Largo: «El próximo curso podría empezar el 28 de septiembre»

M.Rodríguez
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El rector de la UVa apunta que su apuesta para el próximo curso es introducir el mayor grado de presencialidad posible, pero la educación se reforzará con la enseñanza online

«El próximo curso podría comenzar el 28 de septiembre» - Foto: Jonathan Tajes

El rector de la Universidad de Valladolid, Antonio Largo, afronta una de las etapas más complejas en la gestión de la institución académica. La crisis sanitaria generada por la pandemia del coronavirus obligó a pasar de un día para otro la educación presencial a la virtual. Esto ha generado ciertos problemas en los engranajes de la institución, pero el rector se muestra satisfecho con el funcionamiento y la efectividad del campus virtual. Pero los efectos de la covid-19 se extenderán también a la organización de las pruebas de la EBAU y retrasarán el inicio del curso académico, que posiblemente sea el 28 de septiembre. 


Ahora su quebradero de cabeza son las pruebas de evaluación y los problemas del campus virtual.
El trabajo a través del campus virtual se activó el 12 de marzo, tres días antes de la declaración del estado de alarma. Esto implicó un intenso trabajo de adaptación del formato presencial a la docencia online en un tiempo récord. Hemos fortalecido el campus virtual, que se ha ido haciendo progresivamente pero, sobre todo, el 29 de mayo se completó con el reforzamiento a través de un proyecto con CRUE en formato de nube, que nos permite derivar algunos de los exámenes, aunque todavía no lo estamos haciendo porque hay que organizarlo. Pero, a partir del próximo curso, se podrán hacer los primeros exámenes en el campus virtual adicional. 


¿Se han tomado más medidas?
Hemos realizado guías y material para asistir a los profesores y estudiantes. Algunas de estas guías han sido adoptadas por la CRUE como documento de referencia, como la de evaluación online. Además, se han realizado seminarios webinar de formación para profesores y estudiantes. Y se han hecho cuatro pruebas de carga del campus virtual, de complejidad progresiva, tanto internas como externas. Y ahora tenemos dimensionado el campus virtual para que puedan estar realizando exámenes simultáneamente 800 alumnos en el mismo momento, pero únicamente estamos trabajando con poco más de 600 para tener un margen de seguridad.


¿Y los problemas que denuncian los alumnos?
En este periodo ha habido problemas de caída del campus virtual debido a fallos en el suministro eléctrico. El más grave fue el 23 de mayo, cuando un corte de Iberdrola provocó una sobretensión y quemó una placa del sistema de alimentación ininterrumpida, con lo que se cayó el campus virtual, pero también afectó a todo el sistema 24 horas. También se notaron inestabilidades en la red eléctrica durante un tiempo, que se propagaron a inestabilidades en el campus virtual. Pero eso son fallos externos, que hemos superado.


¿Es optimista y piensa que la evaluación se superará sin más problemas?
Yo soy científico. Me remito a los hechos y a lo que estamos observando. Los problemas que hay en el uso del campus virtual, que es una herramienta tecnológica que tiene una capacidad, pero también tiene un uso y cuando mejor y más optimizado sea, pues mejor funciona. Hay exámenes tipo cuestionario, pero también en forma de entra de trabajos de los alumnos. En las guías hay unas recomendaciones, tanto para alumnos como para profesores, para que hay escalonamiento en los accesos, para que se limite excesivamente los tiempos de entrega de los trabajos,... para que se puedan evitar problemas.


¿Y por qué siguen esos problemas?
La mayoría de los problemas son que o no permite el acceso en el momento puntual. Y hay que hacer uso del campus según la guía, donde hay recomendaciones como que no se refresque la página porque eso provoca problemas u otra serie de pautas. La estadística de las pruebas realizadas hasta ahora, ya que desde el 25 de mayo estamos realizando exámenes, nos muestran que el 97,5% de los exámenes se completan correctamente. Y de los que tienen problemas, menos del 1% necesitan repetir el examen. Algunos problemas se solucionan con actuaciones en el momento y solo un 1% de los casos conlleva repetición por un problema mayor. 
Vamos avanzando en el rendimiento de pasar de docencia presencial o no presencial, y la gran mayoría de los exámenes se completan correctamente. Pero, lógicamente, para las personas afectadas hay que buscar la solución adecuada. Y, lógicamente, genera una inquietud cuando uno es el afectado. Pero, en términos globales, esas son las cifras, otra cosa son las impresiones que cada uno pueda tener.


