Un pedófilo de ida y vuelta; de Las Delicias a Sudamérica

A.G.M.
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Un pedófilo de ida y vuelta; de Las Delicias a Sudamérica

El jubilado detenido por la Policía vivía solo en un piso de Las Delicias, con un ingente archivo de vídeos y fotos pedófilas. Desde 2016 viajaba con frecuencia a Sudamérica para «verse con menores»

Su perfil hizo saltar las alarmas de la lucha internacional contra la pederastia y la pedofilia. Su intensa actividad en internet y sus contactos con otro hombre afincado en Sudamérica hacían presumir que no era un ‘simple’ consumidor de porno infantil. Era enero de 2018 y su cautela en los movimientos consiguió dilatar la investigación durante más de un año, hasta que la Policía dio con él y logró no solo desenmascararle, sino recabar las suficientes pruebas como para que el juez del caso le enviase a prisión sin fianza.
El presunto pedófilo tiene 68 años y está jubilado. Cayó hace unos días en su piso del barrio de Las Delicias, en Valladolid, donde, según detallan fuentes policiales, vivía solo. Rodeado, eso sí, por un ingente archivo de vídeos y fotos de naturaleza pedófila, «algunos de extrema dureza» y que «compartía a través de internet», desvelaron fuentes de la Policía Nacional, que detallaron además que, «durante la investigación se constató que el arrestado viajaba frecuentemente a Sudamérica para contactar y abusar de menores», un extremo en el que se sigue trabajando con contactos con cuerpos policiales de diversos países.
Los policías comprobaron que el presunto pedófilo «solía contactar con menores sudamericanos, a los que, tras ganarse su confianza, les solicitaba fotografías y vídeos en los que aparecían desnudos y en poses de claro contenido sexual». Las pesquisas verificaron también que, desde 2016, solía efectuar «frecuentes» viajes a Sudamérica para «verse con menores con fines sexuales». 
Su detención cerraba más de un año de pesquisas desde que, gracias a la cooperación internacional, la Policía recibiera información de «un usuario español que contactaba por internet con otro de Sudamérica, compartiendo archivos pedófilos». Las gestiones dieron sus frutos cuando se confirmó que el español era un jubilado de 68 años de edad, con residencia en Valladolid. En la entrada y registro del domicilio se localizaron diversos dispositivos electrónicos y tras su análisis, los policías encontraron «cientos de vídeos con contenido pornográfico de menores clasificados en varias carpetas, algunos de gran crudeza en los que aparecían incluso niños de corta edad».