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Sacyl empieza a 'telemonitorizar' a los covid en cuarentena

A. G. Mozo
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Atención Primaria ofrece a los nuevos positivos una pulsera que registra sus constantes y nivel de oxígeno. El dispositivo está conectado a una 'app' que alerta en caso de agravamiento. Es un proyecto piloto impulsado desde la UVa

Pulsera de ‘telemonitorización’, que registra las constantes vitales del paciente. - Foto: Jonathan Tajes

La 'telemonitorización' de pacientes con coronavirus es ya una realidad gracias a una pulsera de actividad y una aplicación móvil que registran las constantes vitales y el nivel de oxígeno de los infectados, y alertan ante cualquier empeoramiento a su médico y al 1-1-2. Se trata de un plan piloto que se ha implantado solo en Valladolid en el marco del proyecto 'Soy+', una iniciativa que nace a caballo entre la Universidad de Valladolid y el Hospital Clínico, a través del Grupo de Investigación de Neurociencias Clínicas Aplicadas y Análisis de la Información de la UVa (INCrease-Tech) y que cuenta con el respaldo de la Consejería de Sanidad.

Este equipo de investigación está liderado por el jefe del servicio de Neurología del Hospital Clínico, Juan F. Arenillas. El trabajo arrancó ya en las primeras semanas de la pandemia, ante los problemas que se estaban generando en el sistema sanitario para el control de aquella avalancha de contagiados, y ahora entra en su fase final, mediante un estudio en el que puede participar voluntariamente cualquier nuevo positivo, a los que se les ofrece la 'telemonitorización' en el mismo instante en que se convierten en pacientes con coronavirus.

«Cuando te detectan el covid, hablas con tu médico de Atención Primaria y todo ese periodo de confinamiento, esa cuarentena de diez días que hay que llevar a cabo, se pasa con una 'telemonitorización' que conlleva una teleasistencia», tal como explica el doctor Arenillas, que detalla que «se efectúa a través de sensores de saturación de oxígeno, de temperatura y de frecuencia cardiaca y respiratoria», gracias a una especie pulsera de actividad que llega gratuitamente a casa a través de Correos. «Todo ello está conectado con una 'app' que hay que descargarse en el móvil y que envía la información directamente a una plataforma digital, que está conectada con Atención Primaria y con el servicio de Emergencias Sanitarias», completa el director de INCrease-Tech en declaraciones a El Día de Valladolid. «Cuando acaba la cuarentena, la aplicación se desinstala y se devuelve también la pulsera».

INTELIGENCIA ARTIFICIAL

«Gracias al uso del 'big data' y de inteligencia artificial, este sistema es capaz de generar alarmas automáticas en caso de deterioro clínico», hasta el punto de que «detecta cambios en los parámetros, que las constantes vitales están empeorando y manda señales al médico de primaria y a Emergencias Sanitarias», señala el doctor Arenillas, quien destaca que «en el caso de las alertas graves, como es por ejemplo una bajada de oxígeno, se produce de forma automática una llamada al 1-1-2. Es decir tienes detrás a un médico 24 horas al día, los 7 días a la semana ante cualquier contratiempo en ese proceso de cuarentena».

Recogida de las alertas y constantes de uno de los dispositivos.Recogida de las alertas y constantes de uno de los dispositivos. - Foto: Jonathan TajesLa pulsera se encarga de medir cada 15 minutos las principales constantes (temperatura corporal, tensión arterial, frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria, saturación de oxígeno y electrocardiograma), que se envían a una plataforma que las traduce y «calcula la variabilidad de frecuencia cardiaca (HRV) del paciente de forma remota para que salten las alarmas oportunas en los casos de síntomas de alerta de progresión clínica de covid-19, posibles complicaciones o eventos vasculares mayores (ictus, infarto de miocardio...)».

