Villabrágima se queda sin conserje

R. Gris
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El conserje del Colegio Público Villas del Sequillo Gregorio Pérez se jubila después de 41 años residiendo en la casa del centro. «Los profesores han perdido el Don que tenían antes. Ahora falta respeto»

Villabrágima se queda sin conserje - Foto: Jonathan Tajes

Villabrágima se queda sin conserje. Después de 41 años en el cargo, Gregorio Pérez ha pasado sus últimos días en el Colegio Público Villas del Sequillo y ya está jubilado. «Es un conserje de los de antes. Vivi aquí, donde tiene su casa. Es de los pocos que quedan que aún viven en el propio colegio», relatan algunos de los profesores que trabajado a su lado durante los últimos años. Cuatro décadas en las que ‘Goyo’ (como le llaman sus amigos) ha visto pasar a unos 500 profesores y a diez directores por el centro educativo.
El colegio ha sido su vida. Ha cumplido ya 65 años y entró a formar parte de la plantilla cuando tenía tan solo 24. Allí ha criado a sus tres hijos y ahora tiene claro que se va a dedicar a sus gallinas, a su huerto y a intentar viajar «lo más lejos posible» durante los fines de semana. Esta ordenando la que ha sido su casa durante las últimas cuatro décadas. No sabe muy bien qué hacer con las cosas que aún están en el inmueble y también desconoce qué persona será la encargada de ocupar su puesto cuando llegue septiembre y arranque un nuevo curso. 
No para de hablar de las cientos de historias que ha vivido durante todos estos años. Se llama a sí mismo tres en uno porque tiene una triple función en el colegio. Se encarga del patio exterior, hace las funciones propias de conserje y luego saca fotocopias. 
Ha vivido durante toda su vida en el pueblo, nació allí en el año 1954 y ha visto pasar a multitud de niños durante todo este tiempo. «Antes eran solo de Villabrágima, pero los he visto pasar de muchos pueblos». «En los buenos tiempos había unos 250 y ahora apenas llegan a los 130». El efecto de la despoblación que sufren los pueblos de la zona se ve reflejado también en las aulas del centro, pero el responsable del buen estado de las dependencias escolares no se muestra preocupado por la falta de alumnos, sino más bien por la ausencia de respeto hacia los profesores. Recuerda que hace unos años, los escolares trabajan de Don a todos los maestros, algo que ahora ha desaparecido. «Ahora ya no tienen ni Don ni Din». 
Fiesta de despedida. Esta misma semana, los responsables y profesores del centro han celebrado una fiesta sorpresa con motivo de la jubilación. «Goyo, eres el mejor», o «Te deseo que seas feliz a rabiar», son solo algunos de los mensajes que se pudieron leer en un gran mural que se hizo con motivo de la celebración. 
Villabrágima se queda sin conserje hasta el próximo curso. «Me tenía que haber ido en el mes de abril, pero he aguantado hasta ahora para que terminara el curso». Sin embargo, Goyo no se irá del municipio, ya que ha ido construyendo durante todos estos años una nueva vivienda fuera del colegio, donde se irá a vivir ahora. «He estado aquí mucho tiempo», relata, mientras explica que algunos de los pinos que están el jardín los plantó estando en macetas y ahora son árboles enormes. «He pasado aquí toda una vida», lo dice con cierta resignación, pero sin pena. Ahora, le espera su huerto con sus centenares de plantas, sus gallinas y sus pollos.


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