Un Pucela con ADN y señas de identidad

M.B
-

Ronaldo, Miguel Ángel Gómez y Sergio han formado un triunvirato en el Real Valladolid que ha llevado a la segunda permanencia consecutiva en la máxima categoría dentro de un ambicioso proyecto de crecimiento como club

Sergio y Ronaldo, en su renovación hasta 2022. - Foto: realvalladolid.es

El Real Valladolid jugará la temporada 2020-2021 en LaLiga Santander. De nuevo con el límite salarial ajustado –con 34.9 millones ha sido el segundo club que menos dinero podía destinar a fichajes, solo por encima del Mallorca–. De nuevo en todas las quinielas para ser uno de los conjuntos que iba a descender al inicio de la Liga. De nuevo con descubrimientos, como el de Salisu. De nuevo bajo la batuta de Sergio González que, con el debut de Víctor García en Mestalla, ya ha usado 29 futbolistas a falta aún de algunos partidos para el final liguero. Y de nuevo con un ADN y unas señas de identidad que se marcan desde arriba y llegan hasta el último de los canteranos.
Porque el Pucela ha pasado en tan solo dos años de perder en casa del Nástic de Tarragona, hoy conjunto de Segunda B, a empatar en el Bernabéu o el Sánchez Pizjuán. Y eso que no hace tantos años coqueteaba con un descenso a la división de bronce que podía haber sido el principio del adiós del club como entidad.
Pero aquello, sobre todo esto último, parece pasado muy pasado. Y el presente y el futuro lo han formado, al unísono, Ronaldo Nazário, que aún no ha cumplido dos años al frente del Real Valladolid; Miguel Ángel Gómez, que ya va por tres campañas  como director deportivo; y Sergio González que, precisamente, fichó por el Puela tras aquella derrota en Tarragona.
Ronaldo y Miguel Ángel Gómez.Ronaldo y Miguel Ángel Gómez. - Foto: realvalladolid.esLos tres han formado un triunvirato que gobierna con mano firme y tendida una entidad con un proyecto deportivo e institucional igual de ambicioso.
El Real Valladolid? ha crecido en la parte institucional, ampliando su estructura con la llegada del brasileño. Oficina en Madrid, más empleados, división de funciones y reformas en el estadio y en los Anexos. Las siguientes son la ampliación en un campo la actual Ciudad Deportiva y el arranque de las obras de la nueva sede en Pinar de Jalón.
También lo ha hecho en la parte deportiva, bajo la dirección de Miguel Ángel Gómez, con el Big Data por bandera, y con una filosofía muy del estilo delSevilla de Monchi, pero con toque personal castellano. De aquel Pucela que coqueteó con el descenso a Segunda B en 2016 solo quedan en la plantilla Moyano, más Anuar y Toni (entre los dos últimos solo jugaron un partido, uno de Anuar). En 2017, ya de la mano de Gómez llegaron Masip, Kiko Olivas, Hervías, Óscar Plano, Nacho, Antoñito... y regresaron Borja y Hervías. Fue la campaña del ascenso, quizá inesperado por cómo iba la temporada y el cambio a ocho jornadas para el final, llegando Sergio González por Luis César Sampedro. Ya fue al año siguiente cuando se empezó a pagar, algo impensable hasta el momento, por traspasos, como el millón de euros por Alcaraz o Joaquín; o los 4-5 por Guardiola, en este caso en el mercado invernal.
El club iba haciendo un equipo y parecía tener capitán de barco en la figura de Sergio. El técnico llegó sin hacer ruido. Parecía incluso una apuesta arriesgada ya que el catalán llevaba un año y medio sin entrenar. Pero congenió. Con la Dirección Deportiva pero sobre todo con el equipo, con una plantilla que ya era una piña dentro del vestuario pero que no carburaba con continuidad y regularidad en el terreno de juego.
Sergio fue el enlace perfecto. Un exjugador que aún pensaba como futbolista. Con un discurso rápido, a veces atropellado, pero sin ambages. Ascendió. Y luego logró la permanencia, casi se podría decir que de forma milagrosa, la primera temporada. Sufriendo pero liberado ya en la última jornada. Con un equipo formado por currelas, sin estrellas y con algún retoque invernal preciso (Guardiola).
Ronaldo ya mandaba desde la cúpula; Miguel Ángel Gómez en la Dirección Deportiva a pesar de alguna intentona desde fuera para llevárselo; y Sergio González a pie de campo. Solo hay que ver algunas imágenes de los tres para ver que hablan el mismo idioma.
La apuesta del pasado verano fue por mantener lo que se tenía, con alguna venta (Calero) y refuerzos más en forma de cesión. El dinero da para lo que da y el Real Valladolid volvía a ir al mercado (por aquello de arrastrar aún deuda) en inferioridad de condiciones respecto al resto.
El bloque y el estilo ya estaban claros. El éxito del Real Valladolid radica en el equipo, en el sacrificio, como el discurso de Sergio, sin ambages. Fuerte en defensa, solidario, y punzante en ataque, aunque no haya tenido todo el gol esperado con el trío Ünal-Guardiola-Sandro. Precisamente el turco, como ya lo fue el año pasado, ha vuelto a ser clave en los momentos importantes. Como Masip en portería; Alcaraz en el medio y Salisu en la zaga. Este último, como Joaquín o el propio Alcaraz, se han revalorizado y pueden hacer del Real Valladolid un club vendedor.
Comprador lo está empezando a ser, con la incorporación de JaviSánchez tras pagar casi tres millones al Real Madrid.
El futuro del Real Valladolid en lo institucional es ambicioso. Aun más en lo deportivo. La permanencia la segunda temporada suele ser más complicada;pero el Pucela quiere más. Este año no ha estado ni una sola jornada en puestos de descenso y ha sufrido bastante menos que el pasado. El siguiente quiere crecer otro poco. Sus aspiraciones las marcarán Ronaldo, Miguel Ángel Gómez ySergio; pero el ADN y las señas de identidad están ya ahí.