La Junta refuerza el control de las viviendas turísticas

S. González
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Interior de unas viviendas de uso turístico en la capital burgalesa puestas en funcionamiento recientemente. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

El plan recoge nuevas herramientas de control, como las consultas en las webs y plataformas digitales, y mejora la labor inspectora con medios tecnológicos como tablets y aplicaciones informáticas

La Junta estrecha el control sobre las viviendas turísticas y los guías con el objetivo de evitar el intrusismo en un sector expansivo que cada año crece en la Comunidad. Para ello, el nuevo plan de inspección turística, publicado ayer en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), incide en estos aspectos e incorpora la aplicación de las tecnologías de la información a las funciones inspectoras.
El nuevo plan de inspección turística para el período 2019-2022 pretende ser uno de los instrumentos fundamentales contra el intrusismo y la actividad clandestina en el sector turístico de la Comunidad. La Consejería de Cultura explica que su principal objetivo es la erradicación de las actividades ilegales, «consolidando los niveles de calidad y evitando el pernicioso intrusismo profesional» que pudiera resultar perjudicial para el sector y para la imagen de calidad del turismo en Castilla y León.
La elaboración de este nuevo plan ha contado con el análisis y valoración de la ejecución del anterior programa de inspección 2016-2017, cuyo grado medio de cumplimiento ha sido superior al 85 por ciento.

Actuaciones. Las actuaciones contempladas en el actual plan se estructuran en cuatro objetivos fundamentales: mantener unos estándares adecuados de calidad turística, tanto en las instalaciones como en la prestación de servicios; eliminar la actividad clandestina, persiguiendo el intrusismo y la competencia desleal; garantizar los derechos de los turistas, y alcanzar una aplicación homogénea de la legislación turística, estableciendo pautas comunes en el ejercicio de la función inspectora.
De esta forma, la Consejería recoge como una actuación prioritaria el control de las viviendas de uso turístico, teniendo en cuenta el incremento de la oferta de ese tipo de alojamientos. «Su proliferación está relacionada con el uso de nuevas tecnologías para la comercialización, a través de plataformas que se anuncian en diversas páginas web», indica la Junta, por lo que incide en que ello implica nuevas formas de controlar la legalidad. Todo ello se traduce en que la «tradicional visita de los inspectores a los alojamientos debe completarse con nuevas actuaciones para detectar actividades ilegales», según informa Ical.
Por ello, el plan de inspección incluye nuevas herramientas de control, como son las consultas en las webs, sobre todo en el ámbito de las viviendas de uso turístico, donde su comercialización se hace casi exclusivamente a través de plataformas digitales. Además, para agilizar la labor de la inspección, se va a dotar de medios tecnológicos como tablets y aplicaciones informáticas específicas que faciliten el trabajo de los inspectores.

Guías de turismo. El plan contempla también el control de otros sectores donde puede existir más incidencia del intrusismo, como el de los guías de turismo, los alojamientos de turismo rural, las actividades de turismo activo, o los albergues turísticos de los Caminos a Santiago. Además del objetivo primordial de luchar contra las actividades ilegales, la iniciativa prevé el control de calidad de los alojamientos, la inspección de las denuncias de particulares y organismos, así como la información y formación para una interpretación y aplicación homogénea de la normativa.
Finalmente, la Junta informa que el propio plan incluye actuaciones de seguimiento coordinadas desde la Dirección General de Turismo, así como la elaboración de una memoria final.