El incremento del tráfico en la VA-30 duplica los accidentes

A. G. Mozo / M. Rodríguez
-

La Ronda Exterior soporta ya el paso de 41.000 coches y 3.000 camiones cada día, un 15% más desde 2015. El último informe EuroRAP sitúa el tramo sur entre los diez de más riesgo para los vehículos pesados, pese a que circulan más por la A-62 y la A-6

Vehículos circulando por la Ronda Exterior de Valladolid (VA-30), en Arroyo. - Foto: Jonathan Tajes

El lógico y progresivo aumento de la densidad de tráfico en la Ronda Exterior experimentado sobre todo durante estos últimos cuatro años (tras la conclusión de las obras y la apertura del tramo este) ha llevado a consolidar a la VA-30 como la gran vía de circunvalación de la ciudad, desechando ya casi por completo el paso de camiones a través de la ‘vieja’ Ronda Interior (VA-20). Pero, al mismo tiempo, esto también se ha traducido en un incremento de la accidentalidad, hasta el punto que, desde ese 2015, sus índices de siniestralidad se han duplicado, unas cifras que contrastan con una subida del tráfico que, de media, se ha quedado en el 15%.
Colisiones por alcance que, por lo general, se saldan sin heridos de consideración  y que suelen estar provocadas por distracciones o no respetar la distancia de seguridad. El grueso se concentra en el tramo sur, el que va de la carretera de Soria (A-11) hasta la Autovía de Castilla (A-62), cerca de Arroyo.
Esos nueve kilómetros y medio fueron los primeros en abrirse a la circulación, en junio y octubre 2010, y allí es donde se aglutina el 82 por ciento de los siniestros. Toda la Ronda consta de 21,6 kilómetros, pero mientras en el tramo sur se han contabilizado este año catorce golpes con heridos, en el este -el que va desde la carretera de Soria hasta la A-62, cerca de Cabezón- solo se han dado dos. La estadística facilitada a El Día de Valladolid por la DGT señalan que en 2018 hubo catorce en el sur y uno en el este; en 2017, quince y cuatro; en 2016, trece y uno; y en 2015, seis y dos, respectivamente. En el acumulado 2015-2019, son 46 en el sur y 10 en el este, pasando de aquellos ocho a los 16 contabilizados al cierre de agosto de este año.
CUATRO VECES MÁS TRÁFICO

Son menos kilómetros, pero con una intensidad circulatoria cuatro veces mayor. Al inicio del tramo, cerca de Cabezón, circulan 10.930 vehículos de media (2.217 de ellos, camiones), una cifra que al paso por Santovenia sube a 13.654 (2.478 de ellos, camiones) y a 16.741 (2.544) cerca de Las Flores. En los enlaces con la A-11 son ya 21.450 los vehículos (2.784), pero es en ese tramo sur donde la cosa se dispara: 44.230 al paso por la N-601 (3.131 de ellos, camiones) y 42.583 (3.065) entre las salidas al Camino Viejo de Simancas y Arroyo.
La evolución del tráfico desde 2015, primer año con toda la VA-30 en servicio -a la espera de si se hace realidad el tramo oeste, el que irá de Arroyo a Villanubla- señala que en el tramo este -el que se inauguró en julio de 2014- se ha anotado el mayor crecimiento del tráfico: del 14% en el kilómetro 1 (Cabezón), del 23% en el 5 (Santovenia) y del 27% en el 10 (Las Flores). En el sur hay más usuarios, pero ha subido menos: un 10% en el kilómetro 13,80 (La Cistérniga), un 11% en el 16,50 (Covaresa) y un 15% en el 19 (Simancas-Arroyo).
El pico de tres mil camiones que llegan a utilizar la VA-30 sitúa a la Ronda Exterior como la tercera vía de la provincia que soporta mayor intensidad media de este tipo de vehículos pesados, según datos del Ministerio de Fomento recabados por este periódico. Por delante están los 5.738 tráiler que, por ejemplo, circulan cada día por la Autovía de Castilla (A-62) entre Valladolid y Arroyo; y los 4.225 que utilizan la A-6 en la zona de Tordesillas. Por detrás de la Ronda Exterior, la A-11 (entre el polígono de San Cristóbal y La Cistérniga), con 2.498 camiones, la N-601 (1.695 vehículos pesados en la zona del cruce de La Pedraja de Portillo) y la A-60 (1.050, cerca de Zaratán).

