La Electra entra en la Lista Roja de Patrimonio

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La Electra entra en la Lista Roja de Patrimonio

La organización señala que "no ha estado nunca tan en peligro como a día de hoy" y advierte de su "completa destrucción" si se materializa la permuta del Ayuntamiento

Hispania Nostra incluyó el edificio de La Electra de Valladolid en la Lista Roja de Patrimonio, una decisión tomada como consecuencia de la permuta que ultima el Ayuntamiento entre este inmueble y el Colegio El Salvador, para construir la Ciudad de la Justicia.

“Podría estar cerca de acabar con uno de los símbolos de la ciudad si prosigue con su intención de ceder el edificio a una empresa privada para que edifique bloques de viviendas”, lamentó la organización, quien prosiguió que este edificio “no ha estado nunca tan en peligro como lo está hoy en día, un peligro que si llega a materializarse supondrá o bien su completa destrucción y la desaparición tan singular o bien su transformación en algo completamente irreconocible”.

La Electra Popular Vallisoletana se encuentra en un estado de ruina progresiva, amenazada por la especulación urbanística con su completa desaparición. En 2007 se pretendió abrir en el edificio un hotel de 5 estrellas, proyecto que nunca se ejecutó y que dejó al edificio sumido en una decadencia que se agrava con los años. La fachada principal está protegida por el Plan General de Ordenación Urbana de Valladolid.

Hispania Nostra recordó que su imagen va mas allá de lo que se entiende por industrial: fue proyectado como un edificio noble, un palacio de ladrillo, “uno de los más destacados edificios de la arquitectura ecléctica que en el primer tercio del siglo XX se popularizó”. De ello dan fe los peculiares elementos decorativos, como los pináculos y cornisas, que constituyen un “alarde en el uso de la fábrica cerámica, a medio camino entre el modernismo y el regionalismo”.

El edificio original de la Electra que se levanta entre las calles Veinte de Febrero y Paseo de Isabel la Católica fue diseñado en 1905 por el ingeniero industrial Isidro Rodríguez Zarracina y construido entre 1906 y 1907. El edificio sufrió una ampliación en la década de 1920, realizada por Jerónimo Arroyo, uno de los exponentes más relevantes de la arquitectura modernista en Castilla y León, con obras tales como la Casa del Príncipe o la Casa de Correos y Telégrafos en Valladolid y el Palacio de la Diputación en Palencia.

La Electra Popular Vallisoletana fue representativa de las empresas eléctricas de segunda generación vinculadas al transporte de energía hidroeléctrica lejana. Se constituyó para distribuir en Valladolid la energía del salto de San Román de El Porvenir de Zamora, finalizado en 1902. La Sociedad Electricista Castellana producía mayoritariamente energía térmica de superior coste, de mercado más reducido y con unas condiciones muy deficientes. La energía hidroeléctrica de la Electra que llegó a Valladolid permitió extender el consumo de electricidad entre las clases media y baja de la población, electrificar los tranvías (1910) e impulsar la electrificación de la industria, muy en especial la de los talleres del Ferrocarril del Norte.

Así pues, la Electra estuvo ligada a un proyecto de regeneración económica de Valladolid. Su gran impulsor fue Santiago Alba, abogado, político y periodista español, que cuenta entre sus colaboradores con Julio Guillén, padre del poeta Jorge Guillén, luego accionista y consejero de la empresa, como lo había sido su padre. Otro nombre ilustre entre los consejeros fundadores fue el del eminente catedrático y político republicano José Muro. Su actividad se desarrolló hasta 1973, cuando fue absorbida por Iberduero, hoy Iberdrola.