«La listeriosis puede ser menos grave que una salmonela»

A. G. Mozo
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Carmen Pacheco, directora general de Salud Pública de la junta de Castilla y León, aclara que también hay cuadros graves «que derivan en una meningitis»

«La listeriosis puede ser menos grave que una salmonela»

La doctora Carmen Pacheco es una veterana en el ámbito de la gestión sanitaria y la salud pública, de la que ahora se ha puesto al frente en Castilla y León es una de sus especialidades. Se licenció en Medicina por la Universidad de Valladolid en 1986 y desde 1997 ocupa diversos cargos dentro de la Consejería. Durante once años fue la jefa de la sección territorial de Epidemiología del Servicio de Sanidad de Ávila y en 2010 llegó a estar en la Dirección General de Salud Pública y Sanidad Exterior del Ministerio de Sanidad. A su regreso a Castilla y León, ocupó distintos puestos de la Gerencia Regional de Salud, antes de pasar a ser jefa de Servicio de Planificación Sanitaria de la Dirección de Innovación y Resultados en Salud, cargo que dejó hace unas semanas cuando la consejera Verónica Casado la eligió para ser la nueva directora general de Salud Pública, un cargo en el que se ha estrenado este verano con el brote de listeriosis llegado desde Andalucía y que deja por el momento 23 casos. 
Castilla yLeón va por 23 casos... ¿Es correcto hablar de brote?
Efectivamente esto es un brote, porque tenemos casos aquí, pero nosotros hablamos de casos de listeriosis notificados con relación al brote de listeriosis declarado en Andalucía. Es decir que no son unos casos nuestros propiamente dichos, pero sí van asociados al brote de listeriorisis que hay en Andalucía.
¿En qué situación está el brote de listeriosis en Castilla y León?
En la actualidad (datos a fecha 29 de agosto), hay 23 casos notificados a la red de vigilancia epidemiológica de Castilla y León. De estos 23, solo uno ha podido ser confirmado. Recientemente se han modificado las definiciones de caso en relación con la listeriosis, por lo que cuando decimos que hay uno confirmado significa que la persona presentó síntomas y su analítica es positiva. El resto se califica como probables o sospechosos, si bien la clasificación es todavía provisional, en algunos casos, porque aún se está pendiente de alguna prueba diagnóstica.
En Valladolid son ocho y ya hay uno descartado, pero en el informe de la Consejería aún sigue clasificado como probable y bajo vigilancia...
Sí, puede ser un caso probable porque tiene clínica y un criterio que llamamos nosotros epidemiológico, que es haber consumido la carne mechada con inicio de síntomas a partir del día 1 de julio de 2019. Y muchas de las personas entran ahí, ya que tenemos criterio clínico y epidemiológico, aunque no haya una confirmación por laboratorio. Solo se confirman por dos razones, porque tienen clínica y porque hay una prueba de laboratorio que nos indica que da positivo a listeria; o porque tiene clínica y un vínculo epidemiológico muy fuerte, que es que ha consumido la carne de la marca ‘La Mechá’ y que, además, pertenece a un grupo de personas en las que al menos un caso está confirmado por laboratorio.
¿Es decir, una analítica negativa no tiene por qué conllevar que el caso esté completamente descartado?
Exacto. Y el criterio analítico no es excluyente, puesto que puede que el resultado sea negativo, pero que en ese caso haya un fuerte vínculo epidemiológico, debido a que se ha consumido esa carne.
¿Todos los casos repiten el mismo patrón, el de personas que acuden a los servicios médicos diciendo que presentan o han presentado síntomas y que han consumido carne mechada?
Sí, en su mayoría acuden porque se daban esas dos circunstancias. Casi todos presentaban síntomas de trastornos gastrointestinales, del tipo vómitos, diarrea, malestar intestinal... y a veces febrícula o a veces fiebre; y junto a eso, todos nos dicen que habían consumido productos de ‘La Mechá’ o carne mechada en un bar, pero que no saben la marca. Es decir, que hay personas que nos explicaban que lo habían comprado en un tienda y eran conscientes de que era de esa marca, y otras que solo refieren que habían consumido carne mechada en Andalucía, en un bar, como tapa, y, por tanto, no conocen la marca. Pero siempre que ha habido uno de estos supuestos, se les ha incluido como casos sospechosos. Y ya si hay un vínculo epidemiológico, es decir, que la carne era de la marca citada o tiene un resultado positivo de laboratorio, ya se les considera como probables.
¿Hay algún caso preocupante en Castilla y León?
Todos los cuadros presentados en Castilla y León son, en general, bastante leves (diarrea, vómitos, dolor abdominal, febrícula...), solo en algún caso moderados y todos han evolucionado bien.
¿Cómo está la embarazada de 28 semanas que está ingresada en el Río Hortega?
