Padres de estudiantes de Arroyo reclaman transporte escolar

A.G.M.
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Padres de estudiantes de Arroyo reclaman transporte escolar - Foto: Jonathan Tajes

Un centenar de familias de Arroyo cuyos hijos estudian en el IES Julián Marías, de Parquesol, recogen firmas contra la decisión de Educación de suprimir el servicio de transporte a medida que los menores pasan a bachillerato

Hay un centenar de familias de Arroyo de la Encomienda que han iniciado una especie de revuelta contra la decisión de la Dirección Provincial de Educación de dejar a sus hijos sin transporte para acudir cada mañana al instituto. Algunas lo sufrirán en 2020 y otras en 2021, pero hay una treintena que está a unas vacaciones de verano de no saber cómo irán cada día a clase sus menores. Son el núcleo duro de esta ‘rebelión del bus’, los que alzan la voz y los brazos, los que recogen firmas... los que no se conforman con la explicación del «es así» que les ha dado la Junta. 
«En su día, cuando nuestros hijos niños iban a acabar Primaria, en Arroyo no había instituto, por lo que nos ofrecieron varias opciones y algunos elegimos el Julián Marías», recuerda Miguel Cubino, padre y portavoz del grupo. «Se nos venía facilitando el transporte, pero ahora, de forma unilateral, deciden quitar este servicio del Julián Marías, al abrirse el nuevo instituto de Arroyo y dejar de ser adscrito el nuestro. En cambio, sí lo mantienen en los otros dos centros adscritos que hay para Arroyo, el IES Jiménez Lozano (también situado en Parquesol) y el Antonio Tovar(Arturo Eyries), lo que nos parece una medida que es totalmente discriminatoria».
Desde la Junta recuerdan que lo único que se ha hecho es aplicar la normativa. «Es una medida que se lleva a cabo siempre que un centro deja de ser adscrito», explican a El Día de Valladolid desde la Dirección Provincial de Educación.
Y el Marías no lo es desde este curso que acaba, el 18/19, cuando se estrenó el IESOArroyo, aunque en las aulas del CEIP Atenea hasta que concluyesen las obras de este nuevo centro que abrirá el próximo septiembre. «El problema viene cuando los alumnos acaban ESO y llegan a Bachillerato, como ya no es educación obligatoria y el centro ya no es adscrito, se nos dice que no tienen derecho a transporte, salvo que haya plazas libres», apuntan los padres, que recuerdan que «este curso han estado yendo de Arroyo al Julián Marías dos buses y medio, es decir, ciento y pico alumnos». «Sí, nos dicen que pueden subir si sobran plazas, como debe pasar con los que van de Arroyo hasta el Jiménez Lozano y el Tovar, pero aquí, al quitar buses, apenas van a sobrar. ¿Nos peleamos por ver quién sube cada día?», dice Cubino.
Desde Educación se apunta que se mantendrá el bus diario entre Arroyo y el Julián Marías mientras haya alumnos matriculados con anterioridad al curso 18/19 (cuando todavía era adscrito). En las plazas sobrantes podrán ir alumnos de Bachillerato o hermanos menores de estos que aún estén en la ESO, a los que, según explican los padres, también se les quita «la posibilidad de ir en bus». «Nos han explicado que si un niño entró en el instituto cuando todavía era centro adscrito a Arroyo tiene derecho al bus hasta que él o su hermano mayor pasen a Bachillerato, que eso es otra cosa que no se entiende porque esto les va a afectar a sus hermanos, que hay media docena de casos en esa situación», concluye el portavoz.