Un lugar de relajación

M.B
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El futbolista del Real Valladolid Toni Villa revela sus lugares favoritos de la ciudad, destacando el Campo Grande

Un lugar de relajación - Foto: Jonathan Tajes

Estadio José Zorrilla (avenida Mundial 82, s/n). Como no puede ser de otra forma, el futbolista del Real Valladolid elige como uno de sus primeros lugares el estadio José Zorrilla, «porque es el corazón de la ciudad, donde nace un sentimiento». Recuerda que ahí se reúnen todos los blanquivioleta cada dos semanas, «para intentar celebrar una victoria». En él lleva jugando varias temporadas, aunque fue en las dos últimas en las que más minutos ha disfrutado sobre su terreno de juego. 
Residencia de Jóvenes Jugadores Real Valladolid (calle del Padre Llanos, 77). Aunque tenía dudas sobre su elección, reconoce que han sido muchos los años que residió en ella, desde que llegó a Valladolid, procedente de Murcia, en 2011. Aún hoy en día suele acudir, o bien a comer con el primer equipo o simplemente a saludar a Pereira, Óscar o Ricardo Coque, los que llevan años al frente de la misma: «Me gusta ir y hablar con ellos un buen rato».
Las Lomas de Arroyo. El futbolista murciano pide salirse un poco de la capital para elegir una de esas zonas donde ha encontrado la tranquilidad, aunque sea en la vecina localidad de Arroyo. Lleva tres años viviendo en la misma zona, en la que asegura que hay mucha gente joven y me gusta pasear. «A ver si así me hacen pregonero», bromea.
Plaza Mayor. «¿De verdad que hay alguien que no la destaque entre sus lugares favoritos de la ciudad?», se pregunta en alto. Asegura que es preciosa y que es lo primero que enseña a sus visitas siempre que pisan Valladolid. «Si el corazón de la ciudad es el José Zorrilla, la Plaza Mayor es algo también importante de esta ciudad. Siempre que se va allí es para celebrar algo o para pasar un buen rato. Es la Plaza que siempre se enseña a familiares y amigos», concreta sin dudarlo.
Campo Grande. Y aquí se para. Le gusta todo lo que allí se encuentra. Mientras camina hacia su lago señala los pavos reales, las ardillas, los pájaros... «Me gustan mucho los animales y me encanta dar un paseo con mi novia y mis amigos. Es lo segundo que enseñamos siempre a la gente de fuera. Es una zona a la que todo vallisoletano le gusta ir a relajarse», apunta.
La receta del Déjate (Déjate besar) (Calle Amadeo Arias, 16). Toni acude siempre que puede a este bar de Parquesol. Primero porque conoce a uno de sus dueños, Fran; y luego porque, al haber vivido muchos años en el barrio, era un local al que acudía y acude con amigos «a tomar algo. He ido con compañeros del filial, del juvenil, un buen sitio para disfrutar y pasarlo muy bien». Y deja una pista: «Siempre que voy pido lo mismo, un zumo Tropical».
Teatro Carrión (calle Montero Calvo, 2). «Habrá que meter algo de cultura, ¿no?», vuelve a bromear el futbolista del Real Valladolid. Aclara que le gusta mucho el humor y los monólogos, y que ya ha acudido a este teatro a ver a Berto -«creo que ha sido el mejor monólogo que he visto»- y a Luis Piedrahita. «Sigo en Instagram la página del teatro y siempre que veo algo que me gusta, compro las entradas y para allá que voy», asegura.
Cine. Pero en global. «Iba antes a los Roxy, hasta que cerraron; voy a los de Vallsur, a los de Equinocio, a los de Río Shopping... me gusta el cine, me gustan las películas», relata añadiendo que sigue las carteleras y va siempre que puede a ver los estrenos de la semana.
La ribera del río. Y la playa de las Moreras. A Toni le gusta pasear, asegura que ni un solo vallisoletano que le guste se debe perder la senda que hay entre Viana y Boecillo: «A todo el que le gusta andar es un paseo sencillo, de hora u hora y media»; pero tampoco se olvida de la ribera del río Pisuerga en la capital, «otra de las zonas por las que me gusta pasear». Señala que siempre hay mucha gente haciendo deporte, con muy buen ambiente y con una temperatura agradable, «menos en invierno (aquí el frío es lo que tiene). Además hay una vista agradable hacia el río».
Castilla Comic (calle Arribas, 5 y 7). «Soy friki a más no poder». Y asegura que ejerce de vez en cuando, como cuando entra en esta tienda, cercana a la catedral. «Es verdad que a veces voy más a mirar que a comprar, pero siempre cae algo. Lo último, creo que un juego de mesa, puede que el Carcassonne», explica. Allí encuentra funkos, muñecos de Marvel y todo lo que se pueda imaginar: «Me gusta cotillear a ver qué es lo que me encuentro».