Las vallisoletanos pierden 11 minutos diarios en los atascos

A. G. Mozo
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Valladolid es una de las ciudades que menos congestiones de tráfico sufre, por detrás de otras como Gijón, Bilbao o Córdoba. El peor momento de la semana se registra a las dos de la tarde del viernes

Las vallisoletanos pierden 11 minutos en los atascos - Foto: Jonathan Tajes

Un conductor de Estambul se pasa cada año algo más de diez días en los atascos cotidianos de la ciudad turca si se suman todos los retrasos que le provoca el tráfico. En Barcelona, la ciudad que sufre mayor congestión de España, son seis, cinco en Madrid, algo menos de cuatro en Sevilla... y en la apacible Valladolid la cosa no llega ni a dos días. Once minutos diarios que, a pesar de lo que se pueda pensar, también llegan a exasperar al más paciente en una capital en la que, de media, una retención se resuelve con un extra al volante de apenas cuatro minutos por trayecto. Así, las estadísticas apuntan que los vallisoletanos salen a poco más de 45 horas anuales perdidas entre las retenciones del día a día de esta ciudad que tiene la suerte de ser una de las menos congestionadas del país y, por ende, del mundo.
El último informe al respecto que ha publicado la multinacional Tom Tom, su ‘Traffic Index 2019’ (elaborado con datos de 2018, en base a las mediciones de velocidad de la base de datos de tráfico de la compañía), sitúa a Valladolid en el puesto 382 del ranking mundial, con su nivel de congestión del 13%, un punto más que en 2017, eso sí. Ese dato se refiere al porcentaje de tiempo extra de viaje que se sufre al cubrir una determinada ruta, en comparación con lo que sería en condiciones de tráfico ‘cero’. Hay picos de horas y de días, pero ese 13% se traduce en tres minutos y 54 segundos de tiempo extra, y que representa una ligera subida con respecto al año anterior, cuando el porcentaje de congestión (según Tom Tom) estaba en el 12% (tres minutos y 36 segundos).
Un 13% que también la sitúa en la cola nacional, puesto que de las 25 localidades en las que Tom Tom lanza sus redes, Valladolid es la 21 que obtiene mejores registros, con esa media de once minutos diarios de tiempo perdido en atascos, que es el mismo tiempo que se dejan en Vitoria y Vigo, uno más que en Cartagena y cinco más que en la ciudad con menos atascos de este estudios: Cádiz. Eso sí, no puede compararse aquí con ninguna de sus vecinas de Comunidad, ya que es la única de Castilla y León que figura en el ‘Tom Tom Traffic Index 2019’, pero sí con otras de ‘tamaño’ similar, como Gijón (con 271.000 habitantes), Córdoba (326.000) o Bilbao (345.000), en las que sus conductores se dejan 13 minutos diarios. En Alicante (331.000) son 18 y en La Coruña (244.000) llegan a 16.
Nada que ver, por supuesto, con las capitales que ocupan los cinco primeros puestos de la clasificación nacional: Barcelona (35 minutos de atascos diarios), Madrid (30), Palma de Mallorca (29), Granada (24) y Sevilla (22). Son ciudades en las que el tiempo por trayecto (de 30 minutos) se incrementa entre un 20 y un 25 por ciento, pero este informe desvela que también hay picos de congestión alarmantes en algunas como Barcelona (el 31 de octubre de 2018 llegó a alcanzar el 67%, en el que fue su peor día) o la propia Palma de Mallorca (el 8 de octubre el tráfico subió hasta el 62 por ciento).
Datos diametralmente opuestos a lo que ocurre en Valladolid, que, aunque va ‘ganando’ en atascos, todavía está en una posición que se antoja totalmente privilegiada. El estudio señala que el peor día para la circulación en la ciudad fue el 30 de octubre de 2018, un día que, verificadas las bases de datos meteorológicas, resulta que fue el más lluvioso del pasado otoño, recogiéndose 18 litros por metro cuadrado; y no hay mayor garantía de atasco en Valladolid que un día de lluvia. Y ese martes resulta que diluvió, lo que derivó en un pico de tasa de congestión del 24%, que esto se traduce, según Tom Tom, en que se emplearon siete minutos y doce segundos más de la cuenta al volante. En 2017, el peor fue el 27 de noviembre, un viernes, también lluvioso, que dio una congestión que fue del 22 por ciento (seis minutos y medio).
En el lado opuesto, lo que pasa cada 15 de agosto, que se ha convertido otra vez (como en 2017) en el día con menor congestión de Valladolid. Festivo, en verano, con decenas de pueblos en fiestas... Tom Tom hasta se aventura a hablar de un nivel del 2%, que traducido a tiempo vienen a ser... 36 segundos. 
El estudio determina que cada mañana se sufren unos picos de congestión en Valladolid que son de seis minutos (uno más que en 2017), concentrados en la hora punta de entre las ocho y las diez de la mañana.
En el caso de las tardes, el pico circulatorio es algo más corto que al inicio del día, puesto que Tom Tom lo sitúa entre las dos y las tres del mediodía, y señala que es de cinco minutos (mismo dato que el año anterior).
En el análisis semanal, el peor momento se da los viernes a las dos de la tarde, cuando la congestión alcanza al 25% que, traducido a tiempo, son unos siete minutos y medio. A continuación, aparecen los miércoles, también a las dos, con una dilación media de cerca de siete (6’54’’). Después, con seis minutos y 18 segundos, las ocho de la mañana de martes y miércoles, así como las dos del martes. En seis minutos se queda la cosa los lunes a las ocho y los jueves a las dos.