iba a ir, con lo que confía en mí no voy a aparecer y no va a saber el porqué hasta dentro de unas horas.

Y llamar no llamé a nadie. Le dije a la Policía que llamase a mi amigo Gustavo, que es abogado, porque sabía que de alguna manera se iba a poner en contacto con su socio para ir a comisaría. Me dijeron que si quería hacer una llamada, pero no llamé a nadie, ¿y qué… llamo a mi mujer o a mi madre y les digo que esto…?

¿Han sido las peores 72 horas de su vida?

No. El peor momento de mi vida fue cuando se muere mi padre. Esto ha sido muy malo pero no hay comparación con eso.

¿Pero vivió unos momentos…?

Es, después del momento de la pérdida de mi padre, el más duro de mi vida.

Se ha visto en prácticamente todas las imágenes a su familia y amigos muy cerca de usted...

Tengo recuerdos de mi madre de estos días, al teléfono, llorando y diciendo ‘no sabes los amigos que tiene Borja’.

¿Y sus compañeros, los del Real Valladolid?

Bien. He recibido muchos mensajes. Ayer incluso alguno más porque hay mucha gente que no sabía en qué momento escribirme, cuál era bueno o malo, dejarme tranquilo.

Cuando enchufé el teléfono tenía 279 mensajes de WhatsApp. He recibido muchos mensajes.

¿Qué sintió cuando vio sus imágenes con las esposas?

Me las enseñó mi mujer pero no me afectaron mucho. Yo estaba muy tranquilo, me pusieron encima una sudadera y les dije que no hacía falta. Si salgo así, salgo así…

De hecho, es el único que ha salido así.

Ha habido alguno más pero no se ha visto. Pedí que metieran el coche en el garaje y no lo metieron. Tiro para adelante y ya está.

¿Y cuándo ha visto lo publicado en algunos medios?

Pues he relativizado todo mucho. Mi familia no, ha sufrido mucho más. Yo era consciente de la miseria que se podía llegar a hablar y hacer. Duele, no voy a decir que no me duele, pero sabía que iba a tener el apoyo que he tenido, estaba convencido, de gente que me quiere y de gente que cree en mí; y la que no, la que iba a ser sensacionalista.

En la soledad de esos calabozos, ¿qué pensaba?

En todo. Sobre todo en mis abuelos. Lo primero que pregunté nada más salir del calabozo era cómo estaban. Porque es gente mayor y no sabes si lo van a superar.

¿De alguna manera sintió que podían encontrarle algo fuera de lo normal o que hubiese hecho algo malo?

No. Ya me dijeron por qué me detenían. Sabía que se estaban haciendo una película. No me parece mal que se la hagan, pero me parece mal que no hayan llegado hasta el fondo del todo conmigo. A lo mejor se excedieron con la detención.

Tres días después fue puesto en libertad con cargos y fianza. ¿Le llegó a desmotivar o a molestar eso de los cargos y la fianza?

No. Me molesta la gente que habla sin saber porque tienen que ponerlo. Son medidas cautelares y tienen que ponerlas por obligación. No es algo que me haga culpable si no que tienen que ponerlo y el juez me lo explicó en la vista: son medidas cautelares que hay que poner sí o sí; si me deja libre y sale algo después… la gente habla, le han puesto fianza… por favor.

¿Qué ha hecho desde entonces?

Menos dos días que he estado encerrado en casa, cuando salieron otra vez unas noticias muy feas, que me molestaron mucho; el resto, comprar, la gente me ve, tomar el vermú, cenar, salgo con mi mujer, he ido a Galicia… me prepararon una fiesta sorpresa muy bonita allí mis amigos de aquí. E intento hacer la vida normal. Estoy más cortado que en otros momentos a la hora de salir a la calle… y ya no me escondo con la moto, que no se podía saber que tenía al ser futbolista (se ríe). He empezado a dar clases de tenis, que es una cosa que tenía ganas desde hace años. Me gusta. Me puse en contacto con amigos de Madrid y sé que Ronaldo juega también. He salido a correr, a hacer deporte...

En principio parece que el club quería que siguiese dentro de la estructura.

Hasta lo que yo sé… cuando todo se solucione.

En algún momento se ha dicho que el club ha sido muy liviano en sus comunicados. ¿A usted le ha faltado algo?

Bueno. Posiblemente yo hubiese actuado de otra manera, pero eso es algo personal de cada uno. Internamente el club siempre me ha apoyado, me han llamado y me han escrito todos desde el primer día, pendientes de todo. De cara hacia dentro, que es lo que me interesa, que mi gente no tenga dudas, han estado ahí.

¿Se va a ir de vacaciones?

La idea, antes de todo esto, era ir a Formentera a primeros de julio. Aunque solo podía ir unos días porque el resto debería currar en el club.

Después de lo que ha leído y visto, ¿cree que hay amaños en el fútbol?

No lo sé. Siempre se dicen muchas cosas, se habla de muchas cosas y después de esto que me ha pasado a mí, veo que muchas veces se habla de más y no sabes hasta dónde creerte las cosas que habla la gente.

¿Ha apostado alguna vez?

Nunca. Bueno, aposté a carreras de caballos en la India, a lo mejor diez céntimos de euro, que me llevaron los dueños del club al hipódromo, y es la única que he hecho en mi vida.