TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Valverdismo

Estaba haciendo eso que ni es desayuno ni es almuerzo. Algunos se han ganado, después de tanto tiempo agachando el lomo, el derecho a desalmuerzar cuando le sale de la rabadilla. Estaba haciendo eso, digo, cuando musitó algo entre dientes, retiró la vista del periódico y agitó la cabeza, intentando dejarla en blanco porque no se creía lo que acababa de leer y necesitaba volver a hacerlo, y lo hizo y arrugó el diario y lo tiró con tanta fuerza al suelo que se dislocó el hombro. Y empezó a jurar en hebreo, porque le dolía y porque alguien había titulado Zidane ya tiene su Pogba hablando de Fede Valverde. Más por lo del periódico, seguro.

Lo que está pasando con el muchacho esta semana es, para que vean lo absurdo de la situación, parecido a descubrir un cuadro de nuestra propia casa y enamorarnos de él perdidamente cuando lleva dos años colgando en el mismo sitio, a la vista de todo dios, y en su día decidimos que no era nada del otro mundo. Pero, ¡ah!, ahora es LA obra de arte, en mayúsculas y gritada (¡LA!), e invitamos a contemplarla a familiares y a vecinos y a ese señor calvo que pasa por la calle y tiene pinta de apreciar la fina pincelada.

Entrevista al descubridor de Valverde, características físicas de Valverde, cómo Zidane moldea a Valverde, declaraciones de Valverde, cuánto corre Valverde, cómo golpea Valverde… Y es exactamente el mismo chico al que el club (y Zidane, demonios, que por algo su intocable es Casemiro y por algo querría a Pogba) denostaba en verano, el mismo mediocentro ignorado por esa prensa que hoy escribe tratados sobre el valverdismo y versos valverdianos.

Muchas veces, es la propia naturaleza del fútbol la que intoxica el ambiente con su perenne exageración, pero en otra somos nosotros, juntaletras, los del veneno. Pocos hombros se dislocan…