Y entonces llegaron los 'triunfitos'...

M.R.Y. (SPC)
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Bisbal, Bustamante, Rosa, Chenoa y compañía se apropiaron del panorama musical con sus primeros éxitos propios tras el 'boom' provocado durante su participación en 'OT'

Y entonces llegaron los ‘triunfitos’...

Operación Triunfo fue un fenómeno de masas casi desde que comenzó a emitirse, en octubre de 2001. Era la primera edición y, como ya sucedió con Gran Hermano, el desconocimiento del programa y, sobre todo, la novedad y la frescura de sus concursantes hicieron que cada lunes, durante casi cuatro meses, millones de personas se sentaran ante su televisor para ver cómo un grupo de chavales cantaba -o destrozaba en algunos casos-, temas de toda la vida Muchos acusaron al programa de «karaoke financiado por la televisión pública», pero lo cierto es que entre finales de 2001 y mediados de 2002, Rosa, Bisbal, Bustamante, Chenoa, Manu Tenorio y compañía fueron un miembro más de la familia. 
Alcanzaron el número uno de los 40 a principios de 2002 con su primer sencillo, una canción en la que participaron los 16 concursantes bajo el título Mi música es tu voz. Era solo la antesala de lo que estaba por venir. El momento de la verdad. El momento en el que tenían que dejar de cantar temas ajenos para hacerse con su propio estilo.
Mientras los españoles comenzábamos a acostumbrarnos al euro, también esperábamos a ver con qué nos sorprenderían los triunfitos
El mix de spanglish Europe’s living a celebration fue el primer éxito al acabar el programa, aunque no convenció tanto fuera de nuestras fronteras. O sí... Un séptimo puesto en Eurovisión puede considerarse una más que honrosa posición, visto lo sucedido en el festival con las participaciones españolas. Lo cantó la ganadora de esa primera edición de OT, Rosa López, pero, sin duda, el gran vencedor, no solo de aquel año, sino de toda la historia de Operación Triunfo en España fue David Bisbal, el primero en despuntar de entre sus compañeros con un sencillo y pegadizo «Ave María, cuándo serás mía, si me quisieras todo te daría». Los giros del almeriense acompañaron a los españoles durante el verano, ya no solo con su debut, sino que hizo doblete con su Corazón latino.
A la vez, David Bustamante se convertía con Álex Casademunt en Dos hombres con un mismo destino, aunque poco después, ya en solitario, desvelaba que No soy un supermán -«soy un hombre muy sencillo que te quiere enamorar», aclaraba- y Chenoa pedía a su público un poco de chispa con su Atrévete después de haber avisado que Cuando tú vas -«yo vuelvo de allí». Los triunfitos coparon el mercado musical de ese año, con Te quiero más, de Fórmula Abierta -un cuarteto formado por cuatro concursantes que desapareció sin más- o Vas a volverme loca, de Natalia
Aquel fue el pistoletazo de salida para una generación -con más y menos éxito entre los 16 concursantes- y para otras muchas que han ido sumándose después al panorama musical. Pero las canciones de Bisbal, Bustamante, Chenoa y compañía tuvieron que convivir con otros éxitos del verano de 2002, en los españoles bailaban haciendo las coreografías de un casi imposible estribillo de Las Ketchup -Aserejé- y la exigencia de David Civera de Que la detengan -«que es una mentirosa»-. Más difícil era imitar a Chayanne con su Torero, pero una cosa estaba clara: como cantaba Patricia Manterola, Que el ritmo no pare. Es lo que tiene el verano. Que está hecho para disfrutar.