EL BLOC DEL GACETILLERO

Jesús Fonseca

Periodista


El desafío de Salvador Canals

Hay quienes pasan por la vida dejando una huella de amistad, encuentro y buen hacer. Se trata de personas que no aparecen directamente involucradas en hechos excepcionales o de alcance histórico, pero que son diligentes y muy útiles. Levantan la vida desde la discreción, día tras día. Su trayectoria personal es sensible al palpitar de los tiempos. Conectan con el presente e influyen, con su sagacidad, mientras atan cabos aquí y allá, en el hoy, aquí y ahora, que les toca vivir. Sin su aportación abnegada, el mundo no avanzaría.
Es el caso de Salvador Canals (1920-1995) cuya biografía acaba de aparecer, escrita con valentía y efervescencia documental, por Alfredo Méndiz, y puesta en circulación por RIALP, en una cuidada edición, tanto por el rigor de sus fuentes, como por lo que aporta al conocimiento de aquella sociedad marcada por las penurias y ferocidad de la guerra.
Alfredo Méndez, doctor en historia, que busca debajo de las piedras y contrasta con independencia de juicio, documentos y testimonios, ha hecho un trabajo certero, lejos de cualquier hagiografía. El autor no rehúye nada que sea incómodo. Al contrario, desentraña sin complejos los roces con los jesuitas, por ejemplo; o la vitalidad vocacional del momento, con cosecha abundante tanto para los Padres de la Compañía, como para la nueva «partecica de la Iglesia» de Escrivá. Repara, igualmente, en las tediosas relaciones con una institución tan cansina como el Vaticano, donde lo más urgente es siempre esperar, para desesperación de unos y otros.
A través de la peripecia humana de Canals, Alfredo Méndiz hace más comprensible la historia de la Iglesia del siglo XX y la del Opus Dei. Partiendo de hechos, hábilmente robustecidos de anécdotas, el autor de esta biografía, saca a la luz la valiosa aportación, en medio de zancadillas y destemplanzas, de Salvador Canals.
A partir de ahora, no se podrá hablar seriamente del Concilio Vaticano II, o de la historia del Opus Dei, como movimiento universal de fieles, sin contar con esta obra. Canals representa el esfuerzo, hasta la extenuación, para servir y ser útil, en medio de zancadillas, calumnias y baches de salud, a los que hace frente con entereza, y que esconde hasta que no puede más. Un libro, en fin, que refresca la memoria histórica y muestra el talento de uno de esos hombres valiosos, que tantas veces quedan ocultos bajo la hojarasca de los días.


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