Valladolid definirá antes de 2020 su Zona de Bajas Emisiones

M.Rodríguez
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La Concejalía de Medio Ambiente ya está trabajando en una estrategia para limitar los niveles de contaminación atmosférica, pero también la acústica

Valladolid tendrá definida antes de fin de año la nueva ZBE - Foto: Jonatan Tajes

Valladolid trabaja ya en definir cómo será su futura Zona de Bajas Emisiones (ZBE). Un área que tendrá muy en cuenta la que esta semana se ha estrenado en Barcelona, pero también el conocido como ‘Madrid Central’, que ha sufrido importantes modificaciones coincidiendo con el nuevo año. En ambos casos se restringe la circulación a los vehículos que no disponen de la etiqueta ambiental de la Dirección General de Tráfico (DGT), pero la capital catalana será más restrictiva para conseguir que dejen de circular 50.000 vehículos al día, un 23% del total, y se incrementen en 170.000 los viajes en transporte público.
La futura zona de bajas emisiones en Valladolid, que está recogida entre los compromisos del pacto de Gobierno municipal entre PSOE y Valladolid Toma la Palabra (VTLP), pero también en el que han cerrado los socialistas con Podemos a nivel nacional,  será obligatoria cuando entre en vigor la anunciada Ley de Cambio Climático y Transición Energética (LCCTE), cuyo anteproyecto fue aprobado en febrero de 2019 por el Consejo de Ministros.
La idea de la Concejalía es establecer un espacio delimitado dentro de la ciudad, que se debería acotar antes de 2023, como fija el anteproyecto de Ley de Cambio Climático para ciudades de más de 50.000 habitantes. La nueva zona debería «reducir» los desplazamientos en vehículo privado para «disminuir» la concentración de contaminantes que puedan «perjudicar» a la salud de los vallisoletanos. Este planteamiento también conlleva la recuperación de espacios públicos y  acciones para «evitar las molestias» provocadas por las medidas «de carácter puntual cada vez más frecuentes» ante altos episodios de contaminación. El último se activó a finales de año y se desactivó con el nuevo año.
La concejala de Medio Ambiente, María Sánchez, reitera la apuesta del equipo de Gobierno por «una movilidad limpia y sostenible». En este sentido, defiende que la mejor base para la nueva zona será el plan de contaminación aprobado el pasado mandato que considera ha sido «herramienta eficaz» para paliar los picos de contaminación. «Pero hay que ir más allá, con medidas estructurales que permitan vivir en una ciudad con una buena calidad del aire durante todo el año», explica.  
El Ayuntamiento no quiere que la implantación de esta zona genere polémica y  busca el consenso social para evitar problemas como los vividos en la capital madrileña, donde el nuevo equipo de Gobierno ha modificado ‘Madrid Central’. La Concejalía de Medio Ambiente pondrá en marcha estrategia «muy participativa» para evitar el rechazo ciudadano o de sectores como el comercio o la hostelería. En este sentido, la implantación de la nueva ZBE se acompañará de la redacción del Plan de Acción Contra el Ruido, teniendo en cuenta el nuevo mapa del ruido, y del Plan de Calidad del Aire municipal. «Se está trabajando en una estrategia para poder implantar esta zona de bajas emisiones avalada con estudios sobre movilidad y los datos de la red de Control de la Contaminación Atmosférica».
En este proceso también se incluye la intención de la Concejalía de Movilidad de peatonalizar, entre este año y el próximo, las calles Claudio Moyano, Constitución, Menéndez Pelayo, San Lorenzo y María de Molina. «Hay que ver las fases y cómo se procederá a peatonalizar estas calles», apunta el concejal de Movilidad, Luis Vélez. Aunque este área también debe definir asuntos tan complejos como fijar qué vehículos accederán a esta zona y cómo se realizará el control de la misma.  En la misma línea, Vélez avanza que se construirán nuevos tramos de carril bici segregado porque ya se ha completado la red de ciclocariles. Aunque el cambio más determinante para la «pacificación» del tráfico, una de las medidas más efectivas contra la contaminación, será la limitación de velocidad a 30 Km/hora en la mayoría de las calles. Una medida que entrará en marcha en breve, según las previsiones de la DGT.