El José Zorrilla tiene la llave de la salvación

M.B
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El José Zorrilla tiene la llave de la salvación - Foto: Salvador Sas

El Real Valladolid vuelve a jugar ante sus aficionados (hoy, 12.00 horas) recibiendo a un Celta metido en problemas

El Real Valladolid vuelve hoy al José Zorrilla, donde no juega en Liga desde el 5 de enero. Ese día, los blanquivioleta cedieron ante un Rayo Vallecano que, por entonces, estaba muy necesitado y sin posibilidad de sumar más derrotas. Ese día, el cuadro madrileño salió más concentrado al campo y logró el único tanto del encuentro a los 30 segundos. Ese día, Míchel Herrero vio cómo Dimitrieski le paraba un penalti en el minuto 88, que podía haber significado el empate. Ese día, el Pucela sumó su quinta derrota en casa.
Los blanquivioleta eran al comienzo de la 21ª jornada, ya inmersos en la segunda vuelta, uno de los tres peores equipos de la categoría como locales. Sólo superan al Huesca y están empatados con el Villarreal. Y aun así, se mantienen fuera de los puestos de descenso, aunque el colchón de puntos se ha reducido a dos.
La permanencia, aunque ahora mismo el séptimo esté a 7 puntos, se cimenta en casa, donde los de Sergio González no ganan desde el 7 de octubre (sin contar el duelo copero ante el Mallorca) y donde han perdido sus tres últimos enfrentamientos, ante Rayo, Atlético y Leganés. De hecho, los amigos de las estadísticas lo simplifican con que el Pucela ha ganado un partido de sus últimos 11. 
En Valladolid también se sabe. Pero el abonado y los aficionados andan con la mosca detrás de la oreja. La Liga y su Comité Técnico de Árbitros vendieron el VAR como la panacea y por tierras castellanas escuecen algunas decisiones... interpretativas.
Precisamente las primeras se vivieron ante el rival de este domingo, el Celta. En Balaidos, el Real Valladolid, que ya había perdido con polémica ante el Barcelona con un gol anulado en la recta final a Keko, consiguió los primeros goles de su vuelta a Primera y sumó un empate con sabor a gloria. Pero el VAR, Árbitro asistente de video, le escamoteó un claro penalti por agarrón a Kiko Olivas y no entró en dos de los goles gallegos, en una posible mano de Maxi Gómez en el 2-0 y en un fuera de juego posicional (de los que han pitado al Pucela en Sevilla y Levante con la ‘ayuda’ del VAR).
Sergio González, el que más ha hablado públicamente de los errores en contra de su equipo, recupera para este duelo a Nacho y Alcaraz, después de cumplir ambos un partido de sanción. Y cuenta desde esta semana con dos caras nuevas en su plantilla, la de Hervías y Sergi Guardiola -este último citado-.
A Zorrilla llega un Celta en problemas. No gana desde el 8 de diciembre y ha perdido sus cuatro últimos partidos, ante Barcelona, Athletic, Rayo y Valencia. Precisamente desde que se lesionó su buque insignia, Iago Aspas, que esta semana había acelerado para volver a jugar, pero que, finalmente, no ha viajado.
El internacional marca el juego de un conjunto que cambió de entrenador en noviembre, llegando el portugués Miguel Cardoso por Antonio Mohamed. Con solo un punto de los últimos quince en juego, los vigueses están al borde de los puestos de descenso.
En el José Zorrilla, se verán las caras un Pucela enrabietado; y un Celta acompañado por un millar de aficionados y con un fichaje invernal, el del defensa holandés Wesley Hoedt.