El 98% de los municipios acoge a un tercio de la población

Santiago González
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Una vecina observa el estado ruinoso de varias viviendas en una localidad de la provincia de Valladolid. - Foto: Jonathan Tajes

La 'España vaciada' avanza sin piedad en Castilla y León, donde el problema se agrava cada año y una de cada tres personas (811.718) ya vive en las 2.189 localidades que no alcanzan los 5.000 habitantes

El desierto demográfico avanza inexorablemente en Castilla y León sin que parezca que haya soluciones que puedan revertir esta tendencia. Hoy, cuando la ‘España vaciada’ mostrará su resistencia en el centro de Madrid, tan sólo un tercio de la población castellana y leonesa vive en el 97,4 por ciento de los 2.148 municipios de la Comunidad. Mientras que 811.718 habitantes tienen su vida en 2.189 localidades, son casi 750.000 los que residen en solo cuatro ciudades con más de 100.000 habitantes (Burgos, León, Salamanca y Valladolid), según los últimos datos del INE referidos a enero de 2018.
Los datos son demoledores. Los 92 habitantes por kilómetro cuadrado de media que tiene España es tan sólo un espejismo. Si calculamos la densidad media en Castilla y León se reduce a 39 habitantes por kilómetro cuadrado, algo que sujetan apenas 59 municipios que superan los 5.000 habitantes en las nueve provincias. Sería más correcto describirlo como un enorme páramo moteado con un puñado de zonas en las que se apiñan casi todos los castellanos y leoneses.
Sólo León, Valladolid y Salamanca cuentan con diez núcleos de población o más que superan los 5.000 habitantes. Segovia, Burgos y Palencia cuentan con cinco, mientras Ávila tiene cuatro y cierran la clasificación Zamora y Soria, con tres y dos respectivamente.
Los datos son abrumadores y el desplome de la población parece inevitable, pues en tan sólo diez años Castilla y León ha perdido 150.000 habitantes. La Comunidad sumaba 2.557.330 ciudadanos en 2008, de los que en enero del pasado año quedaban 2.409.164. Y además, la gran mayoría concentrada en torno a las capitales de provincia y algunos grandes municipios.
Agenda política

Aunque el problema no es nuevo, pues el inicio de la crisis económica conllevó la marcha de los emigrantes y la aún mayor caída de la natalidad en España, en los últimos meses la despoblación ha adquirido protagonismo en la agenda política de los gobiernos, tanto autonómicos como el de España e incluso ha llegado a Europa el eco de un territorio inmenso pero muy despoblado. Algo que no sólo ocurre en Castilla y León, pero que aquí sí existe.
La pérdida de población se ahonda en el mundo rural, donde se deja sentir especialmente. Desde 2008 hasta ahora los municipios con menos de 1.000 habitantes de la Comunidad han perdido más del 10 por ciento de su exigua población a pesar de haberse incrementado el número de ellos.
A pesar de que la Junta puso en marcha hace una década la Agenda para la Población, los resultados no han conseguido cambiar la situación. De momento, tampoco el Gobierno central ha aprobado la estrategia nacional contra la despoblación, comprometida por el Ejecutivo de Rajoy como consecuencia de uno de los acuerdos de la Conferencia de Presidentes.

Propuestas

No todo está perdido. Con la llegada de las elecciones generales, municipales y autonómicas en los próximos meses todos los partidos políticos han incorporado propuestas para esta lucha demográfica en la que muchos pueblos se juegan su futuro. Parece unánime la iniciativa de implantar incentivos o rebajas fiscales para la generación de actividad económica en el mundo rural, aunque será necesario trabajo, ideas y sobre todo dinero para mejorar los servicios, dotaciones y equipamientos en los municipios rurales.
El páramo demográfico afecta a 4.375 municipios de toda España, que ocupan 273.232 kilómetros cuadradso (una extensión casi como tres veces Castilla y León) y en los que viven 2.556.075 personas, según concluyó Pilar Burillo, investigadora del Instituto para el Desarrollo de la Serranía Celtibérica que ha  cartografiado la despoblación de España por agrupación de municipios.
De hecho, a pesar de todas las medidas, en los diez últimos años ha descendido en todas las provincias el número de municipios que tienen entre 101 y 1.000 habitantes, mientras que en todas ellas ha aumentado, como consecuencia de lo anterior, los pueblos con menos de un centenar de vecinos.
La capital de España acoge hoy  una movilización de los resistentes en estos páramos demográficos, que quieren alzar su voz para dejarse oir ante una situación en la que muchas veces se han sentido olvidados.