Coronavirus| Rueda y Ribera aplazan sus planes en China

Óscar Fraile
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Ambas denominaciones de origen cancelan todas las acciones promocionales previstas para el primer semestre por el coronavirus, lo mismo que han hecho a título individual otras bodegas, como Protos y Matarromera

Las DO Rueda y Ribera aplazan su plan de expansión en China

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, vaticinó el pasado domingo que el brote de coronavirus podría recortar hasta un 0,2 por ciento las previsiones de crecimiento de la economía mundial, estimadas por este organismo en un 3,3 por ciento para este año. El protagonismo que tiene China en la economía mundial ha hecho que esta alerta sanitaria tenga un impacto mucho mayor.
Y eso se nota en la mayor parte de las economías domésticas. A nivel local, las bodegas son las que más están sufriendo este problema. El coronavirus ha llegado en un momento en el que las denominaciones de origen Ribera del Duero y Rueda estaban haciendo un intenso trabajo, con importantes inversiones, para posicionarse en el mercado que mayor margen de crecimiento ha mostrado en los últimos años. Sin ser todavía uno de los principales países exportadores, su evolución, junto a la de Estados Unidos, ha sido más que notable. Por ejemplo, según los datos facilitados por la bodega Protos, hace diez años China estaba en la posición decimoquinta entre los países a los que más exportaba. Pues bien, el año pasado ya se coló en sexta posición.
Por este motivo, en el año 2017 las dos denominaciones aunaron fuerza para posicionarse en ese mercado con unas acciones conjuntas que han incluido, entre otras cosas, encuentros con empresas, periodistas especializados, influencers y distribuidores, así como organización de catas y eventos, además de recibir en España a periodistas especializados. Se trataba, en definitiva, de hacer promoción y pedagogía para desarrollar el gusto de los potenciales clientes por el vino español.
En abril de 2018 se lanzó la campaña Just Be que, en condiciones normales, tendría que haberse seguido desarrollando este año. Pero no será así. «Teníamos previsto hacer algunas acciones en el primer semestre y las hemos tenido que cancelar absolutamente todas», explica el director general de la DO Rueda, Santiago Mora. Por ejemplo, no podrá venir a Valladolid un grupo de periodistas e importadores procedentes de China y las 15 bodegas de Rueda que tenían previsto ir allí, más otras 25 de Ribera del Duero, a participar en un salón de exposición, se tendrán que quedar en casa.
Este imprevisto supone un perjuicio económico para ambas denominaciones, toda vez que esta estrategia tiene detrás una importante inversión. Ambas desembolsaron 200.000 euros, una cantidad que se iría ampliando a medida que avanzaran las acciones de promoción. «Es un mercado importante para nosotros porque está creciendo mucho y estamos haciendo inversiones para posicionarnos, aunque nuestra exportación todavía no es muy relevante desde el punto de vista numérico», añade. Actualmente 21 bodegas de la DO venden vino al país asiático.
El mismo contratiempo ha sufrido Ribera del Duero. Desde la DO reconocen que los primeros problemas llegaron con la cancelación de vuelos y con los avisos del Gobierno chino de evitar grandes concentraciones de gente. Unas directrices que han calado entre la población, toda vez que hay mucha gente que tiene recelo a salir a la calle. Desde la DO Ribera aseguran, por ejemplo, que los trabajadores de la agencia de marketing que tienen contratada para ayudar en esta promoción en China están trabajando desde casa.
Otro de los problemas a los que se enfrenta el sector es la indefinición de los plazos de esta alerta sanitaria. Desde Ribera confían en retomar la normalidad en 2021 y el director general de Rueda explica que esta incertidumbre afecta a aspectos como las ventas. «No es solo una cuestión desde el punto de vista de inversión, sino también de consumo, porque las medidas de cuarentena condiciona la actividad económica», señala.
La alerta del coronavirus viene a sumarse al panorama de incertidumbre internacional que pesa sobre este sector. Especialmente por los aranceles impuestos por Donald Trump en Estados Unidos, que han hecho que determinados vinos aumenten su precio en ese país hasta un 25 por ciento y, por lo tanto, sean menos competitivos en el mercado. Un problema que afecta especialmente a Rueda. «Estamos en una situación internacional complicada, a la que se suma el Brexit», dice Mora. Y da un dato: «Entre Reino Unido y Estados Unidos consumen tres de cada diez botellas de las que se exportan a nivel mundial». A eso hay que añadir la amenaza del coronavirus «en el mercado más importante en cuanto a potencial de crecimiento». Con todo, ni Ribera ni Rueda se plantean abandonar el mercado chino o estadounidense por cuestiones «coyunturales».
La alerta sanitaria también ha afectado a otras bodegas de título individual. Por ejemplo, Protos no acudirá este mes a la feria Food & Wine porque se ha suspendido. «No vamos a poder viajar, con el perjuicio que eso supone para la marca, aunque, más que la anulación de esta feria, nos preocupa no poder apoyar el mercado», explica el director general de la bodega, Carlos Villar. El empresario recuerda que el mercado chino «está creciendo muy rápido», a diferencia de otros europeos que «son más maaduros».
Villar reconoce que a corto plazo la bodega redirigirá sus esfuerzos en política de exportación, aunque sin abandonar China ni Estados Unidos, porque «no hay ningún mercado en el mundo que pueda superar ese potencial de crecimiento». Japón y Corea del Sur podrían ser los nuevos destinos de las misiones comerciales.
En la bodega Matarromera también han sufrido contratiempos. El responsable comercial que se ocupa del área de Asia y el director general tenían previsto viajar a Japón y a Corea del Sur a finales de febrero para después volar desde allí a China. «Obviamente se ha cancelado todo porque la situación es complicada en toda Asia, con limitaciones en muchos aeropuertos en los cuales te puedes quedar bloqueado en cualquier momento», explican desde la bodega. De hecho, hay una orden directa del presidente de Grupo Matarromera, Carlos Moro, de anular todos los viajes a China. 
El 70 por ciento de todo lo que exporta la bodega a Asia tiene como destino China. «La importancia de estar allí no es sólo económica, sino por el posicionamiento y potencial».
Bien es cierto que hay otras bodegas que no han tenido problemas todavía. Desde Vega Sicilia señalan que «no se ha modificado ninguna de las operaciones en China ni los distribuidores en la zona».

La alerta sanitaria también afecta a empresas de otros sectores

Aunque el sector del vino es uno de los más afectados, hay otras pequeñas empresas de Valladolid que también han tenido contratiempos por el coronavirus. Por ejemplo, en Industrias José Luis Blanco, donde fabrican máquinas de churros, una pieza procedente de China ha llegado con retraso, lo mismo que esperan que suceda en poco tiempo con alguna materia prima en Crystal Pharma.