EL CASO DE LA VA-20

Capítulo aparete merecen los 1.499 tráiler que todavía siguen transitando a través de la ‘vieja’ Ronda Interior de Valladolid. El último dato (2018) dice que la VA-20 soporta el paso de algo más de 25.000 automóviles, de los que apenas el 6 por ciento son camiones. Contrasta con lo que ocurría, por ejemplo, en 2009, antes de la entrada en servicio del tramo sur de la VA-30 cuando circulaban 35.000 coches y 5.000 camiones. Y con la idea de un túnel en el cruce de San Agustín de nuevo sobre la mesa...
El último informe EuroRAP que ha publicado el Real Automóvil Club de Cataluña (RACC) pone el foco, precisamente, en la situación de la Ronda Exterior Sur, el único tramo de la VA-30 que se incluye en un estudio que mide el riesgo de accidentalidad y que sitúa a tres carreteras convencionales como las de más peligro: N-122 (de Peñafiel a la provincia de Burgos), N-610 (en la zona de Villardefrades) y N-601 (entre Rioseco y Becilla).
En lo que respecta al tramo sur de la Ronda, señala que mientras para el común de los automóviles es uno con un riesgo bajo (con una media de 1,3 accidentes anuales por kilómetro), para los vehículos pesados es uno de los diez con más riesgo de España.
La tabla publicada por el RACC dice que el de mayor riesgo para ir en un camión es el uno de la A-1 en Burgos, al paso por el Condado de Treviño. En este listado, después de uno en Madrid (A-3) y otro en Huesca (AP-2), aparece otro tramo de riesgo elevado en Burgos, pero en este caso en la carretera N-1, entre Monasterio y Prádanos.
Para toparse con el de la Ronda Exterior vallisoletana hay que bajar hasta la novena posición y pasar uno de Toledo (en la N-301), otro de la provincia de Tarragona, uno en Castellón (ambos en la N-340) y uno de Valencia (A-7). El RACC apunta que «los accidentes con vehículos pesados representan el 21,6% del total que se producen en la Red de Carreteras del Estado, si bien en los tramos de este listado pueden llegar a ser hasta el 100%».
No es el caso de esos algo más de nueve kilómetros de la Ronda Sur. Desde 2016, allí se han visto implicados en accidentes hasta 120 vehículos, de los que 93 eran coches y 13 camiones; cinco furgonetas, siete motos y dos bicis completan el análisis de la accidentalidad en una VA-30 que solo ha registrado dos accidentes mortales a lo largo de sus nueve años de servicio. En febrero de 2016 moría un ciclista arrollado por un camión en este tramo sur y en octubre de 2018 era el conductor de un coche la víctima tras una colisión por alcance en el kilómetro 1.

139 HERIDOS LEVES y 8 GRAVES

Son la excepción. Desde 2011 se han anotado 97 siniestros en todos los tramos de la VA-30, con esos dos fallecidos, con ocho heridos graves (que necesitaron hospitalización) y con 139 lesionados (93% del total) de carácter leve.
El 65% de estos accidentes son colisiones por alcance (por detrás) y múltiples, y en las que el factor concurrente suele ser no respetar la distancia de seguridad, según los datos de la DGT. Solo en este año, once de los 24 implicados en algún accidente en la Ronda no mantenía esos metros de rigor con el coche de delante. Además, en un tercio de los casos concurría también la distracción.