Lo que ocurre con las embarazadas es que son un grupo de riesgo en el caso de listeriosis, porque pueden transmitir la infección al feto, bien a través de la placenta, bien en  el momento del parto. Y en el feto, la infección puede llegar a ocasionar la muerte y dar lugar a un aborto; y en el neonato, infecciones graves como puede ser la meningitis o la meningoencefalitis. Y el problema es que la enfermedad se puede transmitir al feto aunque la mujer no tenga síntomas, por lo que se hace es ser un poco más estrictos en la vigilancia de estas pacientes. Lo que se ha hecho es ingresarlas (aún con sintomatología leve o moderada), hacerlas hemocultivo inicial, ponerlas un tratamiento con antibiótico y hacerlas luego un hemocultivo final para ver cómo han evolucionado. Además, claro está, de un control ginecológico de su embarazo.
¿Está justificada la alarma que se ha generado?
Siempre que hay casos se genera alarma en la población. Esto es así, nos pasa con más enfermedades, pero sobre todo cuando hay algo circulando y no se conoce bien el alcance que pueda tener. Y aquí se puede ver que, en cuanto se conoce, los casos se disparan, porque una persona con un pequeño síntoma, al que no le hubiera dado ninguna importancia en otra situación, pues ya te hace sospechar que puede haber algo, máxime si se consumió carne de este tipo. La alarma, por lo tanto, yo creo que es normal, si bien en Castilla y León tenemos que tener en cuenta que son todo casos relacionados con el brote de Andalucía y parece que la situación de esta empresa era realmente muy mala.
¿Ha funcionado bien el sistema de alerta entre las comunidades y el Ministerio de Sanidad?
Entre Andalucía y Madrid yo no puedo decir cómo ha sido, pero desde luego lo que ha funcionado es el sistema de alerta de seguridad alimentaria. Desde el momento en que se lanzó esta alerta, el día 16 de agosto, enseguida ya se publicó la lista de distribución del producto de la marca ‘La Mechá’ a distintas comunidades autónomas, que eran, Madrid, Extremadura y Cataluña, además de Andalucía. Y luego ya, el día 19, estas tres informaron de las actuaciones realizadas en cada una de estas comunidades. Y ya el día 20, Madrid lanza un comunicado en el que advierte de que se había efectuado una redistribución del producto a varias comunidades, entre ellas Castilla y León.
En Castilla y León, había algunos productos de ‘La Mechá’ en una tienda de Segovia, ¿ya no se han detectado más?
Aquí, salvo en ese establecimiento de la provincia de Segovia, no se han distribuido productos de esta marca. Ese mismo día actuamos ya y los servicios veterinarios oficiales se desplazan al centro comercial de Segovia, que ya había retirado el productor porque el distribuidor tiene la obligación de comunicarlo; se había retirado el mismo día 16 de agosto.
¿La listeriosis es más grave que otras infecciones alimentarias más conocidas como la salmonelosis o la anisakiosis?
La listeriosis es una enfermedad  que puede ser menos grave que una salmonela (en cuadros de tipo gastroenteritis, como ha ocurrido en este caso), pero también hay cuadros graves que derivan en una meningitis o en una infección generalizada, en los supuestos en que se produce una enfermedad invasiva. Donde hay más riesgo es en embarazadas, inmunodeprimidos o personas mayores.
Pero no es una infección extraña dentro del sistema sanitario...
No, por supuesto, porque cada año se declaran bastantes casos. Así, por ejemplo, en Castilla y León se declararon 37 en 2018, 25 en 2017, 38 en 2016; y hasta que se declaró este brote en Andalucía, llevábamos ya 19. No es una enfermedad de la que se diagnostiquen muchos casos al año, pero tampoco de la que no se diagnostique ninguno, eso sí, que la mayoría de las veces son casos aislados.
¿Qué precauciones se deben tomar en el día a día para evitar este tipo de infecciones?
Cuando hablamos de infecciones que se pueden transmitir a través de los alimentos, siempre hay que tener muchísimo cuidado con las medidas higiénicas y siempre ser escrupuloso. Lavarse bien las manos cuando se manipulan alimentos y evitar la contaminación cruzada, es decir, que los alimentos crudos se mezclen con los ya cocinados. El mejor ejemplo es el de la tortilla francesa, que se bate un huevo en  un plato y siempre hay que evitar poner la tortilla ya cocinada en ese mismo plato; o evitar mezclar, en las tablas, la carne cruda con la ya cocinada. Y a la hora de cocinar los alimentos, sobre todo la carne, que está bien cocinada. Después, en el caso de las sobras, guardarlas en el frigorífico, no dejarla nunca a temperatura ambiente y después calentar bien la comida para evitar que, si hay bacterias, desaparezcan con la temperatura elevada. Y, en el caso de embarazadas, personas de avanzada edad y las que puedan estar inmunodeprimidas, extremar la precaución.