Robin Dourte, el techo de la Asobal

M.B
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Los 208 centímetros del pivote francés que milita en el Recoletas Atlético Valladolid le convierten en el jugador más alto de toda la competición española

Robin Dourte, el techo de la Asobal - Foto: Jonathan Tajes

Robin Dourte habla lento, con alguna duda y con una chuleta en forma de cuaderno. Lo hace en español buscando una rápida adaptación, aunque apenas lleva tres meses en Valladolid, en la que es su primera experiencia deportiva fuera de su Francia natal. Cedido por el PSG francés, ha sido internacional con la selección gala en las categorías juvenil y júnior, siendo con ambas campeón del mundo. Por encima, y nunca mejor dicho, de las dificultades con el idioma -«aquí habláis muy rápido», se sincera-, el pivote del Recoletas Atlético Valladolid es, con sus 208 centímetros, el jugador más alto de la Liga Asobal... con permiso de Alberto Val, hoy en el Huesca, que según los datos de la competición española, mide lo mismo. «Yo creo, y es una apreciación, que Dourte es un pelín más alto que Val», apunta el técnico de los gladiadores azules, Óscar Ollero.
«Sí, sí, había oído que era el más alto», se arranca el francés en español, aclarando que en la Liga gala hay alguno de mayor altura: «En el Toulouse». Allí juega Jordan Bonilauri, pivote de 213 centímetros. Aunque en el recuerdo de algunos amantes del deporte estarán los 229 centímetros del egipcio Hamad Fathi que, tras jugar al balonmano, llegó a probar en el Estudiantes de baloncesto hace un par de temporadas.
Pero volvamos a Dourte, jugador de 21 años que ocupa la posición de pivote. Llegó en verano a Valladolid procedente del Paris Saint-Germain, entrenado por los vallisoletanos Raúl González y Jota González, después de haber jugado con el equipo galo de categoría Nationale 1 pero también de haber disputado la pasada temporada varios encuentros con el primer equipo en la liga francesa (LNH) y en la Champions League. Llega cedido una campaña.
«Comencé a jugar al balonmano a los 4 años porque vi a mi hermana. Me apeteció probar y en esos primeros años me entrenó mi madre», echa la vista atrás el hoy integrante de los gladiadores azules, que en su época de joven también practicó tenis: “¿Baloncesto? No, nunca”. Su hermana -que corre maratones- y su madre fueron jugadoras, aunque no llegaron a profesionales: «Mi hermana tuvo una lesión importante en la rodilla».
Aunque procede de la localidad de Morfontaine, al norte de Francia, Dourte pasó por dos clubes antes de llegar al PSG en 2016: Villerupt (2003-2013) y Metz HB (2013-2016). Este año busca su salto de calidad en el Recoletas Atlético Valladolid: «La verdad es que el vestuario me acogió muy bien. Ahora tengo que acostumbrarme al estilo de juego del equipo y de España». Dourte reconoce que en la Asobal el juego es más rápido y en Francia más físico: «Creo que, por mi altura, este juego me hará progresar». 
De la temporada espera que sea buena en lo colectivo y en lo personal. «Debemos intentar ganar todo lo de casa y traernos los máximos puntos de fuera. El comienzo no está siendo fantástico pero trabajamos duro para lograr nuestros objetivos», señala, añadiendo que espera «ir mejorando para ayudar al equipo y a los compañeros en lo máximo». De momento, con esos 208 centímetros ya es el más alto de la Asobal. Ahora quiere empezar a ser decisivo.