Lucha vecinal en Peñafiel y Simancas por sus autovías

R.G.R
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Los vecinos de Simancas y Peñafiel luchan desde sendas plataformas reivindicativas para conseguir la ejecución de los proyectos de mejora de la A-62 y de construcción de la A-11. Afirman que no descansarán hasta verlas hechas realidad

Lucha vecinal en Peñafiel y Simancas por sus autovías

Los vecinos de Peñafiel protestan este viernes en un acto que concentra a más de 20 ayuntamientos de las provincias de Valladolid, Burgos y Soria, junto con colectivos empresariales. Lo hacen con motivo del primer aniversario del nacimiento de la Asociación 11 Pasos, una plataforma vecinal reivindicativa para la consecución del proyecto de la Autovía del Duero (A-11). Este caso de Peñafiel no es único en la provincia, sino que los vecinos de Simancas también se han unido en una plataforma con un objetivo similar, conseguir el proyecto de mejora de la Autovía de Castilla (A-62) para que el Ministerio de Fomento construya un túnel que permita desviar la carretera fuera del casco urbano y dejar libre el espacio que ocupa en la actualidad.   
Ambas plataformas vecinales llevan ya tiempo reivindicando que el Gobierno lleve a cabo sus peticiones y, aunque existe una gran diferencia entre ambos proyectos, tienen en común la lucha reivindicativa que está contagiando a los vecinos de sus municipios para conseguir el objetivo. 
En el caso de Peñafiel, los vecinos reivindican premura al Gobierno para la construcción de la Autovía. El colectivo nació por el «hartazgo» de los vecinos ante la inacción de los gobiernos para llevar a cabo la construcción de la carretera. Durante este tiempo han mantenido reuniones con políticos y con colectivos sociales y todos los meses han llevado a cabo una concentración como acto reivindicativo. Lo harán hasta que vean las máquinas trabajando en la provincia de Valladolid. 
Ya no se fían de los posibles anuncios que se puedan hacer desde el Ministerio de Fomento relacionados con licitaciones o adjudicaciones y más aún teniendo en cuenta que «no hay Presupuestos Generales del Estado». Hubieran preferido la duplicación de la carretera N-122, pero entienden que cambiar a estas alturas sería «retrasar el proyecto otros cinco o seis años, algo que no es admisible». 
Solicitan que la Administración se comprometa a unos plazos fijos donde se puede comprobar cómo se va a ejecutar la futura autovía. Ahora, sufren a diario el peligro del paso de miles de vehículos por su travesía a diario. «Estamos en una situación complicada con una carretera llena de socavones». Sobre el futuro lo tienen claro. No van a parar de manifestarse cada mes hasta que no vean el proyecto hecho realidad.
En el caso de Simancas ocurre algo similar. La plataforma vecinal Humanizar Simancas lleva peleando incluso más tiempo para conseguir que la A-62 deje de pasar dividiendo el municipio. Han planteado diversas acciones, incluso la construcción de una variante de cuatro kilómetros que desviara el tráfico. «Una variante de menos de cuatro kilómetros solucionaría un error histórico cometido con la villa de Simancas», manifestaban a finales de noviembre de 2017.
Los vecinos se han volcado y han trabajado codo con codo con el Ayuntamiento para mantener reuniones con el Ministerio de Fomento e intentar empujar el proyecto con la mayor premura posible. Han peleado con el Ayuntamiento también por el número de metros de la Autovía que se iban a soterrar. Los vecinos no entendieron que se quisiera cubrir únicamente la mitad del recorrido a su paso por el municipio e incluso llegaron a dirigirse a instituciones europeas para conseguir mejorar las condiciones. 
Han acudido a asambleas vecinales de forma masiva de forma periódica y finalmente han presentado alegaciones al proyecto bajo el amparo de más de 400 firmas de vinos de Simancas para pedir al Ministerio de Fomento que no escatime en medidas de seguridad en el proyecto de ampliación de la A-62 a su paso por Simancas. 
Proyectos vecinales que se mantienen en la lucha en ambos municipios y que aún mantienen un futuro incierto hasta ver cumplidos sus proyectos. En ambos casos, son perfectamente conocedores de las dificultades que engloban, pero no van a dar su brazo a torcer hasta conseguirlo.