El Papa clama por la fraternidad

SPC
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El Papa clama por la fraternidad - Foto: MAX ROSSI

El Sumo Pontífice dedica su tradicional bendición de Navidad a las zonas golpeadas por la violencia en el mundo y subraya que las diferencias entre los pueblos son una riqueza

Las «diferencias no son un daño o un peligro, son una riqueza», destacó ayer el Papa Francisco en el tradicional mensaje de Navidad pronunciado desde la Logia central de la basílica de San Pedro, un mensaje que quiso extender sobre todo a las zonas golpeadas por conflictos violentos como Siria, Yemen, Venezuela, Ucrania o Nicaragua. 
Francisco hizo estas consideraciones haciendo un balance geopolítico del 2018 y puso en valor la cultura del encuentro: «Dios nos indica que la salvación pasa a través del amor, la acogida y el respeto de nuestra pobre humanidad, que todos compartimos en una gran variedad de lenguas y culturas».
Asomado al balcón de la Logia central de la basílica de San Pedro para la tradicional bendición Urbi et Orbi -impartida el día de su elección, en Navidad y en Semana Santa-, el Papa repasó la violencia que se vive actualmente en el mundo. 
Así, comenzó implorando para que israelíes y palestinos «retomen el diálogo y emprendan un camino de paz que ponga fin a un conflicto que, desde hace más de setenta años, lacera la Tierra elegida por el Señor para mostrar su rostro de amor».