ENTRE HOY Y MAÑANA

Juan Manuel Pérez

Periodista. Editor de informativos de RTVCyL


Berrueces, capital

Siempre había pensado, ingenuo de mí, que las estupideces identitarias eran patrimonio de los amigos de Ortúzar, de Quim Torra y de todos aquellos iluminados que se aferran a algún delirio medieval o prehistórico para marcar territorio y levantar mojones. Despreciaba, y sigo despreciando, a esos partidos que hacen de la diferencia su única razón de ser y que se pasan por el forro los vínculos y los afectos forjados durante años de convivencia y de proyecto común. La semana comenzaba en Castilla y León con alcaldes y presidentes de Diputación dispuestos a sumar desde el municipalismo en aras del proyecto de Comunidad. 24 horas después los plenos de los ayuntamientos de Valladolid y León aprobaban sendas mociones reclamando para sí la capitalidad de la región. El ombligo como razón de ser y excusa para avivar el rescoldo de las afrentas y los agravios.
Cada día es más frecuente entre la clase política recurrir a lo emocional para sumar acólitos a la causa. En el caso que nos ocupa los debates sobre la capitalidad son estériles y sólo contribuyen a generar confusión y rencillas entre provincias. Nos empeñamos en mirar el dedo y olvidarnos de la luna. Dejamos para mañana problemas de ayer como el que este viernes denunciaban los colectivos que se resisten a que nuestros pueblos se mueran. La España en la que vive poca gente reclama que se pase de las promesas a los hechos. Berrueces es un pequeño municipio de Tierra de Campos con 116 habitantes. Fue el lugar elegido al azar por mi compañero Chema Nieto para ser designado capital de la comunidad. Son ganas de provocar, pero sobre todo de llamar la atención ante el empeño de alguno de perderse en las ramas y en el ruido.