La cuesta de septiembre

Agencias-SPC
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Retomar las rutinas después del verano se complica más aún con la vuelta a cole, un momento de ilusión para los niños, pero de estrés para sus progenitores, que tienen que tirar de calculadora y hacer números ante el desembolso que se avecina

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Síndrome postvacacional, también en los alumnos 

El próximo 4 de septiembre, los alumnos de infantil y primaria de Navarra marcan el comienzo de la vuelta al cole para los estudiantes de España en el calendario escolar 2019-2020. A ellos les seguirán los de Comunidades Autónomas como La Rioja, Madrid y Murcia, que reinician las clases el 6 de septiembre, hasta llegar a los alumnos de ESO y Bachillerato de Andalucía, Castilla y León y Galicia, cuyo retorno está programado para el 16 de este mismo mes.
En muchos casos, sobre todo cuando se trata de los más pequeños, encaran esta nueva etapa con mucha ilusión y ganas de volver, pero hay ocasiones en las que no es así y ahí pueden surgir los problemas. Por eso, los padres deben estar alerta ante signos de cansancio, falta de atención, apatía, ansiedad e irritabilidad, ya que son algunos de los principales síntomas que pueden indicar que un niño sufre síndrome postvacacional. Así lo afirma la doctora Ester Méndez, médico de medicina general de mediQuo, quien pone de relieve la «importancia» del cambio de horarios como una de las principales alteraciones. 
En este sentido, explica que durante el verano los niños retrasan la hora de ir a dormir y, por lo tanto, se levantan más tarde. Para paliar esta alteración a la vuelta de vacaciones la experta recomienda emplear los días anteriores para ajustar los ritmos de vigilia a las nuevas rutinas. 
Del mismo modo, la experta señala que se deben establecer unos horarios de acostarse y levantarse, que deben cumplir también las jorandas del fin de semana, e ir realizando cambios progresivos cada dos días hasta llegar al objetivo. Además, aconseja establecer una rutina de actividades y evitar el uso de pantallas y de dispositivos electrónicos un rato antes de que el niño se acueste para favorecer el sueño. 
Preparar el material. Por otra parte, la doctora destaca que preparar con los niños el material escolar facilita la vuelta al colegio. Por ello, es recomendable acompañarles durante su compra, ayudarles a forrar los libros y fomentar su visualización. En este punto, pone de relieve la «importancia» de seleccionar la mochila correcta, que no debe sobrepasar el 10 o 15 por ciento de la altura del niño, con el objetivo de repartir el peso y prevenir futuras complicaciones.  Además, sugiere mantener conversaciones previas con los hijos para escuchar sus inquietudes y miedos previos a la vuelta al colegio emitiendo palabras de refuerzo y haciendo preguntas para que puedan apreciar muestras de interés. También se les debe hablar de los puntos positivos que implica el nuevo curso y la importancia de afrontar esta etapa con optimismo. 
Otra actividad recomendable es realizar en familia un horario de las actividades extraescolares con el objetivo de ayudarles a tener orden y estructura. «Es importante que la actividad les guste y que se les dé bien. De esta forma, potenciaremos sus puntos fuertes, incrementando su seguridad», explica la experta. Además recalca algo fundamental como es acompañar al pequeño el primer día para que se sienta reforzado.

 

Un gasto para los padres que ronda los 500 euros

Hace ya unas cuantas temporadas, a estas mismas alturas de año, sonaba una melodía de una conocida gran superficie en la que unos niños cantaban: «Volver a empezar otra vez, volver a estrenar zapatos y libros...» La alegría de esos niños en muchos casos se contrapone a la preocupación de los padres, que tienen que echar mano de la calculadora para hacer números y afrontar unos gastos extra que suponen un importante montante del presupuesto familiar.
En España, el gasto medio por año de escolarizar a un hijo es de 1.993 euros por niño, si bien hay grandes diferencias entre los que optan por la educación pública, la concertada o la privada, así como el nivel de estudios cursado, según un estudio realizado por la OCU  y publicado hace unos días en el que desglosa que esta cifra oscila de los 1.176 euros de una escuela estatal a los 2.617 de los centros subvencionados y 6.171 en privados.
Por nivel de estudios, varía entre los 1.837 de media de Educación Infantil, 2.079 en Primaria, 1.920 en ESO y 2.061 de bachillerato. 
Afortunadamente, este desembolso no hay que hacerlo de golpe con la vuelta al cole en septiembre, pero sí hay otros imprescindibles de cara a la apertura del curso escolar. Uniforme, calzado y ropa; libros de texto y material escolar... de entrada, pueden alcanzar los 500 euros, un buen pico tal y como declaran los consumidores encuestados por la OCU. Según los datos de la encuesta realizada por esta entidad entre un millar de socios con hijos en edad escolar (entre tres y 18 años), el gasto medio mensual por alumno en el curso 2019-2020 rondará los 172 euros: en los colegios públicos apenas supera los 90 euros, pero en los privados, asciende a más de 600... Las principal diferencia estriba en los gastos de cuota escolar o aportación voluntaria, que solo se abonan en centros privados o concertados y no en los públicos, y pueden subir mucho la factura del mes.
más allá del dinero. Pero los retos ante este momento del año van más allá de lo económico para los padres. Es común escuchar que los niños llegan asilvestrados a la rutina tras las vacaciones de verano en la playa, los campamentos y el pueblo, por lo que volver a la normalidad es un doble reto. Es fundamental no empezar el curso atosigándoles con las prisas. Los pequeños necesitan más tiempo que los adultos para hacer las cosas, por lo que habrá que tenerlo en cuenta a la hora de organizar el día a día.
Además, es importante inculcarles que tienen responsabilidades y que sus padres no pueden ser su agenda. A la vez, los adultos deberían ser conscientes de las limitaciones de sus hijos y no cargarles con actividades extraescolares. Ellos mismos deben desarrollar hábitos de estudio así como aprender a gestionar su tiempo libre.
Los expertos aconsejan a los padres disfrutar del proceso educativo y dejar de lado en momentos de nervios expresiones como ‘¡porque lo digo yo!’, ya que el objetivo de este proceso es que sean personas responsables, no obedientes. Los niños necesitan ver en sus padres un ejemplo que ellos pueden usar como la mejor herramienta educativa para despertar su interés e ilusión y que sepan que, además, la vida es chula.