En las pruebas de la EBAU, la presencialidad obliga a garantizar el mantenimiento de la distancia social. ¿Cómo se han adaptado a la nueva normalidad?
Efectivamente se van a realizar bajo la nueva normalidad. No van a ser exactamente iguales que han sido los años anteriores. El formato del examen se ha flexibilizado porque la docencia que han recibido los alumnos, una parte del curso, no ha sido exactamente la misma que en el pasado. Y el desarrollo de la prueba cambia bastante porque la logística e infraestructura que hay que utilizar es diferente y complicada. Es un escenario complejo para las universidades. 
Estamos coordinados con las cuatro universidades públicas de Castilla y León, y lógicamente con la Junta, y enfrentamos el desarrollo de las pruebas tratando de asegurar la salud de todos los que intervienen. Las medidas higiene serán máximas, además habrá protocolos y logística para que no se acumulen personas en puntos concretos. En el distrito de Valladolid serán 18 con cerca de 200 aulas, con lo que necesitamos la colaboración de un número mayor de personas para la vigilancia y hay una serie de protocolos de actuación para asegurar garantizar la seguridad y salud. 


¿Tendrá carácter mixto, con refuerzo online?
Afrontaremos el próximo curso atendiendo a las medidas que indiquen las autoridades sanitarias e implementaremos medidas de prevención que marquen. La apuesta de la UVa es introducir el mayor grado de presencialidad, compatible con las medidas sanitarias. Ahora mismo, nadie puede asegurar el escenario aunque parece que va mejorando la situación sanitaria. Tenemos planes de contingencia y estamos preparados para afrontar cualquier escenario, incluso que haya que volver a otro formato, pero nuestra apuesta será asegurar el mayor grado de presencialidad porque creemos en la formación de los alumnos en contacto con los profesores. 


¿Eso implicará que las clases serán más reducidas? ¿Incrementarán la plantilla docente?
Ya veremos hasta donde podemos llegar en el reforzamiento de plantilla porque tenemos un techo de gasto en el capítulo de personal que no podemos sobrepasar y que depende de lo que marca la Junta de Castilla y León. No tenemos margen de maniobra. Pero estamos, en colaboración con toda la comunidad universitaria, elaborando un mapa digitalizado de espacios docentes (aulas, seminarios, laboratorios,...) para optimar su uso respetando las medidas sanitarias. 
También estamos elaborando planes para reducir el número de alumnos que acuda simultáneamente a clase. Además, intentaremos que el desarrollo de las prácticas experimentales o sanitarias se desarrollen de la manera más completa posible. Estamos diseñando un conjunto de actuaciones ahora mismo, aunque todavía queda tiempo, pero queremos tener actuar con previsión para alcanzar el objetivo del mayor grado de presencialidad.


¿Se retrasará el inicio del curso a octubre?
Este año la segunda convocatoria de la EBAU es el 11,12 y 13 de septiembre, con lo que tendremos hasta el 21 de septiembre abierto el periodo de preinscripción. Previsiblemente el inicio del curso podría ser el 28 de septiembre. Ese es un escenario probable. 


¿Han recibido en este periodo excepcional peticiones de anulación de la matrícula de este año?
Este curso, abrimos nosotros un periodo excepcional porque ser sensibles con alumnos que han sufrido más intensamente esta crisis sanitaria, bien por problemas de salud o bien porque no disponían de los recursos tecnológicos para seguir el curso online o estaban en una zona con una conectividad baja y no podían seguir la docencia. Coordinadamente con las otras universidades públicas de Castilla y León se abrió un plazo extraordinario para solicitar la anulación de matrícula, bien de todas las asignaturas o de alguna por estas circunstancias sobrevenidas. Hemos tenido unas 219 solicitudes de anulación de matrícula en estudios de grado. 


¿Esta situación puede afectar a nuevas matriculaciones?
No sabemos cuál será el escenario sanitario, ni el impacto económico que habrá sobre la sociedad. Trabajaremos con la misma ilusión y profesionalidad para ofertar la mejor formación académica posible. Todos los que confíen en la UVa, una universidad con un rendimiento académico notable como demuestra el último ranking conocido, tendrán la garantía que haremos todo el esfuerzo para atenderles adecuadamente.