«Este es un proyecto que busca ayudar al sistema sanitario, para que la información fundamental de determinados pacientes llegue a tiempo», argumenta el director del Grupo de Investigación de Neurociencias Clínicas Aplicadas y Análisis de la Información, quien admite que «se trata de un proyecto limitado en el tiempo porque tiene unos gastos de logística, ya que el envío del dispositivo se efectúa a través de Correos, y cuenta con un 'call center' para atender posibles dudas sobre el uso de la 'app'». «Por ello, nuestro presupuesto es para dos meses», especifica Arenillas.

28 PACIENTES RECLUTADOS

El estudio arrancó durante los primeros días de octubre y, hasta el momento, Sacyl ha monitorizado a 28 pacientes, si bien no se cuentan aún con datos sobre la evolución de cada uno, debido precisamente a las exigencias de la legislación en materia de protección de datos.

Las pulseras llegan al domicilio del paciente en una caja como la de la imagen.Las pulseras llegan al domicilio del paciente en una caja como la de la imagen. - Foto: Jonathan TajesEsa necesidad de cumplir con todas las medidas en materia tanto de seguridad como de protección de datos ha hecho que este ensayo clínico, necesario para el posterior lanzamiento de 'Soy+', sufriera un retraso de seis meses y llegue justo ahora, en un momento en el que apenas hay positivos (Valladolid notificó 122 nuevos casos durante la primera quincena de octubre). «Si hubiéramos podido salir en un momento de la pandemia algo más álgido, como fue la quinta ola, por ejemplo, se podría haber llegado a más pacientes. Ahora vamos a ir un poco limitados», reconoce Juan F. Arenillas, que, además, advierte «problemas de acceso al paciente, porque hay gente que no se quiere bajar la aplicación, como que les da miedo estar monitorizados por aquellos ataques informáticos que hubo hace unas semanas».

«La gente tiene que tener claro que es algo bueno, algo seguro y con lo que contribuyen no solo al desarrollo de este campo en concreto, sino también de toda la 'telemedicina' y la 'telemonitorización', que tiene muchísimo futuro», enfatiza. «Es que hablamos de un proyecto en el que está implicada la Universidad de Valladolid, el Hospital Clínico Universitario, que cuenta con el apoyo de la Consejería de Sanidad y en el que, además, han intervenido múltiples empresas, porque este es un proyecto de entidad», destaca el doctor Arenillas, quien apostilla que «la financiación del proyecto salió de la convocatoria del Instituto Carlos III para covid-19, en plena pandemia, así que es un proyecto totalmente respaldado y que es un proyecto totalmente pionero en la ciudad»

«Es un sistema que vale para el covid, pero desde INCrease-Tech lo hemos pensado también para desarrollarlo en otras aplicaciones clínicas. Hablamos, por ejemplo, de todas aquellas situaciones de riesgo con pacientes crónicos que se pueden descompensar estando en sus domicilios y mediante este sistema de 'telemonitorización' se detecta rápidamente que algo va mal y hay que intervenir», defiende el también jefe de Neurología del Clínico, quien recuerda que «en el caso del covid, pasó durante meses que la gente ya llegaba al hospital en muy mal estado, porque nadie había podido detectar que habían empeorado» durante ese proceso de cuarentena domiciliaria, en el que se pasaba de ser asintomático o en un estado leve a necesitar una cama de hospital o de UCI.

ICTUS

Las especialidades en las que se puede aplicar este sistema de 'Soy+' son muy amplias, aunque sus impulsores piensan primero en el ámbito neurológico para atender a pacientes tras sufrir un ictus, por ejemplo. «Una vez concluya este estudio, queremos extenderlo a otras patologías. Dado que somos un grupo de investigación en el campo de la neurología, sí que nos interesa la aplicación que pueda ofrecer de cara al seguimiento de enfermedades neurológicas, del ictus y de todas las enfermedades neurodegenerativas. Se mejoraría el modelo de atención de todos esos pacientes, que son muchísimos los que sufren estos problemas, es otra pandemia».