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Maite Rodríguez Iglesias

PLAZA MAYOR

Maite Rodríguez Iglesias

Periodista


La eterna campaña electoral

26/09/2021

Suenan tambores electorales en Castilla y León. Todo apunta a que el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, adelantará los comicios regionales para blindarse frente a una posible moción de censura en marzo. Los signos son más que evidentes y los partidos políticos ya están engrasando la maquinaria para la hipotética cita. La política regional, provincial y local se parece cada día más a un mitin continuo, donde prima más el discurso y el eslogan que la gestión. Un ejercicio arriesgado en un momento complejo, donde las distintas administraciones tienen el reto de gestionar la salida de la crisis sanitaria y económica, donde debería primar el compromiso de no dejar a nadie atrás.
El ruido se hace por momentos ensordecedor y tapa la falta de respuestas eficaces a demandas ciudadanas vitales. Un ejemplo muy claro es el debate sobre la sanidad rural y la necesaria reestructuración de un servicio público de primera necesidad. Se suceden propuestas y contrapropuestas, en una subasta por dilucidar quién lo hará mejor, pero son muy pocos los que se atreven a explicar a los ciudadanos la complejidad del problema, que no se puede solucionar con buenas palabras que incluyen siempre la defensa del medio rural.
La pandemia ha puesto en evidencia la necesidad de un sistema sanitario fuerte, flexible y bien dotado. Esto conlleva una buena asignación presupuestaria, más personal y una organización que garantice la atención de los vecinos. El reto en Castilla y León no es fácil por la extensión del territorio y la dispersión de la población, además del éxodo de profesionales sanitarios y los problemas para cubrir las plazas en determinadas zonas. Pero este no es un problema nuevo y no se puede seguir mareando la perdiz sin poner en marcha las medidas necesarias. Algunas como la cita previa en el medio rural y la atención telefónica ya las impuso la pandemia y todo apunta que han llegado para quedarse. Otra cosa es que haya que complementarlas y acompañarlas de actuaciones paralelas en infraestructuras para mejorar las comunicaciones en determinadas zonas y de programas sociales para  atender a la población de más edad. Con o sin elecciones la realidad forzará medidas que exigirán un cambio de rutinas. Ya lo pronosticaron muchos al inicio de la pandemia: nada volverá a ser igual. Pero en este caso es vital preservar el funcionamiento del sistema sanitario.