¿Es partidario de rebajar el precio de la matrícula?
Soy partidario de que nadie tenga dificultades para acceder a los estudios superiores y desarrollar su carrera profesional en el futuro. Nadie por motivos económicos debe quedarse atrás en este objetivo. Hay que actuar por una doble vía. Por un lado, por la vía de las becas, para las personas más desfavorecidas, y también para tener unos precios públicos que sean razonables. Creo que no debemos hacernos competencia entre diversas comunidades autónomas en los precios públicos, deberíamos ser razonables. 
En Castilla y León se bajaron el 20% en los dos últimos años por demanda de los rectores porque teníamos los precios más altos que la media. Y lo seguimos haciendo, no queremos que los estudiantes de la región no se vean penalizados frente a otros de otras regiones. Pero esto debe contemplarse de manera global para que el propio sistema universitario español no entre en crisis. Los precios públicos deben ser lo más reducidos posible para que sea viable el sistema, pero para que las universidades puedan seguir funcionando correctamente deben existir medidas económicas de acompañamiento. Se debe beneficiar a los estudiantes pero no perjudicar la calidad de la universidad. 


Han anunciado un nuevo grado en Ingeniería Energética para el próximo curso. ¿Habrá más novedades?
Sí, se oferta en la Escuela de Ingenierías Industriales. El perfil es el que le diferencia respecto a otras titulaciones de otras universidades, ya que se apuesta mucho por las energías renovables y se pone el foco en el uso sostenible de la energía. Es un nuevo importante de carencia de formación que existía. Además, este año tenemos la novedad del grado de Antropología Social y Cultural, en el campus de Palencia, y se está trabajando para ofertar en el campus de Soria el grado de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. 


¿Se ha reactivado ya la actividad de los grupos de investigación de forma presencial?
El confinamiento ha supuesto un frenazo importante a la investigación, la innovación y la transferencia de conocimiento desde la UVa. Desde la semana pasada hay una apertura gradual de la actividad universitaria, empezando por la investigación que requiere presencialidad. Poco a poco se va retomando el pulso. En la fase 2, la apertura será más generalizada y esperamos que los grupos de investigación puedan retomar su actividad, que es absolutamente esencial para la universidad y la sociedad.


¿Qué aportan?
Se está evidenciando en esta crisis, que la solución viene desde los especialistas y la investigación e innovación. Esperamos que hayamos la lección de la crisis pasada, donde hubo recortes en este área con unos resultados malos, mientras en otros países, como en Alemania, apostaron decididamente por la formación universitaria y la investigación. Esperemos que esta crisis nos haga reflexionar como sociedad y poner en valor lo que significa la investigación y la innovación, lo importante que es para mejorar la calidad de vida y asegurar el progreso de la sociedad. Y en las universidades públicas es donde se hace la mayor parte de la investigación en España.


¿Cuánto cambiará la UVa después de esta crisis inédita? ¿Se evolucionará a la educación online?
El curso pasado creamos el centro VirtUVa, de enseñanza virtual. Y afortunadamente hemos dispuesto de este centro para afrontar este escenario tan complejo de la docencia online. Creo que, sin perder nuestra esencia de apuesta por la presencialidad, pero debemos aprender que en circunstancias especiales debemos adaptarnos a otros formatos de docencia, y aprender que nos pueden ayudar y ser complementarios. Dicen que de las crisis salen oportunidades, pues vamos a trabajar para consolidar la experiencia que estamos a marchas forzadas acumulando en docencia online y ponerla en valor para ampliar nuestros horizontes. Si podemos ofertar docencia online con una potencia suficiente podremos acceder a otros estudiantes no exclusivamente de nuestro entorno geográfico.


¿Qué pasará con los cursos de verano y la programación cultural?
Somos muy garantistas en asegurar la salud de las personas. Esto nos ha llevado a que en este escenario tan incierto, aunque ahora se ve la salida del túnel, nos ha llevado a cancelar algunos de los formatos que desarrollamos, y que tenían muy buena acogida. El Universijazz o el Estival que se realizaban en el Patio de San Benito se suspenden por prudencia este año. Y lo mismo sucede con el curso de Cinematografía, un clásico del verano vallisoletano, con proyecciones abiertas a todo el público. Lo que sí que vamos a trabajar para mantener es el formato de los Encuentros de Santa Cruz porque es una convocatoria en un espacio abierto, aunque reduciremos el aforo.