Rugby en femenino

M.B
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Rugby en femenino

El Salvador, VRAC y Arroyo cuentan con sección femenina. Los tres han disputado la Liga Interregional

Edna y Elisa defienden los colores del Chami, junto a Rocío o María. Irene e Inés los del Quesos, al lado de Marina y Angie. Julia y Cristina son Ornitorrincas, igual que dos Saras. Todas comparten la misma pasión, la del balón oval. Igual que el centenar de jugadoras que hoy en día militan en los equipos sénior de la ciudad, el Autoconsa El Salvador, el VRAC Quesos Entrepinares y el Rugby Arroyo. Los tres acaban de finalizar -aunque queda aún pendiente un encuentro aplazado- la Liga Norte o Interregional. 
El Autoconsa ha vuelto a acabar primero sin conocer la derrota. El club chamizo fue uno de los primeros en apostar por un equipo femenino. Lo creó en 2001 y empezó a competir en la temporada 2009-2010. Desde hace cuatro su entrenador es Fran Carracedo.
Desde la temporada 2016/17 participa con dos equipos en la Liga de promoción y la Liga Interregional, que luego da derecho a jugar por el ascenso a División de Honor. De hecho lleva tres años quedándose a las puertas de entrar en la elite del rugby femenino. «Ya por pesados nos tendría que tocar», bromea Carracedo.
Este fin de semana, el Autoconsa se ha desplazado a Bruselas para jugar un amistoso ante el campeón belga. Una buena piedra de toque para lo que les queda por delante: las semifinales de la Liga Regional, en Pepe Rojo ante Gijón el 16 o 17 de febrero;y la final, el último fin de semana de febrero en campo neutral. De superarla, les tocaría una nueva Fase de Ascenso a la Liga Iberdrola.
«Ha subido mucho el nivel. Los clubes apuestan por los equipos femeninos y hay más visualización. Cada vez hay más repercusión», señala sobre la razón del aumento de fichas -cuentan con entre 35 y 40-. Elisa Castro, Carmen Pérez e Isabel Martín son sus tres internacionales; más Carmen Olías, con el Seven.
El VRAC Quesos Entrepinares ha acabado quinto en la Liga Regional. Lleva cuatro años compitiendo. El primer año, con Tucconi y Manu Mora de técnicos; y los tres últimos, con Iván Repiso que, además, es seleccionador sub 16 y sub 18.
«Ahora mismo tenemos 28 fichas. Hemos mantenido las cifras respecto a los primeros años, aunque ahora notamos más repercusión», señala añadiendo que el «deporte femenino ha despertado y hay un interés mayor. También a nivel universitario y colegios». Él lo nota en su equipo, con una base muy joven, y en las selecciones, con hasta 35 jugadoras citadas: «Hay un claro subidón, pero no solo Valladolid... en todos los lados». Una de sus jugadoras, Inés de la Cruz, ya ha sido citada con el Seven sub 18. 
El VRAC jugará ahora cruces en la Liga y algún amistoso, como uno previsto en marzo en Villajoyosa.
El tercer equipo de Valladolid es el Rugby Arroyo, que lleva ya cuatro temporadas con un equipo femenino -más otra más solo entrenando-, tres de ellas compitiendo en la Liga Interregional. 
Su trabajo de base se está viendo recompensado ahora con la llegada de jugadoras al primer equipo, que cuenta con casi una veintena de fichas. «El deporte femenino es fundamental. Está creciendo mucho, pero porque el trabajo de cantera en los últimos 8-10 años ha sido muy bueno. El rugby mixto en la base ha permitido esto», analiza su presidente, David Rodríguez, que añade que «algunos apostamos por la cantera y otros por fichajes».
Por delante tiene los cruces de la Liga y una apuesta fuerte, lograr que 100 mujeres prueben por primera vez el rugby en los campos de La Vega el próximo 9 de marzo.

 JCR
- Foto: JCR