El Banco de Alimentos detecta un incremento de la necesidad

Ical
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La ONG reparte productos entre 54.000 personas en Castilla y León, gracias a la colaboración de 600 entidades

El Banco de Alimentos detecta un incremento de la necesidad

El presidente del Banco de Alimentos de Valladolid y de Castilla y León, Jesús Mediavilla, aseguró hoy que la tendencia que percibe la ONG es un ligero incremento de las necesidades de las familias en riesgo de exclusión social que reciben sus productos gracias a las entidades, aunque consideró que es solo una percepción porque aún no se ha podido constatar. Por su parte, la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, aprovechó su visita al almacén logístico de la organización para apuntar que los casos de las demandas urgentes de las familias durante un tiempo breve, que se cubren a través de Cruz Roja Española, han bajado.

Con esta situación, los bancos de alimentos de la Comunidad reparten productos a unas 15.000 familias en riesgo de exclusión social, de las que 5.000 son de Valladolid. De esta manera, la entidad llega a 54.000 personas en Castilla y León y 15.000 en la provincia de Valladolid. Y es que las carencias alimentarias no han bajado puesto que hay una estabilización, con tendencia a un pequeño repunte.

En la actualidad, el Banco de Alimentos de Valladolid reparte productos entre 134 entidades, que son la que están dadas de alta en el registro de la ONG. “Todos los meses, actualizan las altas y las bajas”, precisó Mediavilla. El presidente de la asociación reconoció que las mayores variaciones se producen entre las 12 asambleas de Cruz Roja en la provincia, ya que el beneficiario tiene más movilidad.

El Banco de Alimentos detecta un incremento de la necesidadEl Banco de Alimentos detecta un incremento de la necesidad

Los alimentos llegan al almacén de la ONG procedentes de las aportaciones de particulares, asociaciones y empresas pero también a través del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) que permite que cada semana lleguen a Valladolid 14.000 kilos de fruta y verdura (dos semanas fruta y una semana verdura), que luego se reparten en los próximos días para su consumo inmediato al ser perecederos. Además, está el Fondo de Europeo de Ayuda para las personas más desfavorecidas (FEAD), con tres envíos a lo largo del año.

Una vez recogidos esos alimentos, los voluntarios del Banco de Alimentos de Valladolid pesa, clasifica y almacena todos los productos para, posteriormente, distribuirlos entre las asociaciones colaboradoras.

Mediavilla subrayó que el Banco de Valladolid es uno de los cinco bancos de España con más solidaridad. Su sistema de gestión de los alimentos se ha capitalizado en todos los bancos del país. “Garantizamos que a ninguna familia les falte ninguno de los 26 alimentos básicos recomendado por la nutricionista y pediatra Margarita Alonso Franch”, señaló.

El Banco de Alimentos detecta un incremento de la necesidadEl Banco de Alimentos detecta un incremento de la necesidad

El presidente de la ONG valoró el sistema de rotación “permanente” del Banco de Alimentos para que ningún producto se quede “obsoleta”. De esta manera, el producto más próximo a la fecha de consumo preferente es el primero que se reparte. Además, Jesús Mediavilla recordó que la política de la organización es “no dar a nadie lo que nos quieres para ti”.

De cara a la próxima Gran Recogida de Alimentos que tendrá el próximo fin de semana (entre el viernes 22 y el domingo 24 de noviembre), destacó que se requieren seis productos, que son los que tienen menos stock en el almacén,  como leche entera, legumbres como lentejas y alubias, cereales para el desayuno, conservas cárnicas y caldos de pollo y verdura para hacer sopas y purés.

Gran recogida

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La previsión del Banco de Alimentos de Valladolid es superar los 200.000 kilos recogidos el año pasado. Para ello, contará con la colaboración de 1.600 voluntarios, que estarán repartidos en 62 supermercados de la capital y provincia.

En ese sentido, Mediavilla reconoció que el voluntario es el “hilo motor” del Banco de Alimentos aunque auguró una “crisis” en los próximos años. No en vano, declaró que muchos de las personas que colaboran con la ONG son jubilados y personas mayores, algunos incluso de 80 años. “El día que se vayan será difícil sustituirlos porque las familias actuales trabajan el padre y la madre, además de otras obligaciones”, añadió. De ahí que hiciera un llamamiento a los recién jubilados en los barrios periféricos para convertirse en voluntarios de cualquier asociación.

Isabel Blanco recordó que el Banco de Alimentos es una organización integrada en la Red de Protección a las Familias de Castilla y León. Una ONG que afirmó distribuye alimentos a 600 asociaciones de la Comunidad, de las que la mitad cuenta con centros propios como residencias de mayores, centros de día y menores.

La consejera se comprometió a continuar con el apoyo, la colaboración y la implicación con los bancos de alimentos de la Comunidad. Además, apeló a la solidaridad de los castellanos y leoneses para donar alimentos el próximo fin de semana. “Estoy segura que los ciudadanos responderán a esa llamada porque la solidaridad no falta en esta tierra”, concluyó.