'No estás solo', proyecto con ADN vallisoletano

M.B
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El jesuita Álvaro Lobo fue uno de los promotores de esta iniciativa que ha ayudado a 400 personas en los momentos más duros de la pandemia y que se ha trasladado ahora a Argentina y Uruguay

Álvaro Lobo. - Foto: D.V.

Uno de los muchos problemas derivados de la pandemia de la covid-19 ha sido la soledad. Muchas personas han pasado las semanas de confinamiento en sus domicilios en solitario, sin poder realizar algunas de sus actividades habituales. Muchos de ellos mayores, que veían aún más limitadas sus posibilidades por la falta de algunas alternativas como las surgidas a través de internet, redes sociales, WhatsApp... Por ellos y quizá para ello surgió desde Madrid, pero con ADN vallisoletano, el proyecto ‘No estás solo’. «Lo que pretendía era tender un puente con gente que estaba sola», reconoce Álvaro Lobo, uno de sus promotores junto a un grupo de jesuitas y laicos. 
Este vallisoletano de 33 años relata cómo surgió un proyecto que ha contado con unos 1.600 voluntarios en toda España y que, durante unos dos meses, ha hecho más amena la estancia en sus domicilios de unas 400 personas. «En el grupo de jesuitas, con José María Rodríguez Olaizola (secretario de Medios de Comunicación de la Compañía de Jesús en España), salió la propuesta de que algo habría que hacer ante la cantidad de gente que iba a estar sola», recuerda Lobo. Así que este jesuita y varios compañeros más pusieron en marcha la web www.noestassolo.es, con el objetivo de «tratar de acompañar a las personas más solas» en los primeros días del confinamiento, en los que no había otros cauces de contacto. 
Así, una semana después del estado de alarma la web y la solidaridad ya estaba en marcha. La sorpresa fue mayúscula por el número de voluntarios que lograron reunir, esos 1.600, de todos los lugares de España e incluso de Europa y Latinoamérica. «Cada dos semanas teníamos una reunión virtual para ver cómo iban los voluntarios e íbamos evaluando, aprendiendo sobre la marcha», reconoce el vallisoletano que, al principio, reconoce que pensaron más en personas mayores, «pero luego la edad bajaba».
Además, dando un paso más, se lanzó una segunda versión, dedicada a personal sanitario a través de un grupo de profesionales de la UNINPSI y del Departamento de Psicología de Comillas, coordinados por Virginia Cagigal y el vallisoletano Alberto Cano: «En ambos casos, el soporte técnico también ha sido desde Valladolid».
La iniciativa se ha trasladado a Argentina y Uruguay, donde ahora la pandemia es más virulenta que en España, y donde se mantiene en vigencia con el mismo formato que aquí.
enfermero. Álvaro Lobo, además, como enfermero, ha estado en primera línea de fuego luchando contra la covid-19. «Las primeras semanas nos pidieron echar una mano en las Enfermerías de nuestras Residencias. Ha sido duro e impresiona ver a la gente allí», señala.