ZARANDAJAS

Pablo Álvarez

Periodista


Un centenario para el común

24/04/2021

¿Serían conscientes Padilla, Bravo y Maldonado cuando iban camino de Villalar de la trascendencia histórica de lo que estaban haciendo? Su revolución, revuelta, guerra o como la queramos llamar ha dado origen a innumerables estudios, tesis, disertaciones, conferencias, simposios… La gran mayoría de ellos, sesudos análisis surgidos de grandes estudiosos de la historia y de la geopolítica. Escritos con los que se podría dar la vuelta a la tierra (permítanme la exageración). Amplísima bibliografía y de tan alta envergadura que su importancia no ha llegado al común de los mortales.
Han hecho más José Luis López Álvarez, con su poema, y el Nuevo Mester de Juglaría, con su musicalización, por acercar al común de los mortales este episodio tan importante de nuestra historia que todos los que les precedieron y todos los que han venido detrás. Y aunque para muchos parezca que fue ayer, el poema ‘Los Comuneros’ tiene ya 49 años y han pasado ya 45 años de aquel ‘Canto de Esperanza’.
Aunque la fecha de aquella fatídica batalla de Villalar se eligió como Día de Castilla y León, su arraigo social caló de tal manera que, durante años, el 23 de abril se llegó a denominar San Ikea, porque castellanos y leoneses aprovechaban este día festivo para ir a comprar muebles desbaratados a Madrid u Oviedo (según cercanía). Un día de huida, en definitiva. En consonancia con el sentimiento de comunidad, lamento.
No creo que dentro de 500 años -ni de cinco, ni de uno- se recuerde este quinto centenario como un momento importante para poner en valor este hito tan importante y aprovechar a reforzar ese sentimiento de comunidad. A algunos (léase Corte de Castilla y León) le ha venido bien la pandemia para pasar de puntillas por esta efemérides despegada del pueblo llano.
A pesar de ello, digno de elogio es el esfuerzo del alcalde de Villalar de los Comuneros, Luis Alonso Laguna, que con más voluntad que medios, ha tratado de poner en valor esta fecha tan señalada. Merece una mención la labor del Ayuntamiento de Valladolid, que también de forma humilde, está tratando de acercar al común y especialmente a los más jóvenes, este V Centenario con proyectos como el cómic ‘Valladolid comunera’, el consultorio de Ángela Palafox, o los paneles de las cuadrillas en los centros cívicos. Sin olvidar el documental ‘Comuneros’ impulsado por la productora vallisoletana Plan Secreto, posiblemente el acercamiento audiovisual al movimiento comunero más ambicioso hasta el momento.
Se ha desaprovechado una gran ocasión de sacar a Padilla, Bravo y Maldonado de los libros de historia para acercarlos al común; de bajarlos de las cátedras para llevarlos a tomar unos vinos.